Helado

2245 Palabras

Zarp La puerta se cerró de un golpe seco detrás de mí. El eco retumbó en las paredes. Mis pasos fueron firmes, mi respiración ardía. Lo vi ahí, sentado, como si el mundo le perteneciera. Abel. Ese maldito Abel. Desgraciado ¿Cómo se atreve a tocar lo que es mío? —¡Maldito! No dudé. Mi puño se estrelló contra su nariz. Sentí el crujido, el impacto, la sangre brotar. Abel:El golpe me arrancó una carcajada. El sabor metálico me llenó la boca y me lamí el labio partido con placer. —Qué cariñoso eres…— dije con voz grave, oscura, disfrutando el dolor como si fuera un regalo. Zarp: Lo tomé por el cuello del traje, apretando con rabia. —¿Por qué besaste a mi esposa?— rugí, mi voz quebrando el aire. Abel: Lo miré directo a los ojos, sin miedo, con esa bendita arrogancia que me d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR