Paolo entra a su despacho con el corazón acelerado, no entiende cómo es posible que a pesar de los años su vida siga girando en torno a Antonia, ella le pidió ayuda y es algo que está dispuesto a dar así como lo haría con cualquiera que se lo pidiera, aún puede recordar lo que fue para él enterarse de las diferentes infidelidades de su mujer en aquella época pero lo pudo superar aunque no volvió a ser el mismo después de ello. —“La diseñadora Antonia Rossi ha dado mucho de qué hablar desde que se descubrió su infidelidad…” —lee una vez más el titular intentando convencerse de que ello pertenece a su pasado y que no tiene porque afectarlo en ese momento. —Otra vez leyendo lo mismo —dice su gemelo al entrar a su despacho. —Ya deberías de dar un paso a un costado, total Antonia ya no es tu

