En el apuro por tener todo listo para cuando el llegara mi mente de a ratos divagaba planeando la mejor forma de terminar mi martirio saliendo de él ilesa.
> pensé varías veces, pero, ¿Cómo le obtendría?¿en qué momento?
Una autopsia lo descubriría y yo obviamente sería la principal sospechosa… No, no, no puedo terminar en la cárcel por culpa de él.
Podría intentar escapar… pero el me encontraría, si hago una denuncia él encontraría la forma de llegar a mí y talvez acabar conmigo…
Luego de varias idas y vueltas en mi cabeza encontré la solución, había un veneno muy potente que podría sacarlo de forma natural y sin que el sospechara, uno que no sería fulminante pero si lo debilitaría gradualmente, La Adelfa, si esa planta que está en el jardín desde que nos mudamos aquí, esa que se llena de flores rosas la mayor parte del año.
Recuerdo haber leído varias veces sobre sus efectos, ésta planta tiene en sus hojas cianuro y si bien no lo matará enseguida si lo dejará débil hasta que su cuerpo se consuma sólo.
La bella y letal planta con la que el ejército español venció a las fuerzas francesas ahora me salvaría a mí.
Mi idea es tan buena que nadie sospechara ya que ni siquiera tengo que salir de la casa para conseguirla pues desde la ventana de la cocina y también desde el living puedo alcanzar con facilidad las ramas tupidas de hojas, las cuales mezclare en su comida.