Antes de que pueda caer me apresuro a ella para sujetarla entre mis brazos. Su cuerpo se desvanece y tengo que cargarle con cuidado para que no se golpee. —Artemis. Le llamo pero no hay respuesta alguna. Tengo que sacarla de este lugar. Me quito la chaqueta haciendo mil maniobras para no dejarla caer, se la pongo encima y seguido la tomo en brazos. Su cuerpo no pesa pero aún así tengo que ser cuidadoso para no golpearla. Empujó la puerta saliendo de ahí con ella, la fila larga de mujeres me mira a matar pero me importa una mierda en este momento. No sé qué mierda le ha hecho ese tipo pero no tiene que ser nada bueno, por un segundo he creído ver como Artemis entraba en un estado de pánico. ¿Dolor de estomago? Como si fuese a creerle semejante estupidez. Cegado por las luces de

