La sentencia de Paolo es como un puñal para Antonia quien no puede creer todo lo que escucha, nunca pensó que sus actos lastimaran a su ex marido más que cualquier otra cosa, se siente tan impotente al ver la forma en que Paolo la está mirando, intenta acercarse pero él se pone rígido cosa que le hace entender que aún está lastimado. —Lo siento, es lo único que te puedo decir y eso ni siquiera remedia todo el daño que te hice, pero es que no sé qué hacer para que comprendas que te amo demasiado y que se me parte el corazón de solo verte ser tan distante y frío conmigo —él le da la espalda y ella se acerca sigilosamente —pero sé que me lo merezco. —Eso es Antonia, te lo mereces porque nunca valoraste el amor que te ofrecí —resopla —, ahora es muy tarde para intentar remediar algo que hici

