(Jon narración) —¿Cómo te sientes? Su voz cortó mis mil pensamientos, todos relacionados a esas pretensiones de Alexia que me tentaban como muy pocas cosas en la vida. —Raro, pero puedo con eso. Su carcajada sonó con fuerza. —¿Raro? Yo que tú estaría emocionado. Imagínate por fin descubrirás lo que se siente darte sin medidas, ni restricciones, todo tu ser envuelto por ese misterioso amor, y lo más importante sin que sea un delito. Será algo especial sin duda ya sabes, para los seres eternos la memoria es imborrable, pero para los mortales es una experiencia más. Respiré profundamente, en mi pecho mil mariposas danzaban, la verdad si me emocionaba el asunto. Bruno había avanzado a toda velocidad al bosque donde yacía un roble con portal oculto hacia las criaturas de Caelum, Nigro

