37. Mabel Hayes

4208 Palabras
Mabel Pienso un par de veces si tome la decisión correcta al venir al lugar donde trabaja Ryan, cuando lo llame y le pedí decirme donde trabajaba deicidio no hacerlo así que investigue por mi propia cuenta. Necesito que hable conmigo, necesito que nos veamos ya que me llevo a la locura, nuestro amor me llevo a Vietnam, mi odio por la niña Reeves me llevo a la guerra. Muevo mi cabeza de un lado a otro antes de apagar el motor del mi motocicleta y quitarme el casco, miro de reojo el restaurante antes de colocar el casco sobre el asiento y bajar de la moto. Acomodo mi chaqueta y comienzo a caminar hacia el restaurante, paso ambas manos por mi cabello y pongo mi mejor cara, necesito que mi ex me vea fabulosa para que se arrepienta de lo que hizo. Abro la puerta del restaurante y rápidamente suena la campana, busco con la mirada a Ryan y la detengo cuando lo veo en la caja registradora despachando un par de clientes, suelto un suspiro y trato de controlar mis nervios , me coloco frente a él recostando mis codos de la barra. Ryan me ve como si fuese un fantasma frente a él, alzo una ceja mientras el me examina de arriba hacia abajo con su típica cara de sorpresa. —Ryan.—Es lo único que sale de mis labios, una corta electricidad recorre mi garganta. —Mabel.—Me responde lentamente.—¿Como supiste que trabajo aquí? ¿Qué haces aquí? —Demasiadas preguntas.—Ruedo los ojos.—Quiero hablar contigo, ¿Podemos?—Me mira unos segundos antes de asentir, sale detrás de la barra y se coloca a mi lado, las ganas de abrazarlo y besarlo están matándome. —¡Shawn!—Giró la cabeza, un chico alto, moreno y musculoso se acerca a nosotros.—¿Me cubres unos minutos?—Asiente. Ambos salimos del restaurante, puedo sentirla fricción de nuestros brazos cuando chocan mientras caminamos hasta mi motocicleta, no se porque nos fuimos tan lejos aunque considerando que debemos hablar necesito mucha privacidad y no se donde detenerme o como detenerme. —¿Acerca de quieres hablar?—Se cruza de brazos frente a mi, me acerco a él con intención de abrazarlo y rápidamente me corresponde rodeando mi cuerpo con sus brazos, inhalo profundamente para poder oler mejor su perfume, su aroma. —Antes de todo quería hacer esto.—Le respondo en un susurro, suelto un suspiro antes de alejarme nuevamente de él.—Quería ver que cambio en ti desde la ultima vez que te vi. —¿Físicamente o emocionalmente? —Ambas.—Me encojo de hombros. —Lo único que cambió en mi fue mi amor por ti, Mabel. —¿Tu amor por mi? El amor que debió haber cambiado fue el mío hacia ti, me dañaste y dañaste lo nuestro al sentir cosas por esa niña. —No metas a Blair en esto.—Rueda los ojos. —¿Qué no la meta en esto? Es la culpable de todo. —¿Culpable? ¡Por amor a Dios Mabel! ¿Sabes por qué realmente lo nuestro no funcionó? Porque todos tienen la puta culpa menos tu, por eso.—Me responde molesto. —Dijiste que la intentaste violar porque ella siempre te provocó, por su culpa mi papá no me permitió estar contigo, por su culpa me fui a Vietnam, por su culpa soy esto. —¿Que cosa? —Una persona sin emociones, Ryan.—Le respondo en un susurro. —La intente violar porque ella siempre me gustó y me enojaba el hecho de que una cría como ella no se fijara en mi, yo era el sueño de toda chica menos el de ella, eso me incitó.—Muerdo mi labio inferior.—Blair me arruinó la vida a mi, por su culpa mis padres me odian y mi hermana me detesta con todo su corazón, ella a ti no te ha hecho nada, tu amor por mi te hizo daño, te hizo rebelde y te envío a otro país a hacer algo completamente innecesario. —Necesitaba canalizar mi ira en algo. —¿Cual irá? Vivo en un departamento que se está cayendo a pedazos, no tengo ningún tipo de comunicación con mis padres, no termine la escuela y mi único logro ha sido sobrevivir por mi mismo. ¿Y tu que Mabel? Tienes a tu padre, a tu hermano, un techo al cual ir cuando todo te va mal, deja de victimizarte que yo no te hice nada ni ella tampoco. —Ryan... —¿Por qué volviste a la ciudad? ¿Cuánto tiempo te quedarás y que harás? —Solo un par de días, después volveré a combate. —Eres hermosa Mabel, eres joven y metiste la pata, tomaste decisiones malas y quieres culpar a Blair de eso. —¿Por qué diablos la defiendes tanto? —¿Por qué diablos tú la culpas tanto?—Se cruza de brazos.—Mira Mabel, no se el motivo por el cual volviste y espero que no haya sido por mi. —Volví por ella, por Blair.—Alza una ceja.— Una parte de mi siente la constante necesidad de vengarse de ella por lo que... —¡Joder que la niña no te hizo nada!—Grita.—No le toques un pelo a Blair, ¿Me escuchas? O te las verás conmigo. —¿Por qué la defiendes tanto? —Porque no te ha hecho nada.—Me repite lentamente.—Aprovecha el tiempo que pasarás con tu familia, no sabes el día que vayan a su puerta con una bandera de los Estados Unidos agradeciéndoles por tu valentía y por tus servicios.—Dice, suelta un suspiro antes de comenzar a caminar nuevamente hacia el restaurante. —¡Respóndeme algo!—Le grito, lentamente se gira hasta verme, me cruzo de brazos sin moverme de donde estoy.—¿Aún te gusta? ¿Aún sientes cosas por ella? —Sigo teniendo ese sexto sentido.—Se encoge de hombros, vuelve a girarse para entrar al restaurante. Sigue teniendo el sexto sentido, el sentido de ella, lo que sentía cuando ella estaba cerca, cuando ella lo miraba y esas cosas. Aún sigue sintiendo cosas por ella y yo no puedo hacer nada para cambiar eso. Blair. Terminó de colocarme el escandaloso brillo labial rojo, mi estómago esta dándome un millón de vueltas mientras me preparo para cenar con la familia de Carter. Después de lo que sucedió el otro día hemos estado más unidos que de costumbre, creo que me tome muy en serio eso de permanecer a su lado, ahora siento que estamos juntos por compromiso y no porque realmente nos queramos, no porque realmente yo lo quiera. Supe que desde ese día en adelante se me haría difícil estar ya que ahora tengo la obligación de hacerle "bien" porque según su padre y su psicólogo el "lo necesita", el "me necesita" hasta encontrar otro soporte que lo ayude a estar bien, usar el típico pretexto de; ¿Te importa mi hijo? Hizo que me importara de verdad, más de lo que debería. Obviamente quiero a Carter y estoy enamorada de él, eso creo bueno, el punto es que también me interesa que el este bien, que se sienta bien. Por otro lado la noche en su casa fue tranquila aunque ni haya dormido nada pensando en que su hermana podría cortarme la garganta mientras duermo, podía escuchar el sonido de sus asquerosas botas de hombre chocar contra el suelo, podía escuchar su leves suspiros, la verdad que fue la peor noche de mi vida, estaba paranoica. Las cosas mejoraron cuando vinimos a mi casa, nos pasamos todo el día haciendo absolutamente nada ya que Carter estaba algo cansado por tantos medicamentos y solo supo dormir, mi padre por otro lado se tomó muy bien lo de nuestra "relación" aunque me gustaría explicarle el porqué de muchas cosas y más ahora que tenemos mejor comunicación. Por otro lado mi madre me ha estado enviando mensajes porque según ella encontró el vestido y el peinado perfecto para el día del baile, pensar que falta sólo una semana para la mejor noche de todo el año escolar, no he tenido tiempo de hablar con mis amigas y mucho menos con Owen, siento que mi vida justamente ahora gira en torno a Carter Hayes. Saliendo de mi trance acomodo un poco mi vestido y salgo de mi habitación, el sonido de mis zapatos chocar contra el suelo hacen que no pierda el enfoque y me mantenga mentalmente firme para lo que viene, no les negaré que después de ver a Mabel he perdido un poco de miedo hacia ella, lo que sucedió con Carter ha hecho que tanto ella como yo prestemos su atención en el y en su salud haciendo a un lado su venganza hacia mi y mi temor por ella. Tomo las llaves que están en el cenicero, mi padre me da una corta mirada y le respondo con una pequeña sonrisa, aprieto levemente los ojos, los abro nuevamente, tomo la perilla de la puerta abriéndola casi por completo, frunzo el ceño al ver a Shawn de pie frente a mi puerta. ¿Qué hace aquí? —¿Shawn?—Preguntó confundida.—¿Qué haces aquí? —Vine a secuestrarte.—Se encoge de hombros.—¿Tienes planes? —¿Secuestrarme?—Frunzo el ceño nuevamente. —Si, señorita.—Sonríe sin mostrar los dientes, cierro la puerta principal detrás de mi y me quedo de pie en el pórtico, el sostiene mis dos manos con una de las suyas mientras que con la otra saca unas esposas de su bolsillo trasero y me las coloca en las muñecas.—¿Gritarás o debo cubrir tu boca? —Shawn no puedo, tengo cosas que hacer.—Alza una ceja. —Obviamente tienes cosas que hacer, estás siendo secuestrada.—Se acerca rápidamente a mi tomándome por la cadera y cargándome como un saco de papas sobre su hombro derecho, todo mi cabello cae por mi rostro haciendo que sea imposible ver o reaccionar. —Shawn suéltame.—Le pido. —¿Te comenté que mis abuelos son de Brasil? —No. —Entonces, eu não posso te ouvir, eu sou pão, eu tenho orelhas de peixe.—Frunzo el ceño soltando un gruñido, escuchó su risa detrás de mi. —No habló portugués.—Le recuerdo, abre la puerta del asiento trasero y con cuidado acuesta mi cuerpo, le coloca el seguro y comienza a caminar hacia el asiento del conductor, entra al auto y rápidamente lo enciende, en pocos segundos comienza a conducir a Dios sabe donde ya que estoy acostada en el asiento trasero y no puedo ver nada. Genial, Carter va a matarme. —¿A donde iremos?—Le pregunto molesta y curiosa a la misma vez, me doy dos bofetadas mentales al recordar que no traigo mi teléfono y que las llaves del auto de Owen se cayeron en algún lugar del suelo del asiento trasero. —Se eu te contar, não será mais uma surpresa.—Ruedo los ojos al escucharlo hablar nuevamente en portugués. —¿Ahora hablarás en portugués?—Le pregunto molesta. —talvez sim talvez não, não entender nada do que eu digo fará você parar de perguntar.—Ruedo los ojos otra vez, ¿Preguntar? ¿Parar? —¿Quieres que deje de hacer preguntas? —Si.—Me responde.—Me sorprende que una chica tan inteligente como tú no sepa hablar portugués. —¿Disculpa?—Le preguntó molesta.—Se hablar ruso, holandés, alemán, inglés, japonés y persa. —Pero no portugués. —Tal va lo escoja como idioma requerido en la universidad.—Vuelve a reír. —Tão fofa, bonita e inteligente, minha pequena.—Suelto una leve risita. Me llamo bonita e inteligente, al menos se un poco de portugués después de todo. Carter. Mi padre me mira otra vez en menos de tres minutos, esta cruzado de brazos frente a mi mientras me ve mandarle mensajes a Blair, he perdido la cuenta de cuantos mensajes, llamadas y correo de voz llevo, se supone que debió haber estado aquí hace una hora y aún no aparece, ¿Qué demonios le habrá sucedido? Por otro lado mi hermana solo me mira con cara de pocos amigos mientras esta cruzada de brazos. La mirada de Mabel cambió desde la última vez que la vi, ahora es vacía como sino tuviese sentimientos por nadie, ni siquiera por ella, se limita a realizar comentarios hirientes y sarcásticos, dice que me siente diferente cuando en verdad solo se ve reflejada a si misma en mi. Cuando planee esta cena me hice de la idea que todo saldría bien, que Blair estaría incluida en mi familia y que mi padre vería a la fantástica chica con la que salgo aunque eso ya lo vio cuando me calmo antes de ayer. —¿Tu noviecita no vendrá? Muero de hambre.—Hace una mueca con los labios. —No contesta mis llamadas. —Quizá le ocurrió algo.—Se encoge de hombros mi papá. —Quizá se arrepintió de ser tu novia. —Quizá no quiere verte a ti Mabel.—Le responde papá con cara de pocos amigos. —¿Por qué no querría ver a Mabel?—Le pregunto confundido, ambos me miran asombrados al notar que no se algo que ellos si.—¿Por qué me miran así? —¿Podemos cenar?—Sin esperar respuesta ella comienza a servirse comida en el plato.—¿Desde hace cuánto son novios? —Pocas semanas pero llevábamos un año siendo algo más que amigos. —Mmm, ¿Follaban?—Muerdo mi labio inferior.—Ella aún es una chiquilla, tu en marzo cumples 19. —Ella casi cumple los 18.—Le respondo.—¿Por qué estamos hablando de eso? —Me interesa saber porque ella es la chica con la que estás.—Se encoge de hombro mientras come algo de pasta.—Además es de muy mal gusto que te inviten a cenar y faltes. —¿Puedes callarte, Mabel? Algo le ocurrió, ella no es impuntual.—Mi hermana rueda los ojos.—Además, ¿Por qué ella no querría verte? ¿Qué le hiciste? —Nada papá, ¿No es así?—Le pregunta con mirada amenazante.—Si tu "Novia" no ha tenido la confianza de contarte nosotros no tenemos porque hacerlo. Aprieto los puños por debajo de la mesa. ¿Qué me ocultas Blair? —¿Cuándo te vas?—Le pregunto a Mabel. —El jueves, ¿Por qué el interés? —Para saber cuántos días duraré viendo tu asquerosa cara.—Le respondo molesto, ella abre los ojos sorprendida. —¡Carter!—Me regaña papá.—¿Por qué ese comentario? Joder, respeta a Mabel. —¿Qué la respete papá? ¿Aún sigues creyendo que esa es nuestra Mabel? Mírala, tiene una mirada vacía, una cara llena de odio, de sarcasmo, no la conozco papá, ni un poco. —¿No me conoces? Que hijo de perra eres Carter.—Me responde molesta. —¿Pueden ambos respetar a su difunta madre? ¡Por amor a Dios! —Si difunta, difunta porque Carter la mató.—Responde, puedo sentir el nudo en la garganta. —Yo no maté a mi madre.—Digo en un susurro con la voz totalmente quebrada. —¿A no? ¡Destrozaste todo su utero hasta que se desangró, tu la mataste y tu deberías pagar por eso!—Sus ojos se llenan de lágrimas. —¡Cállate por una vez por todas Mabel!—Papá golpea la mesa con fuerza.—Tu madre sabia que su embarazo era riesgoso y no quería abortar, pidió que salvaran la vida del bebé si las cosas se complicaban y eso hicimos, Carter estaba comprimido dentro del utero de tu madre, se estaba asfixiando y por instinto de supervivencia pateo, se movió y luchó por salir, tu madre se practicó un parto ella misma mientras llegaba la ambulancia y salvo la vida de tu hermano aunque ella haya muerto días después, lo que hizo tu Madre fue algo heroico y se que ella estaría feliz y orgullosa del hermoso chico que trajo al mundo pero no podría decir lo mismo de ti.—Mabel mira a mi padre con odio, se levanta molesta de la mesa alejándose de nosotros.—Carter...—Papá se acerca a mi abrazándome fuerte mientras comienzo a llorar como un niño pequeño. —Yo.. —No es tu culpa, ¿Okay?—Asiento.—Tu madre está orgullosa del chico que eres y yo también, tengo un excelente estudiante, deportista y hombre. —¿A pesar de mi enfermedad mental? —A pesar de tu bipolaridad y tu trastorno explosivo intermitente estoy orgullosa de ti. —¿Que le hizo Greyson a Mabel?—El se aleja de mi mirándome fijamente. —Creo que tu novia debería decirte eso hijo.—Suelto un suspiro.—Es algo muy fuerte y en verdad ella es la persona que debería comentártelo. Quiero que llegue el lunes, quiero saber que le hiciste a mi hermana Blair Gray. Blair. El auto se detiene, rápidamente incorporó mi cuerpo sobre el asiento trasero y frunzo el ceño al ver el ambiente donde estamos, estamos en la puta costa con razón duramos tanto en la carretera, estoy a casi una hora y media de mi casa. Shawn abre la puerta del asiento trasero permitiéndome salir, la fría brisa choca contra mi cuerpo haciendo que me de un pequeño escalofrío, el se acerca a mi tomándome del brazo, cierra la puerta del auto y comienza a guiarme hasta otra esquina de la costa. No muy lejos veo una hermosa tienda de acampar casi en la esquina del risco, aún con mis manos esposadas y la mano de Shawn al rededor de mi brazo no puedo evitar emocionarme por la hermosa vista frente a nosotros. —¿Qué es todo esto?—Le pregunto emocionada y sorprendida, al llegar a la tienda de campaña sonrió al verla con una pequeña cama, una lámpara y la hermosa vista frente a nosotros. —Bueno, un amigo me debía un pequeño favor así que este es su pequeño pago.—Sonrió.—Estás secuestrada hasta mañana, te quitaré las esposas solo si dices la palabra clave. —¿Gracias?—Niega con la cabeza.—¿Es en portugués o algo? —No, en inglés.—Muerdo mi labio inferior, entra a la tienda de campaña y con cuidado entro detrás de él hasta quedar acostada, se acerca a mis pies mientras acaricia mis largas piernas con la punta de mis dedos, con cuidado retira mis incómodos zapatos lanzándolos a algún lugar de la tienda, quedo asombrada al ver el mar frente a nosotros.—Siempre quise venir pero al ser mi primera vez quería que fuera con alguien especial y bueno, tú eres mi alguien especial. Sonrió sin mostrar los dientes, con algo de dificultad me acerco a sus labios dándole un tierno pero profundo beso, sus manos se dirigen a mis nalgas dándome un fuerte apretón en ambas haciendo que suelte un fuerte gemido. —Aunque me gustaría hacerte el amor escuchando como las olas chocan con la arena no vinimos a eso, al menos no ahora.—Se separa, acomoda su cuerpo recostando su espalda de la tienda, con cuidado coloca mi cuerpo entre el hueco de sus piernas y lanza una manta sobre nosotros para cubrirnos del frío, entrelaza sus dedos con los míos mientras vemos más estrellas, la luna y el mar. —¿Para que me trajiste entonces? —Para hablarte un poco acerca del amor. —¿Amor? —Desde pequeño siempre lo vi, siempre lo tuve cerca, lo sentí en los abrazos de papá, en los besos que me daba mamá en la frente, en los te quiero que me decía Monique cada vez que le hacía un favor, en mi primer amor, en Taylor y en ti. —¿En mi?—Le pregunto confundida. —El amor contigo fluyó sin presiones, es como que el destino quisiera que estuviésemos juntos.—Cariño, no le llames destino a mi meticuloso plan de tenerte. —¿Tu crees? —Lo afirmó, contigo el amor que siento es diferente, me quema, es pasión, es intensidad, son ganas de quererte, abrazarte y repartir besos por toda tu cara.—Suelto una leve risita.—Ganas de tomarte de la mano, hacer cosas juntos e incluso boxear aunque yo no sepa cómo hacerlo. —Puedo enseñarte. —Se que puedes enseñarme muchas cosas, lo estás haciendo incluso sin darte cuenta.—Susurra cerca de mi oído.—Pero yo también quiero enseñarte, quiero enseñarte a querer, a saber cuando sientes amor. —¿Como sabes cuando sientes amor? —Cuando te preocupas por esa persona, cuando la conoces, tu cuerpo te comunica lo que es amor cuando la tienes cerca, cuando te transmite paz, cuando sientes mariposas en el estómago y que todo está patas arriba. Como lo que siento por Carter, siento que debo cuidarlo, me preocupo por el y le transmito paz pero el no me transmite paz a mi en cambio, Shawn si. —Como lo que siento por ti.—Le respondo siendo honesta, no sabia que eso era amor. —Si, lo que sientes por mi.—Sonríe.—Y lo que yo también siento por ti... —¿Y cual es la clave para que deje de ser secuestro? —No te la diré, tendrás que adivinarla por ti misma.—Susurra. —Siéndote honesta creo que ahora es que tengo una verdadera familia digo, viéndolo desde tu perspectiva tengo a Owen, papá y de cierta forma a Baylee e incluso a mamá aunque ella sea temporal. —Si, debes dejar de ver las cosas desde el punto de vista de tu personalidad y comenzar a verlas con amor, verás lo que es y lo sentirás.—Me abraza más fuerte.—Este momento contigo no lo cambiaria por nada Blaif, estos momentos contigo, los qué pasó contigo son lo que justamente necesito. —Tienes novia, no lo olvides. —Taylor es alguien con quien estoy, no con quien soy.—Frunzo el ceño.—Se que si estuviese muy enamorado o la amara tanto no estuviese aquí contigo ahora, estuviese con ella. Tienes razón. —Soy la persona que quieres. —Pero no la que tengo, al menos por ahora.—Me responde.—Solo dame tiempo a que todo esto acabe y deje de tener compromisos con ella y su familia, te juro que terminaré mi relación y.. —¿Y? No tengo tiempo para darte tiempo, si me otorgan la beca me iré a New York a finales de abril, a mediados de mayo comenzaré mis estudios. —¿No te graduarás como los adolescentes normales? —Mi coeficiente intelectual no es como el de los adolescentes normales.—Digo con algo de arrogancia.—Tenia los suficientes créditos para graduarme el año pasado pero quise tener al menos un poco de la experiencia del último año, quería ser presidenta estudiantil, ir al baile con un chico apuesto, ir a mis ultimas vacaciones de invierno y disfrutar un poco más de tiempo con mis amigas, ayudarlas a solicitar la beca al igual que yo y bueno, estar un poco más de tiempo con mi papá. —Pues estemos pero no estemos, aprovechemos el tiempo juntos hasta que sepamos que haré. —Hasta que sepas que harás, solo se que te quiero y...—Me quedo en total silencio, incorporó mi cuerpo sentándome con los ojos bien abiertos, siento como mi corazón comienza a palpitar más rápido. —¿Me quieres?—Pregunta asombrado.—¿Me quieres de quererme para ti, contigo, cerca de ti o de amor?—Muerdo mi labio inferior mirándolo fijamente. No lo digas, no lo digas, no lo digas, no lo digas. —De amor.—Suelto de una, Bruno sonríe feliz, saca la llave de sus esposas de su bolsillo trasero, extiendo mis dos muñecas ayudando a que sea más fácil quitármelas. —¿Me quieres?—Sostiene mi cara con ambas manos haciendo que nos veamos fijamente.—Blair, ¿Me quieres? —Te quiero.—Respondo en un susurro, junta nuestros labios en un beso, se acuesta sobre las camas subiéndome sobre el mientras acaricia mi cuerpo con sus dos manos.—Te quiero...—Vuelvo a repetir entre el beso, aún no puedo creer que le dije que lo quiero, aún no puedo creer que lo quiero. Tengo que descifrar que es lo que siento por Carter, porque pensándolo bien no estoy enamorada de él, no lo estoy... —Te quiero.—Me responde Shawn mientras nos volvemos a besar nuevamente. Definitivamente ya no eres una venganza, eres amor.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR