—Cariño mío haz lo que te digo —él asiente —te amo tanto, tanto… —Yo más, yo te amo más que a nadie en la vida mi amor —le da un beso de nuevo y está vez puede escuchar como las máquinas que monitorean sus signos vitales empiezan a sonar avisando que el desenlace ha llegado para la vida de Arely. —Mi amor no —ya no hay nada que hacer, su corazón ha dejado de latir. Paolo desesperado camina por la clínica buscando ayuda y cuando aparece Hugo le dice lo sucedido, se siente tan desarmado que al observar algunas maniobras que hace el equipo médico para intentar traerla a la vida le hace ser consciente de que ha enviudado, llora como un crío y se deja caer sobre una pared y escucha a lo lejos como él médico dice la hora de la muerte de su amada mujer. —Paolo —le llama unos momentos despué

