Evangeline movía las manos nerviosa ante el sosiego del rubio. El trayecto hasta la ciudad fue extremamente silencioso, Kyrios dirigía miradas constantes a través del retrovisor logrando poner más nerviosa a Evangeline, el ambiente tenso los envolvía y la castaña finalmente casi pudo suspirar de alivio cuando llegaron a su destino. Kyrios estacionó el auto frente a la cafetería que Evangeline le había indicado y ella se apresuró a entrar pero fue detenida cuando la mano fuerte de Kyrios la detuvo. Ella se deshizo visiblemente incomoda de su agarre. —Solo quería preguntarle si debo esperarla o... —No, vete a dar una vuelta o algo, dentro de una hora vuelve por mí por favor. El rubio asintió y ante su penetrante mirada Evangeline se dio la vuelta y caminando hacia la cafetería. El toq

