*NICK* Bostecé después de unos minutos en silencio y en la misma posición, cuando pude percibir su respiración más profunda supe que se había quedado dormida. Con un movimiento lento y silencioso deshice el agarre de mis manos en su cuerpo y la acomodé sobre la cama. Me quedé unos segundos contemplando su hermoso cuerpo, ese espectacular culo que tenía, pero sobre todo lo que más me llamó la atención fue su angelical rostro, parecía tan frágil, tan pura que por un momento el remordimiento me llegó, para mi suerte solo fue por un momento. ¿Qué tenía de especial Megan que no tuvieran las demás con las que me había acostado? Era sexo y para mi buena o mala suerte tal vez, había sido uno de los mejores. Solo me había quedado un rato más para aparentar lo del noviazgo, tenía que guardar las

