Tres semanas después de su captura, Natasha Volkov compareció ante la corte. El edificio del tribunal federal estaba repleto. Periodistas, curiosos, víctimas de otros crímenes de los Volkov que finalmente veían justicia. Alexander estaba en primera fila con Valeria, cuyo vientre de seis meses ahora era prominente. Sofía y Mikhail a su lado. Dante al final. Todos juntos. Como familia. Natasha entró con esposas, uniforme naranja de prisión, cabello sin el glamour de antes. Pero sus ojos... sus ojos aún tenían ese fuego de locura y obsesión. Miró directamente a Alexander. Sonrió. Sin arrepentimiento. El juez, una mujer de cincuenta años llamada Roberts, golpeó su mazo. —Orden en la corte. Caso del Estado contra Natasha Volkov. Cargos: secuestro en primer grado, extorsión, intento de as

