La manada de Alfred era impresionante: tenían casas de lujo, tiendas caras... también vi algunas fábricas de ropa de marca. "Quién hubiera dicho que algunas de las marcas más caras del mundo pertenecían a una manada." — me dijo Sahira. "Eso significa que nosotros también podemos llegar así de alto." — ¿Quién dirige las fábricas? — pregunté por curiosidad. — Yo. Soy propietario de todos los negocios: les pago un salario a mis lobos y además financio todos sus proyectos. "Lo que quiere decir, Alfa, es que él obliga a todos sus lobos a darles sus negocios para ser el lobo mas rico sin esforzarse mucho. Así con el dinero de todos los demás él financia las empresas y deja que sus lobos las dirijan para darle más dinero fácil."— me explicó Esteban por el canal de los guardias. — Entiendo.

