Sé que el dinero no es nada y se va aún más rápido cuando no tienes nada más que estúpidos sueños en la cabeza, pero, mi cuenta bancaria iba desapareciendo demasiado rápido.
Pensé en comprar algo de ropa para ambos en algunas de las mejores tiendas de París, si estás en la ciudad de la moda no puedes no vestir bien. Algo para la despensa y porque no algo para mí suegra, al fin y al cabo ella estaba siendo muy buena conmigo.
El problema no fué gastar esos cinco mil dólares, el problema fué después cuando ese dinero se terminó.
La despensa nunca alcanzaba, la casa propia nunca se podía encontrar porque nunca tenía ésto o aquello, alguna excusa siempre había.
Se iba al trabajo en la mañana y no llegaba hasta altas horas en la noche, llegaba casi siempre borracho por alguna cena o encuentro con amigos al terminar su horario laboral, eso era cada vez más frecuente, mientras yo me quedaba en casa a esperar su llegada. No pasó ni tres meses y el dinero ya había desaparecido, mi suegra que pedía para esto o aquello y como era para la casa obvio no me negaba, él que tenía deudas y nunca alcanzaba lo que ganaba entonces debía "prestarle" con la promesa de devolverlo luego para por fin irnos a vivir solos.
Quise buscar un empleo en algún centro turístico, hotel o lo que fuera pero no lograba conseguir nada. Tenía la leve impresión de que me cerraban las puertas ni bien decía mi nombre, porqué a decir verdad y sin creerme única mi currículum era impecable.