"Quiero que seas mía." La palabra se repite en mi cabeza más de una vez, al instante en que sus labios se presionan sobre los míos con la posesión y deseo que me gusta sentir de él. Aprisionando mi espalda contra la puerta, me empuja con su cuerpo pegándose a mi. Su lengua me seduce obligándome a aceptarlo, a dejarme explorar por él. Sin dejar que el momento se desvanezca, levantó los brazos tirando de su cuello y así aproximarnos más. No sé si sea posible pero es lo que quiero. —j***r. —gruñe, pegando su frente a la mía. No dijo nada más, sujeto mi mano apretándola y tirando de ella hasta la puerta. He creído que era un hombre indeciso pero en este momento parecer que ambos queremos lo mismo, sexo. Me lleva escaleras arriba, nos cruzamos a Anna en el camino pero no dice nada y sal

