Capítulo 21. A los gemelos nunca se les acaba la pila. Pues finalmente se dejaron ver, a los cinco meses de gestación , nacerían dos hermosos varones, sentí una gran emoción cuando el doctor me lo dijo, una emoción que no había sentido en lo que llevaba de embarazo a diferencia de mi primer embarazo, todo me hacía feliz, escuchar su corazón, ver como se movía, todo lo disfrutaba y en este no era así todo era tristeza, la ausencia de Eliseo cada vez más notoria, su mamá era la que me acompañaba a las visitas con el ginecólogo, el solo me acompaño a las dos primeras, mi papá había estado un poco enfermo, así que no quería mortificarlos. Sabía que, a su llegada, en realidad si se multiplicaría la felicidad al menos en mí. El nacimiento de los gemelos fue un poco parecido al de Angie,

