Quiang la observa y extiende su mano a la frente de Eun Ji para medir su temperatura, mientras la amiga de Eun Ji los deja solos, se va a la cocina y alista un plato le pone las crepas a su amiga Eun Ji, y las lleva a la sala donde ellos están discutiendo, no hace ruido, mientras ella se lleva sus crepas las que le corresponde, y se va para su cuarto, para darles privacidad, pero después baja un par de gradas disimulada para ver que hacen mientras comen crepas.
—Eun ji estas ardiendo en fiebre, y estas demasiado roja de tu rostro, quizá debería llamar al doctor, para que te revise, y te haga chequeo general, ya que estas embarazada.
—No quiero, señor Quiang no es lo que usted piensa, lo de ser roja es normal, solo tengo calor y estoy esperando un bebé, no entiendo porque está aquí, debería estar en su trabajo, ahora puede irse, y dejarme sola, solo necesito bañarme, ahora largo —añade indicando con su dedo que él debe retirarse.
Quiang ignora las palabras de Eun Ji y hace la llamada para que ayuden arreglar la chapa de la puerta.
Eun Ji frunce el ceño y se va a sentar al sillón, cruzando sus brazos, muy enojada. Después se acuerda de las crepas, con su vista las busca y mira que están en un plato, peor de igual forma se la come, y se toma un sorbo de licuado.
«Que cree que su mirada me va a derretir, no voy a hacer esto, no quiero salir lastimada otra vez, no me dejare llevar por su mirada, pero ¿Por qué tiene que ser difícil no enamorarme de este hombre?, ¿Qué tengo yo para que me esté viendo de esa forma?, no sé qué quiere de mí, solo siente compasión de la pobre, claro pobre y embrazada, no voy a meterme en problemas, ahora el me ve como alguien que le urge salir de esta casa pequeña, todo pasa en un dia, ¿Quién es este hombre para ponerme de cabeza? »
«Mujer tan difícil, pero hermosa, yo me comporto con un animal quizá la estoy asustando, no puedo con esto, desde que su hermano me enseño su foto, me enamore al instante, si supiera que conozco a su hermano, y el me hablo de ella, me la dijo hace cuatro semanas, pero debo controlar mi instinto animal, después de lo que ha pasado, no creo que confié en ningún otro hombre, pero para eso estoy yo para conquistarle de nuevo, debería hablar con su hermano, si ella supiera que me aprendí casi todo de sus gustos, sería extraño »
Después de que ambos estuvieran pensando, viéndose darían un paso grande a partir de ese momento no había vuelta atrás, los ojos de Quiang atraviesan los ojos de Eun Ji.
—¿Qué tanto ve?, ¿Acaso usted me quiero acosar? —Le pregunta.
—No señorita Eun Ji, ya vendrá arreglar la chapa, te daré este dinero para que Pages —le dice mientras el se acerca de una forma penetrante, extiende su mano para darle 5, 400 dólares.
—¿Es una chapa no hablamos de cambiar el techo o sí? —Le pregunta.
—Es para que compres comida para alimentarte, para que tu bebé coma y tu amiga —añade viéndola.
—Deje de verme de esa forma, señor Quiang que me perturba usted, sabe que ya puede irse, gracias por el dinero, no hace falta que me de dinero, me las puedo arreglar sola, no necesito que un hombre me mantenga —añade ella devolviendo el dinero en efectivo a él.
—Como tu digas, llama si necesitas ayuda —dice Quiang levantando la ceja, con una sonrisa levemente en su rostro poniendo su mano sobre la pierna de Eun Ji dejando el dinero. Eun Ji se ruborizo más y sintió una que otra química extraña en su cuerpo. Ella no sabia si gritar, llorar o reír por lo que esta pasando.
Quiang se fue y Eun Ji concentro su ira tirando cojines por la sala una y otra vez hasta que llegó su amiga Min.
—Mujer ¡estas loca!, el hombre solo quiere ayudarte —añade Min frunciendo el ceño.
—Me dejo dinero te imaginas, que clase de extraño hace eso, no lo soporto solo de verlo, me cae mal, no tendré una relación seria con él, está intentando conquistarme, no se lo voy a permitir, por dios enserio el solo de seguro necesita una mujer, solo una mujer que claro no seré para él, no necesito un hombre que me mantenga, me de dinero, llamo a alguien que vendrá arreglar la chapa encárgate tú, me iré a dormir, pregúntale cuando dinero es y le das el dinero y ya me voy a dormir, sigo cansada, primero terminare de comer mis crepas y mi licuado, después descansare, ese hombre me enreda, y por culpa de el olvido todo —Eun Ji enterró su rostro en el cojín.
—¡Clama mujer aparte no se porque te enojas, el hombre solo intenta ayudarte, aunque me parece extraño que te ayude mucho, bueno no sé, quizá es el destino que te da una oportunidad, pero deja de encerrarte siento que te cierras mucho a algo que no tendrías que hacer, porque no le abres el corazón a alguien más, olvida a tu ex, no vale la pena! —le dice Min su amiga de toda la vida, quien la apoyado mucho.
—No quiero, esto me perturba mucho, con el embarazo me he sentido peor, por suerte no ando nauseas, pero si me duele mi espalda, todo es complicado, si yo le abro mi corazón a un desconocido, que no conozco, de seguro me manda a volar por los aires, es un hombre compendioso, quien sabe si después sera de aquellos Millonarios, que lo agarran del cabello a uno y lo quieren ahorcar, imagínate que solo quiere ganarme y después de eso conseguir lo que quiere y dejarme botada, no voy a hacer eso de irle abrir mi corazón, si de verdad le intereso a él, me buscara, y no le importara si lo rechazo mil doscientas veces, eso se merecen los hombres aburridos, los detesto, y no me digas nada, odio esto, lo que me intriga es que el hombre ese que casi me ahorca, me confundió con otra chica, y tu escuchaste cuando dijo que era igual a mí, eso me perturba, un dia hará que perdida el control de todo, al menos para navidad tendré en brazos a mi bebé, solo eso me importa, pero tener un hombre cerca eso no pasara —añade suspirando.
Eun Ji sube las gradas y se sienta en su cama y se pone a pensar todo su pasado, y como hará cuando nazca su hijo, aunque debe buscar trabajo y eso de alguna forma le frustra, pero lo que más le frustra, es que tiene al millonario en su cabeza rondando, para ella es una locura, no sabe las intensiones del millonario, aunque ella no va a revelar algo tan fuerte a alguien que no conocen, la forma en que la ve, a ella la pone con los pelos erizados.