Carter.
—Eras muy diferente antes de comenzar a salir con ella.—Dice Frederick.
—Ellos no salen.—Dice Nick.—Ella solo lo utiliza para tener sexo en la escuela, en su casa y en cualquier sitio donde se ponga caliente.—Los asesino a ambos con la mirada, ni siquiera saben de que diablos están hablando.
Estamos en nuestra clase de biología, al frente de la clase esta Blair, Lea y Venus como de costumbre, en cambio los chicos y yo solemos sentarnos atrás. Como el maestro se ha demorado unos cuantos minutos en venir a los chicos se le ocurrió la gran idea de seguir conversando sobre mi relación con Blair, que claro no es ninguna relación, solo cogemos.
—Es la única chica que se folla, antes de conocerla ni siquiera sabía mantener su polla en sus pantalones y ahora solo espera que ella le de una orden para ir como un niño bueno a acatarla.
—Imagino que también le dice que es afortunado por ser el único chico que se la folle.
—¿Único?—Pregunta Frederick.—¿O sea que tu fuiste la primera vez de Blair Gray?
—¿Podemos dejar de hablar de ella? Por favor.—Les pido.
—Solo respóndeme eso, hermano.—Asiento.—Con un demonio.—Lleva ambas manos a la boca.—¿Y fue mágico? ¿Hicieron el amor?
—Nunca hemos hecho eso, solo cogemos.—Me encojo de hombros.
—¿Y por qué le eres fiel entonces si sólo cogen?—Frederick en serio está siendo insoportable.
—No es asunto tuyo, Frederick.—Levantó la mirada, Blair esta de pie frente e a nosotros con una sonrisa bastante falsa. Alzo una ceja al verla con el cabello trenzado, nunca había venido a la escuela con el cabello así, siempre viene en el suelto cayendo por sus hombros.—¿O acaso si lo es?
—No estaba hablando contigo serpiente de cascabel.
—No conmigo pero si de mi y eso me da todo el derecho a entrometerme.—Lamo mi labio inferior.—¿Por qué te interesa tanto mi relación con Carter? Al menos trata de disimular que te masturbas con el pensamiento de como tú mejor amigo me coge.
¿Mi relación? ¿Que relación? ¿No que solo cogiamos?
—No me interesas Blair, creo que formo parte del 0.2 % de chicos a los cuales no le pareces atractiva.—Ella alza una ceja.
—¿En serio existe ese 0.2% o te acabas de inventar para no quedar como un idiota?—Formo una enorme O con mis labios.—Si esto es una competencia de Punchlines dime para dejarte tomar la delantera aunque no vayas a ganar.
—Eres una perra, eso eres Blair.—Le responde Frederick de mala gana.
—¿Te ladró o te muerdo?—El choca ambos puños de la mesa haciendo que casi toda la clase se sobresalté excepto Blair, ella se queda quita mirándolo fijamente y sin mostrar ningún tipo de expresión.—Eres tan débil Frederick que debes recurrir a la agresividad para intimidarme pero adivina que, a mi nada me intimida pequeña bola de basura.—Sonríe.
—¡Acabaré contigo pequeña perra!—Intenta levantarse pero Nick lo detiene agarrándolo del pecho, Blair sigue quedándose fija sin mostrar miedo ni mucho menos ira.
—Calma ya.—Le digo a Frederick en un tono duro.—¿Podemos hablar afuera Blair?—Toda la clase ahora mismo nos está mirando.
—¿Hablar sobre qué?—Alza una ceja.—Has ejercicios de respiración y de manejo de la ira Frederick, los necesitas.—Le guiña un ojo antes de darse la vuelta y volver a sentarse en su lugar correspondiente.
—Cuánto detesto a esa perra.—Dice en un susurro mientras trata de aligerar su respiración.—Ni siquiera se como la soportas.
—Venga cálmate, respira un poco y cuenta hasta 10, al parecer si debes aprender a manejar tu ira amigo.—Me mira con el ceño fruncido.
—¿La estás defendiendo?
—No.
—Porque esa perra vino hasta aquí a colmarme toda la paciencia.—La campana suena antes de que pueda responderle, sin ganas de seguir la conversación decido irme y buscar a Blair.
Tomo mi mochila y trato de salir lo más rápido posible para alcanzarla, necesito hablar con ella y necesito hacerlo urgente. Levanto la cabeza para ver si puedo ubicarla pero es casi imposible entre tantos adolescentes que quieren ir a la cafetería a comer algo, suelto un suspiro rindiéndome y camino hacia el baño de los chicos.
Para mi sorpresa ella está aquí dentro y está sola, se ve frente al espejo mientras se retoca el brillo labial, debo enseñarle quien manda, ella debe saber que yo soy el hombre y que yo la busco cuando quiera no cuando ella me quiera a mi. Miro a ambos lados antes de cerrar la puerta del baño con cerrojo, puedo ver como en sus labios se forma una pequeña sonrisa.
Dejo la mochila en el suelo y me coloco detrás de ella, puedo sentir como su respiración se vuelve pesada en fracción de segundos, agarro ambos extremos de su falda y la levanto hasta dejar parte de su trasero libre, hago una de sus trenzas a un lado y deposito varios besos en su cuello. Por el reflejo del espejo puedo ver como cierra sus ojos y muerde su labio inferior, bajo con cuidado sus calzones hasta la altura de los muslos, con mi rodilla separo sus piernas y hago que eche su cuerpo hacia adelante dejando su cara casi pegada del espejo.
Bajo la bragueta de mis pantalones y saco mi duro m*****o, despacio lo entro dentro de su coño, suelto un suspiro al sentirlo tan caliente, tan ajustado.
—Necesito tu ayuda para acercarme más a Shawn.—Le doy una fuerte embestida haciendo que sus rodillas choquen del lavabo, suelta un gemido que más tarde es callado por sus propias manos.
—¿Mi ayuda?—Quita ambas manos de su boca y comienza a mirarme y a mirarse en el espejo.
—Si, demonios.—Cierra los ojos con cada embestida, la follo fuerte, con prisa ya que tengo miedo a que alguien quiera utilizar el baño.
—¿Y como puedo ayudarte?—Tomo sus trenzas en una sola mano y la atraigo hacia mi, ambos quedamos de pie frente al espejo.
—Necesito que hagas la primera fiesta del año escolar y que invites a Taylor, por obligación llevará a su novio y ahí tratare de acercarme más a él.
—Bien.—Puedo sentir sus piernas temblando, esta a punto de tener un orgasmo lo sé, acelero mis movimientos y agarro fuerte su cintura para que no se caiga, escucho el suspiro de su orgasmo, su cuerpo se relaja y cae en mis brazos en cambio yo aún no he tenido mi orgasmo y tampoco lo tendré, mencionó su nombre mientras teníamos sexo y eso me desconcentro un poco.
Me echo hacia atrás sacando mi m*****o de su interior, vuelvo a introducirlo en mis pantalones y subo mi bragueta, ella vuelve a acomodarse a como estaba varios segundos atrás.
—¿Cual es la temática de la fiesta?
—Es una simple fiesta, no tiene temáticas.—Toma su bolso y se acerca a la puerta.—Me mantienes al tanto de todo.
—¿Blair?
—¿Si?
—¿En este baño hay cámaras de seguridad?
—No, ¿Por qué crees que entre?—Sonríe de forma perversa y le devuelvo la sonrisa.
Sale dejándome solo en el baño, vuelvo a mirarme en el espejo. ¿Por qué ella no quiere estar conmigo? Digo, soy alto, apuesto y muy atlético pero al parecer no lleno sus estándares tan solo le gusta como funciona su cerebro cuando la follo y aunque antes me excitaba la idea de que yo la pusiera a pensar ahora siento que me está utilizando.
No la llame para preguntarle si había cámaras de seguridad, la llame para invitarla a salir pero cuando me miro fijamente no quise preguntarle eso, de seguro me diría; "Solo cogemos" "Nosotros no hacemos eso" aunque en verdad me encantaría que hiciéramos otras cosas diferentes a follar.
Y es que ni siquiera somos amigos, tan solo me busca cuando quiere que la domine un poco, cuando quiere que yo tome el control. Me agacho un poco, tomo mi mochila y salgo del baño, para mi sorpresa esta la misma Taylor en persona.
—Taylor, que gusto verte.—Sus amigas alzan una ceja y ella igual.—Y a ustedes también chicas.
—¿Tu ama te envío a hablar conmigo o qué?—Pregunta y comienza a reír.—Apuesto que está haciendo lo mismo que en los libros, envía al chico malo a enamorar a la chica que odia, no funcionará, tengo novio.
—Tranquila Taylor, no me gustan las chicas rubias que solo saben presumir que ganaron una sola cosa contra la chica que la ha derrotado toda su vida.—Su sonrisa se borra del rostro.
—¿Que quieres Hayes?—Está enojada, lo sé.
—Haré una fiesta en mi casa el viernes, tú y tus dos bolsos.—Digo refiriéndome a las chicas.—Están invitadas, si tienen parejas también las pueden llevar.
—¿Blair te dijo que me invitarás?
—Blair no sabe que haré una fiesta aún, obvio ella ira, todos irán así que no se pueden perder la primera fiesta.
—Mmm, bien.—Responde.—¿Nunca te han dicho que eres una copia barata de Colton Haynes?
—No, si supieras que no.—Niego con la cabeza.—¿Y a ti nunca te han dicho que eres una copia barata de Blair Gray?—Abren los ojos sorprendidas.—Intentas vestirte como ella y tienes dos amigas igual que ella, vamos Adkins al menos disimula un poco.
Sin esperar alguna respuesta decido marcharme a paso rápido, debo dejar de defenderte siempre Blair. La mayoría de personas te odian y yo estoy aquí defendiéndote trasero de todo aquel que me hable mal de ti, ¿Por qué lo hago si se supone que solo cogemos?
Me lo has dejado claro durante casi un año, que solo te interesa la manera en la que te lo hago pero yo sigo aquí como un idiota entregándome a ti y sólo estando contigo ya que me dijiste que al follarme a la majestuosa Blair Gray mi m*****o solo debe estar dentro de ti ya que contigo se supondría que tendría suficiente, ese es el único motivo por el cual no me follo a otra chica, porque si me meto con alguna otra terminaría perdiéndote a ti.
Y yo no quiero perderte a ti.
—Te estaba buscando.—Me sobresalto desde que escucho la voz de Blair.—Te vi hablando con ella, ¿Le dijiste?
—Si, creí que te habías ido.—Hace una pequeña mueca con los labios.—¿Qué pasa?
—Papá se fue sin mi otra vez.—Dice casi en un susurro.
—¿Te llevo?—Asiente varias veces.
Ya en el auto, ella solo se limita a mirar por la ventana, la música de imagine dragons invade nuestros oídos, al parecer le gusta o se siente cómoda con la canción ya que no me ha pedido que la quite. Una parte de mi quiere tomar su mano o colocar la mía en su pierna pero la otra está negada y escondiéndose al rechazo, a su rechazo. Ya se que Blair ha dejado claro lo que tenemos y lo que somos, no se porqué me sigo ensañando en hacerla cambiar de opinión ya que mientras ella se empeña en robarle el novio a Taylor yo me empeño en entregarme a ella.
Blair.
Lanzo las llaves en el cenicero, en estos pocos días se me ha hecho costumbre que mi padre no esté en casa al llegar, al parecer le resulta imposible avisarme que no vendrá. Las veces que se ha enamorado de mujeres me ha avisado o al menos ha hecho el intento pero ahora es diferente, ahora hace sólo las cosas sin consultarme y aunque no nos llevemos bien encuentro de muy mal gusto que no avise que no vendrá o que no está.
La soledad que siento al llegar a casa es única, no se porque los fines de semana me gusta estar sola pero los días de semana añoro estar cerca de las personas. Aunque casi no hablé con papá cuando el estaba aquí en casa dejaba de sentirla tan sola, las cosas no son las mismas desde que mamá se fue y aún trato de adaptarme a ello.
Aún trato de adaptarme a esto.
Pero la grandiosa Blair no puede sentir tristeza, ni emociones al menos que sea la de excitación, esa es la única que me permito sentir pero no amor, ni dolor, ni tristeza y muchos menos compasión por los demás.
Debo ser cruel, despiadada y vengativa, debo ser y seguir siendo la Blair que he sido toda mi vida y nadie va a cambiar eso.
Nadie.