-Eres demasiado distraída Fio- dijo mi amigo riendo. -Ya, no te burles- respondí como niña. Cuando estábamos a mitad del vuelo, me di cuenta de que había olvidado mi teléfono celular en casa. Literalmente desde que se lo dije, Luca se ha estado burlando de mí. Hacia un par de horas que habíamos llegado a Positano, y por suerte en el aeropuerto su familia nos estaba esperando. He de decir que la casa de la familia de mi amigo, estaba ubicada en una parte realmente hermosa de la comuna. Tenía una vista realmente increíble, eso sin contar la paz que se respiraba en el lugar. Estábamos sentados junto a toda la familia de mi amigo, compartiendo sobre nuestras vidas, cuando la mamá de Luca apareció con una gran bandeja de comida. -Todo lo que ves aquí, es para que pruebes. Eres la primera a

