Capítulo 5.
Una profesionista exitosa.
Ufffff que semana tan difícil, con el paso de los días he podido digerir un poco la decisión que tome, muy consciente de que renuncie a mis sueños profesionales, para complacerlo a él, espero y mis padres no se sientan decepcionados se esforzaron tanto en mi formación académica, que sé que a veces hasta tuvieron que pedir algunos préstamos para poder solventar mis cursos, mis padres siempre me decían.
María Angela, quiero que seas una mujer independiente que un hombre nunca te retenga a su lado, por depender económicamente de él. Que si quieres la luna y las estrellas te las bajes tu misma.
Se que esta noticia no les agradar mucho a ellos, pero prefiero que lo sepan por mí, el viernes quede con Eliseo que me iría a comer con ellos, solo los tres, no quería que él estuviera presente durante la plática.
Llego el viernes y nuevamente me sentí nerviosa y preocupada, la noticia no les agradaría mucho, llegue temprano para ayudarle a cocinar a mi mamá y aprovechaba para que me diera algunos tips de cocina, ya me había dado cuenta de que Eliseo era muy especial con los platillos y como yo pase casi la mayor parte del tiempo estudiando sabia cocinar platillos muy sencillos, a mi mamá le dio mucho gusto que fuera a visitarlos, les avise desde un día antes.
- Hola hija mía que gusto verte, sabes que te he extrañado mucho, esta casa no es la misma sin ti, todo está en silencio triste, bienvenida que bueno que viniste.
- Gracias mamá yo también los extraño muchísimo y mi papá a qué hora regresa.
- Me hablo hace poco para avisarme que de último momento le avisaron que tendrá reunión de grupo colegiado y llegará como una hora más tarde.
- Lo esperamos.
- ¿ Cuéntame cómo te va a ti ? ¿ Que tal el trabajo y Eliseo?
- Bien mamá todo bien, pero dime a que te ayudo, que falta de preparar para la comida.
- Licua las guayabas para el agua, ya está remojada la Jamaica, no olvides agregarle el azúcar, en el congelador están los hielos.
- Mamá me encanta cocinar a tu lado.
- Yo también lo disfruto mucho hija.
Seguimos cocinando y teníamos la mesa lista, llega mi papá, gritando ¡ Ya llego mi princesa adorada!!
- Si pa estamos en la cocina.
- Ven corre mira lo que te traje.
- ¿ Qué es ?.
- Tu pan favorito, no me importo desviarme para pasar a la panadería ¨La Concha¨ y comprártelo para que también te quedes a merendar con nosotros.
Me dio un gran abrazo, que pensé que en ese momento me soltaría llorando.
- Te he extrañado tanta hijita. ¿ Como has estado?, ¿ Como te va en tu nueva vida?
- Bien todo muy bien, lo único es que los extraño mucho.
- Pásenle a sentarse ya todo está listo.
Nos quedamos más de dos horas platicando en la sobre mesa, recordando tantas anécdotas, extrañaba tanto estas reuniones familiares, se notaba que mis papás realmente me extrañaban, sus caras se veían tristes.
- Pues hija, estamos apenas adaptándonos y acostumbrándonos a tu ausencia, para nosotros no ha sido fácil, eres lo único que tenemos en la vida, pero sabemos que es la ley de la vida y tú tienes que formar tu propia familia.
- Precisamente de eso quiero platicarles, Eliseo y yo hemos tomado la decisión , que ya no regresare más a EXPA, ahorita tengo muchas cosas pendientes por hacer y organizar en la casa, mi mamá ya se dio cuenta que tengo todo patas para arriba.
. María Angela, pero cómo es posible eso, tu estas realmente convencida, donde están tus planes y tu lema ¨Sin límites, ni fronteras¨.
- Si papá estoy convencida de eso .
- Mmmmm no se me agarras de sorpresa, recuerdas que en una ocasión te dije que no me gustaría que dependieras de un hombre ni económicamente, ni emocionalmente, solo espero María Angela, que no te esté forzando Eliseo. Sabes que yo siempre he respetado tus decisiones, pero quiero que sepas que hay algo en el que no me agrada del todo. Todo paso muy rápido, un noviazgo muy corto, que termino en boda, pero te veía tan feliz que no quise empañar tu felicidad. Solo te digo, siempre es mejor tomar las decisiones los dos en beneficio de la pareja, espero y no sea un hombre machista que va a empezar o ya empezó o bloquear tus sueños y que tú te conviertas en una mujer sumisa, dependiente de él, dedicada todo el tiempo a su hogar y con el tiempo eso te traerá una gran frustración, por no sentirte realizada, es muy importante respetar las necesidades de cada uno, los hombres que no permiten que su mujer trabajen son inseguros, egoístas y controladores, si esto se convierte en una frustración, vendrán los reclamos, resentimientos y discusiones frecuentes y tu vida se convertirá en una monotonía. No te digo que dedicarse a formar una familia es malo, pero eso a ti no traerá plenitud. hija te conozco y sé que esos no eran tus planes, el trabajar fuera de casa no solo es una fuente de ingresos, sino que también es una fuente para reconocer tus capacidades, debilidades, conocer otro entorno y esto no te impedirá formar una familia. También puede ser un hombre celoso, y molestarle que te relaciones con otras personas, sobre todo hombres , pues piensan que cualquiera puede robarle tu amor. El matrimonio no se trata de que el hombre imponga y la mujer obedezca, si no que ambos estén de acuerdo en las decisiones que se tomen.
Tú has visto que tu mamá ha sido tratada como una reina, siempre he respetado su espacio y ha podido desarrollarse profesionalmente ni la casa, ni tú, ni yo estuvimos descuidados en ningún momento, y ese es un claro ejemplo de que efectivamente se puede hacer, con mis platicas interminables a mis alumnas buscando empoderarlas y convencerlas de que sigan estudiando o que al menos aprendan un oficio, para que puedan ser independientes económicamente y nunca estén sometidas a un hombre, tu bien sabes que ellas viven en un contexto complicado y son educadas para atender al marido. Pero tú, no te pido que tengas un matrimonio como el nuestro, solo quiero que seas feliz, sé que los tiempos han cambiado pero tu decisión es un retroceso.
- Hija, no sabes cuánto me duele esta decisión que estas tomando y deseo de todo corazón, que realmente estés convencida de que es lo mejor para ti, no me gustaría verte infeliz y ya te lo dije regresa a casa cuando quieras, siempre estaremos aquí para recibirte con los brazos abiertos y apoyarte en todo momento, nunca olvides cuanto te amamos.
- Papás yo entiendo su preocupación pero esto solo es por un corto periodo, recuerden que el papá de Eliseo es socio de EXPA y mi lugar está seguro para el momento que quiera regresar y respecto a Eliseo nada de eso está sucediendo, solo quiero tomarme un respiro, tiene razón mi papá todo sucedió muy rápido, los preparativos de la boda, los compromisos laborales, el viaje, la mudanza todo me agoto, quiero tomarme un tiempo para mí, relajarme, descansar, aprender cosas nuevas y en un corto tiempo regresar a EXPA.
Pero bueno no más tristeza les preparare un café para comernos ese delicioso pan, que se va el tiempo volando.
Al salir de la casa de mis papás me di cuenta de que realmente se quedaron preocupados por mí, claro que sospechaban cual era mi situación, y nuevamente a llorar y llorar, me sentí tan mal de defraudarlos así, sé que en ese momento rompí todas sus ilusiones y empezaron a vivir intranquilos, ellos que solo merecían lo mejor, maneje hasta mi casa, casi atravesaba la ciudad llegue volando aun alcanzaba a prepararle la cena a Eliseo.
Llego contento se había resuelto el problema de la mercancía varada en la frontera de Canadá solo era cuestión de solicitar unas firmas y listo paso sin problema alguno, ya no tendría que viajar y podríamos pasar el primer fin de semana en casa como esposos.
Como ya era costumbre platicarnos lo que hicimos durante el día, como nos fue, le comenté que mis papás se habían quedado un poco preocupados por la decisión de que ya no trabajaría más en EXPA, ni en otro lugar y que me cuestionaron como marchaba nuestra relación, por supuesto que omití muchas cosas, a Eliseo siempre le preocupo mucho el qué dirán y no quería por ningún motivo dañar la imagen que tenía ante mis papás.
- Ellos me sugirieron que lo platicáramos nuevamente y tomáramos la mejor decisión.
- Mas te vale María Angela que no hayas hablado de más, no quiero prohibirte que veas a tus papás, ni que metan malas ideas a tu cabeza, es una decisión que ya está tomada, sin marcha atrás, lo que si te voy a pedir de favor que evites ir con tanta frecuencia o que ellos vengan aquí y sobre todo no tienes por qué enterarlos de nuestra vida.
- Ya Eliseo otra vez habrá problemas, mejor te sirvo la cena.