FALSAS ALARMAS

1617 Palabras

Dos meses después, Valeria estaba enorme. No embarazada. No "con barriguita". ENORME. A las treinta y ocho semanas, Lucía había decidido que el espacio dentro del útero de su madre era perfecto para practicar artes marciales. —Otra patada —gimió Valeria a las 3 AM—. Juro que esta niña va a salir pateando. Alexander se despertó inmediatamente, mano en su vientre. —¿Estás bien? ¿Es hora? —No. Solo... —Otra patada—. Lucía recordándome que existe. —¿Quieres que te traiga algo? —Un útero nuevo. Y tal vez helado. —Helado puedo conseguir. —Alexander se levantó—. ¿Qué sabor? —Menta con chocolate. No, espera. Fresa. No, ambos. Juntos. —¿Menta con chocolate Y fresa? ¿Juntos? —Estoy embarazada. No me juzgues. Alexander se rio, besando su frente. —Nunca te juzgaría. Vuelvo en cinco minu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR