Antonia observa emocionada a su hija al lado de su hermano, le parece algo maravilloso y se siente orgullosa de ver lo hermosa que es aunque debe admitir que no se parece mucho a ella físicamente, pero no le importa a la vez que intenta controlar sus emociones, a Paola muy seguramente no le gustará verla tan emotiva y asociará las cosas a algo que es irremediable. —No te preocupes Antonia —dice Massimo guiando a su hermana a su carro —la voy a cuidar, además va a estar toda la familia y a mi papá le encantará verla allí pues sinceramente no esperaba algo como esto. —Me lo puedo imaginar, espero que les vaya bien —sonríe —no es por echarte pero creo que ya van con el tiempo exacto. Antonia los despide controlando sus emociones mientras que Gia que la conoce bien observa todo y al ver el

