Adara. Momentos antes… — ¿Crees que mi padre en verdad hable con Sander? — Hay que ver para creer, podemos ir a la cafetería, de todos modos, ya va atardeciendo. — Sí, además creo que Sander ya ha de haber terminado su turno, dijo que no tomaría el de la noche, ha de estar muy cansado. Digo haciendo un leve puchero, me encantaría poder darle unos masajes a mi gamma, desde que regresamos, (desde el día siguiente para ser precisos) volvió a trabajar y toma turnos completos mientras comienzan las clases o eso me dijo. — Hija, se nota tanto cuánto se aman. Dice mi madre con una sonrisa que logro ver de reojo porque estoy conduciendo el auto que Alex dejó, en dirección a la cafetería, acabamos de salir de un local donde había unos conjuntitos muy lindos para mi futuro hermanito o her

