Me levanté como pude agarrándome de lo que podía y me fuí al baño, me metí en la ducha dejando caer agua fría sobre mí para aliviar el dolor, aún con la poca ropa que llevaba puesta. El agua caía a mis pies totalmente roja y pude descubrir algunos cortes en mi costado y espalda a causa de las patadas. Lloré ahogando mi dolor entre mis manos y acallandolo con el sonido del agua cayendo fuerte. Con dificultad me quité la remera que hacía de camisón y la ropa interior y las dejé a un lado de la ducha aún manchadas de sangre. Salí de allí dentro, desnuda, dejando ver cada golpe y cada herida visible (porque las internas solo yo las veía)y subí a la azotea caminando como zombie. Logré apenas escuchar el murmullo de una voz que me gritaba detrás pero no me detuve, sólo seguí caminando. Me a

