CATALEYA Pasó el día sin más complicaciones, caminábamos de la mano, estaba feliz, por primera vez en mi vida, era completamente feliz, mi amado compañero había llegado a llenar mi vida, me amaba tanto como yo lo amaba a él, llegamos al departamento y preparamos la cena entre los dos, los besos y abrazos no faltaron, estaba terminando la carne cuando me abrazó por detrás besando mi cuello. —¿Y si la cena eres tú? — Vamos amor, está casi listo. — Mmm, no puedo resistirme cuando hueles tan bien. — Huelo a ti. — le dije con una sonrisa — ven comamos, necesitamos fuerzas para correr, quiero llevarte a un lugar. — ¿Qué lugar? — Lo verás cuando corramos, sentémonos — Elian me giró y besó contra la encimera, dejándome sin aire, terminamos el beso y sonrió contra mis labios. — Eres tan he

