Me levanto perezosamente y me preparo para el desayuno, es extraño despertarme en mi antigua habitación. Hace mucho que me mudé (mayormente porque mis padres enserio necesitan estar solos, me harté de arruinarles la fiesta en cada entrada sorpresiva a casa).
- Buenos días – saludo a mis padres al llegar al comedor
- ¡Cariño! – mi madre se levanta de la mesa y me da un enorme abrazo - ¿Por qué no me avisaste que llegarías?
- Fue repentino.
- Sea lo que sea, me alegro de tener a mi bebé en casa – su cabello castaño está arreglado cuidadosamente, es como si llevara unas cuatro horas despierta
- La comida se enfría – comenta mi padre tras su Ipad. Ambos tomamos nuestro lugar en la mesa. Observo otro plato en la mesa
- ¿Quién….
- ¡Lamento la demora! – mi hermana corre escaleras abajo
- ¡Con cuidado! – la amonesta mi padre observando cada paso que da hasta que se sienta en la mesa justo a mi lado.
- Buenos días – dice sonriente - ¿Qué haces aquí? – me pregunta´
- Yo podría decir lo mismo.
- Pues es mi casa – responde
- Igual la mía – contraataco
- A desayunar – mi padre deja a un lado su trabajo y nos sonríe feliz. Nuestros platos son servidos y noto que es mi comida favorita.
- ¿Planean quedarse?
- ¿Quieres deshacerte de nosotros tan pronto, madre? – Selene parece divertirse al ver a mamá sonrojarse
- Necesito saber para poder organizar sus habitaciones.
- Creo que yo sí me quedaré – confieso
- Me parece bien, tenia planeado tomarme unas vacaciones. Podríamos irnos todos juntos ¿Qué les parece?
- ¿En verdad eres mi esposo? – pregunta mamá
- Claro que sí. Hace tiempo que no estamos los cuatro juntos, creo que es una ocasión que no se volverá a repetir.
- Mi padre es un genio, ¡yo me apunto! – Selena parece emocionada
- ¿James? – me presiona, la mirada verde de mi padre me atraviesa
- Déjame pensarlo – la verdad no estoy de humor para viajes
- Bien, quiero una respuesta esta noche – pide tan autoritario como siempre
- O puedes tomarte tu tiempo – interviene mamá
- Tomando en cuenta que necesito tiempo para poder dejar las cosas arregladas en la empresa, quiero una respuesta lo más pronto posible – me recuerda mi padre
- Entendido – empiezo a desayunar mientras mi comida favorita me sabe a cartón.
- Por cierto ¿iras a ver a Artemis al hospital?
- No, si quieres ve tu – digo sin ver a mi hermana
- Pero eres el padrino
- ¿Eres el padrino?- mi padre parece sorprendido
- Sì – afirmo
- James, a veces… hay situaciones en las que debes decir un “No” rotundo y contundente – aconseja
- Lo intenté – me defiendo -Pero es como cuando mamá te pide hacer algo y tu no quieres, al final siempre terminas accediendo – mi madre parece atragantarse con la comida
- ¡Eso no es cierto! – se defiende – No hay poder humano que logre convencer a Asher Davies cuando no quiere hacer algo.
- Madre, no finjas. Tienes a mi padre a tu merced
- Mira quien habla – me burlo viendo a mi hermana
- Pero ella es mi esposa – mi padre parece a punto de reír – Es diferente, admiro tu empatía James, pero no debiste aceptar.
- A mi me parece una buena idea -comenta Selena
- Claro y lo siguiente que sabré es que eres la madrina de los hijos de Karam – comenta mi padre, ella se pone seria repentinamente
- ¿Por eso estas aquí? ¿es por Karam?
- No quiero hablar de esto – afirma
- Si me preguntan… a mi me gusta más Ed – opina mamá
- Pues yo apoyo a Karam – dice mi padre
- ¿Enserio? ¿dejaras en sus manos a tu hija preciosa? – pregunto
- Él tiene carácter.
- Y está con otra chica – comenta Selena
- La puedo quitar del camino si gustas – se ofrece
- ¡Asher! – lo amonesta mamá – Prometiste no intervenir, además; no es totalmente seguro que él esté saliendo con alguien más.
- Bien, pero la propuesta sigue en pie – nuestro padre le guiña un ojo a mi hermana. El desayuno se desarrollo tranquilamente para luego ir a la oficina en donde me concentré en lo trabajo hasta que Karam llegó a interrumpirme.
- ¿Vamos por unos tragos? – insiste por cuarta vez
- No – vuelvo a negarme
- Oh, vamos… estoy aburrido
- Deberías estar ayudando a tus padres o tal vez en el hospital.
- Odio los hospitales, el olor a medicina y esterilizante es horrible.
- ¿No tienes a nadie más a quien molestar?
- La verdad es que no, además. Tu eres el único que me tiene paciencia últimamente y no me digas que no necesitas un trago.
- La verdad no se me antoja para nada, la resaca es horrible.
- ¿Entonces que hacemos? – pregunta dejándose caer en la silla frente a mi – Escuché de una buena película en el cine.
- ¿Enserio? Si sabes que tenemos una sala de cine en casa ¿verdad?
- ¡Pero no tienen las películas de estreno déspota presumido!
- Ya, ya… cálmate – cierro la portátil – Bien, vamos – accedo
- ¡Genial! – y sin más se pone de pie mientras lo sigo solo unos pasos detrás.
- Oye, ¿es cierto que sales con alguien? – pregunto curioso. La pregunta hace que se detenga
- ¿Cómo lo sabes?
- Ósea que si es cierto.
- Bueno, es medio cierto. Ella es solo una chica que mi familia quiere que conozca – lo veo encoger sus hombros
- ¿Y que tal?
- Es linda, inteligente y amable – dice mientras avanza – Y me obsequió un elefante de peluche
- ¿Un elefante?
- Sì, dijo que representan la buena fortuna. Pero no me has dicho como te enteraste.
- Selena fue quien me lo dijo – él se detiene repentinamente de nuevo
- ¿Y ella como lo sabe?
- No lo sé, pero parece que no le sentó bien – lo veo sonreír – Al menos disimula un poco tu alegría – sugiero
- No estoy alegre – se defiende
- Bien por ti. Ya que esto solo la acercará más a Ed – comento tranquilamente, mi comentario hace que su felicidad se esfume
- ¿Enserio lo crees?
- Si, ¿Por qué? ¿estas celoso?
- ¿Por qué estaría celoso? salgo con una chica que me obsequio un elefante, cosa que tu hermana jamás hizo.
- Tranquilo, solo era una pregunta. No te pongas a la defensiva
- ¡¿Quién se defiende?! – pregunta claramente a la defensiva - ¡Tu solo estas celoso de mi elefante! – me acusa y luego camina rápidamente a la salida
- Será una larga tarde – digo retóricamente mientras lo sigo.
Al llegar al cine, Karam escogió una película romántica. Al principio creí que lo hacía simplemente para molestarme, pero conforme avanzaba la trama me di cuenta que en verdad la estaba disfrutando. De vez en cuando me lanzaba preguntas al aire.
- ¿En verdad está celosa? – pregunta - ¿Qué tan celosa crees que está? – lo ignoro totalmente con la esperanza de que detenga sus preguntas - ¿Debería llamarla y aclarar el malentendido? Sì está celosa es porque le gusto, ¿verdad? ¿Crees que le guste mas que Ed?
- ¿Quieres parar de una vez? – pido molesto – Me invitaste al cine para poder distraernos de nuestros problemas amorosos y eliges una película romántica sobre un idiota granjero cuyo corazón fue roto por la mujer que más ama y no contento con eso, decides acribillarme el cerebro con preguntas sin sentido sobre los sentimientos de mi hermana y ¡claramente no tengo idea de quien de los dos le gusta más! – exploto. Karam me ve algo sorprendido
- Un “Cállate” habría bastado – dice regresando su atención a la película, intento hacer lo mismo; pero al ver como el protagonista se sume en su propio dolor y soledad para al final quedarse solo, supe que esta había sido la peor elección de mi vida.
- Recuérdame no volver a salir contigo – digo de camino a casa
- Tienes razón, la película fue un asco - concuerda
- Lamento haberte gritado en el cine.
- Está bien, lo merecía. Lamento haberte atormentado todo el día, es que; eres el único que entiende por lo que estoy pasando en estos momentos.
- ¿Se me nota mucho?
- ¿Qué estas sufriendo? – Karam tiene la vista fija en la carretera – Para nada, pero eso es lo que lo hace peor. No es bueno que ocultes tus sentimientos, porque, así como explotaste en el cine, también explotaras con Artemis y eso no será bonito de ver.
- Ella jamás sabrá como me siento.
- Eso espero, pero creo que no pasará, Tarde o temprano las cosas siempre salen a la luz.
- Gracias por el apoyo moral.
- Lo digo enserio. Lo mejor que podemos hacer es olvidarnos de ellas.
- ¿Ya lo decidiste? ¿te olvidarás de mi hermana?
- No lo he decidido, al igual que tú; me siento como un intruso en la relación de Ed y Selena, pero no puedo evitarlo, la quiero demasiado.
- Comprendo el sentimiento, pero ¡Hey! Si te hace falta saberlo, mi padre apuesta por ti – él se gira sorprendido
- ¿El Señor Davies?
- Sì, al parecer prefiere tenerte a ti como el esposo de Selena y no a Ed.
- Wow… ¿Por qué me emociona eso?
- No lo sé – veo que la sonrisa ha vuelto a su rostro – Sea cual sea tu decisión, hazla con el corazón y no te arrepentirás
- Gracias, eres un buen amigo – dice, no volvemos a hablar en todo el camino. Y después de varios días; voy camino a ver a Artemis ya que me he ausentado demasiado.