Adara. Voy corriendo hacia el acantilado, ya está atardeciendo y Sander, está esperándome. Ha pasado dos días desde que hablamos en ese mismo lugar, le dije de mis miedos y él me escuchó con tanta paciencia, ese chico se merece el cielo. Si bien, prácticamente le confesé lo enamorada que estoy de él, también le dije que estoy dispuesta a luchar por ambos, cosa que estoy haciendo porque utilicé una excusa para venir a verlo, obviamente mi prima me ha solapado, de nuevo. — Gamma. Lo llamo al llegar, él voltea con una enorme sonrisa, camina acercándose para saludarme con un casto beso que termina con otro beso en mi frente. — Mi bonita. — ¿Ya podemos irnos? No quiero que me sigan y nos descubran. — Como quieras, mi bonita. Habla sonriente, me toma de la mano y me lleva caminando u

