Dos días después del intercambio fallido, el FBI finalmente tuvo un avance. Dimitri irrumpió en el penthouse a las 6 AM con laptop en mano. —La encontramos. Alexander, que había estado durmiendo esporádicamente en el sofá, se levantó de inmediato. —¿Dónde? —Queens. Apartamento en el tercer piso de un edificio residencial. Reconocimiento facial la captó entrando anoche. —¿Están seguros? —Noventa y ocho por ciento. El FBI quiere hacer el arresto esta mañana. Equipo SWAT, todo. —Voy con ellos. —Alexander... —No discutas. Es mi hermana a quien secuestró. Voy. Dimitri suspiró pero asintió. —El movimiento es a las 8 AM. Prepárate. Dos horas después, Alexander estaba en un camión del FBI a tres cuadras del objetivo. El comandante del SWAT, un hombre llamado Carter, revisaba el plan.

