8. Owen Addams

2930 Palabras
Blair. El auto de Shawn se estaciona frente a mi casa, suelto un suspiro al sentir mi trasero mojado pegado del asiento de cuero, ¿En que diablos pensaba cuando me lance al lago a las 4 de la mañana? Al parecer en nada. Los ojos de Shawn se centran en mi, actúa como si estuviese examinándome de arriba hacia abajo hasta que sus ojos chocan con los míos, le regalo una corta sonrisa sin mostrar los dientes. —Gracias por traerme.—Le digo, observo como hay dos autos en la entrada de mi casa genial, al parecer mi padre y su prometida están en casa.—Te invitará a pasar pero... —No te preocupes.—Me interrumpe.—En una hora entro a trabajar, debo ir a casa, darme una ducha y prepararme.—Asiento.—Cualquier cosa que necesites me avisas. —No podrás darme lo que necesitaré de ahora en adelante.—Frunce el ceño confundido, comiendo a reír mientras salgo del auto. Varios segundos después su cara cambia a asombro.—Adiós Shawn. Sin esperar respuesta cierro la puerta del auto, ya que esta calle no es transcurrida la cruzo sin mirar hacia los lados, antes de subir los escalones que conducen hacia la puerta escucho el motor del Cadillac encender y marcharse, rio en mis adentros ante el comentario que hice. Tomó el pórtico con la mano, lo giró e ingresó al interior de mi casa. Alzo una ceja al ver cajas y maletas frente a las escaleras. ¿Qué hacen estas cosas aquí? No puede ser posible que la tal Baylee se vaya a mudar aquí, o sea, ¿Papá estaba hablando en serio? Mi estado de ánimo cambia rápidamente a enojo, cierro la puerta detrás de mi y dejo caer mis zapatos debajo del perchero. A paso lento me acerco a la sala de estar donde esta mi padre, Baylee y un chico alto de cabello casi rojizo, lleva una sudadera, pantalones deportivos y tenis, su respiración es rápida como si hubiese estado discutiendo, mi padre pasa una mano por su frente antes de sentarse nuevamente en el sofá. El lleva unos jeans gastados y una camiseta gris, en cambio la mujer lleva un traje como si fuese a trabajar. Genial, primero Carter se besa con Dianne y ahora esto. ¿Que diablos está sucediendo con mi vida esto es últimos días? ¿Acaso Dios está devolviéndome todo el daño que he hecho en el transcurso de mi vida? —¿Donde estabas?—Es lo primero que sale de sus labios, me cruzo de brazos tratando de conseguir algo de calor ya que estoy totalmente mojada al igual que mi cabello. —¿Y este circo que?—Alzo una ceja.—¿Qué sucede aquí? —Te he hecho una pregunta. —Y yo te he hecho dos, papá.—Le respondo, vuelve a levantarse y lame su labio inferior. —El es Owen el hijo de Baylee.—Alzo ambas cejas.—Ellos llegaron hace media hora, se van a mudar con nosotros. —¿Es todo?—Le pregunto, asiente varias veces, el chico no deja de mirarme y es irónico ya que yo tampoco dejaría de mirarme y más en estás fachas.—¿Y puedo saber cuando tomaste esa decisión? —Blair creo que deberíamos hablar en mi despacho. —No consideró que sea lo correcto digo, ya somos una familia deberíamos hablar como tal.—Dice Baylee, comienzo a reír a carcajadas y tapo mi boca con mi mano, vuelvo a mirarlos a los tres. —¿Una familia?—Digo entre risas.—Si que estás loca. —Blair.—Me regaña mi padre.—¿Podrías por favor comportarte? —Sabes lo que te he dicho de los favores papá.—Pongo cara de lastima. —Como sea.—Responde.—Owen tu habitación es la antepenúltima al final del pasillo, espero y te sientas bienvenido.—El chico hace una pequeña mueca con sus labios. —No creo que me sienta bienvenido aquí.—Responde.—Aunque de igual manera ni quiero estarlo. —Ya hablamos sobre esto. —No mamá, tú hablaste sobre esto.—Dice en un tono duro haciendo que ella se sobresalté un poco.—Yo simplemente tuve que aceptarlo. —Al menos contigo si hablaron.—Le respondo. —Blair yo si te dije... —No.—Le interrumpo.—Me comentaste algo al respecto, no hablaste conmigo Gary. Comentar y hablar son dos cosas diferentes, ¿No sabes diferenciarlas?—Le digo a punto de enojarme, respiro profundo antes de soltar todo el aire en un suspiro.—No me añadirás a tu intento de familia feliz. —Baylee hará el almuerzo, nos sentaremos a comer los cuatro para intentar conocernos. —No cuentes conmigo.—Me giro. —Sino bajas a almorzar Blair me veré obligado a tomar medidas algo fuertes contigo. —¿Me estás amenazando?—Le pregunto subiendo mi tono de voz.—¿En serio estas haciendo eso, Gary? —Tómalo como quieras.—Me responde.—Espero y si bajes a almorzar. —Esperas demasiado de mi. —Siempre lo he hecho.—Sin responder aprieto los ojos y comienzo a subir las escaleras. Al llegar a mi habitación le colocó el cerrojo a la puerta y comienzo a desvestirme, al quedar completamente desnudes entro a mi baño. Abro la regadera y el agua tibia cae sobre mi, paso ambas manos por mi cabello mientras dejo salir todo lo que llevo dentro con mi silencio. ¿En serio me gustaba Carter? Y si, hablo en pasado ya que después de haber besado a Dianne no creo que volvamos a tener algo y mucho menos a follar, es que en serio me dolió tanto verlo con ella, es un dolor que yo no había sentido antes, un dolor bastante fuerte que casi me quitaba hasta el poco habla. ¿Por que ella? ¿Por que con Dianne? Shawn. Introduzco el celular en mi bolsillo trasero, tengo casi 50 llamadas perdidas de Taylor pero ahora estoy trabajando y prefiero no contestar, se que la asusté anoche diciéndole que algo había sucedido en casa pero debía ayudar a Blair que por cierto ni siquiera sé porque la ayude si se supone que recién la conozco. Pero, algo dentro de mi cambio cuando la vi llorando mientras el chico al parece la sostenía con fuerza, imagino que la marca de aquel agarre quedó en su muñeca. En cambio yo me he quedado pensando en lo que pasó en la madrugada en el lago, sentarme con ella todas esas horas y hablar un poco me agradable, creo que si las cosas sigue fluyendo así entre nosotros seremos buenos amigos, se nota que ella necesita uno. La mañana en el restaurante ha transcurrido con normalidad, no han venido muchos clientes y tampoco es que tengo ganas. La verdad que estoy demasiado cansado como para tener que atender personas, no he dormido ni un poco y en verdad envidio a Blair que lo más probable es que este dormida, me gustaría tener su número telefónico para enviarle un mensaje y preguntarle cómo está. Creo que me estoy preocupando mucho por ella pero es que algo me dice que ver a aquel chico con una de las amigas de Taylor le rompió el corazón. Aunque no me he puesto a pensar qué tal vez mi novia planeo todo esto, si, tiene sentido. Cuando Dianne le dijo a Taylor que se iba ambas se sonrieron y después ella me preguntó si Blair había subido las escaleras así que todas la apruebas apuntan a que fue ella o a que ella sabía. Dudo que ella haya hecho eso ya que conozco a Taylor, tenemos casi un año siendo novios, ella es tan dulce y buena chica que no creo que sea capaz de hacerle daño a alguien. Al menos trato de hacerme de la idea que ella no es capaz de hacer algo así. —Tierra llamando a Shawn.—Me dice uno de los chicos de la cocina.—¿En que tanto piensas? —En nada. —De seguro en la chica bonita que vino el otro día.—Responde el chef riendo. —¿Qué chica? —Ninguna. —El otro día vino una chica con dos muchachas más, era muy bonita. —¿En serio?—Asiento.—¿Y Taylor? —No estoy pensando en Blair. Carajo. —¿Blair? ¿Así se llama?—Ruedo los ojos.—Mmmm, que lindo nombre tiene hasta se me hace familiar. —¿Blair Gray?—Alza una ceja. —Si, la conozco.—Responde Ryan.—Es amiga de mi hermana menor. —¿Como se llama? —Lea.—La recuerdo, vino el día que vi a Blair por primera vez.—Imagino que vino con Blair y Venus, esas tres son inseparables. —Si, espera.—Me acerco a él.—Si tu hermana estudia en aquel instituto me imagino que ustedes tienen dinero, ¿Que haces trabajando aquí entonces? —No vivo con mis padres, hermano.—Me responde.—Este trabajo me paga la universidad y ayuda con mis cuentas. —Ah. —Imagino que te interesa Blair. —¿Que? No.—Le respondo.—Solo somos amigos. —¿En serio eres amigo de esa belleza?—Pregunta como sino pudiese creerlo.—Wow. —Solamente es hermosa, porque es bastante arrogante y creída. —Verdaderamente.—Me responde.—Pero también es muy inteligente y tiene linda sonrisa. —¿Te gusta? —¿A quien no le gusta Blair Gray?—Pregunta irónicamente. —A mi. —Aún no te gusta.—Recalca la palabra aún.—Por ahora, más adelante verás porque le llaman la fruta prohibida en el instituto donde estudia mi hermana. —¿Y como sabes eso? —Porque yo estudiaba ahí y yo le puse ese apodo. Es lo último que dice antes de volver a entrar a la cocina. Blair. Mi padre me hace señas para que levante mi cuerpo de la cama, miro el reloj de la mesita de noche y marca las 2 de la tarde, al menos se que dormí un par de horas ya que estaba un poco cansada. Estiro mi cuerpo un poco antes de colocarme mi pantuflas y ponerme de pie, alzo una ceja al verme en el espejo, la marca de los dedos de Carter está en mi brazo, demonios, esa marca se pondrá fea cuando comience a tomar color. Pasó una mano por mi frente antes de atar mi cabello en una coleta desarreglada, salgo de mi habitación en dirección al comedor para ser partícipe de la nueva obra de teatro que a montado mi papá. Al llegar al último escalón puedo sentir los pasos de alguien detrás de mi, me giro, Owen me mira de reojo antes de cruzar por mi lado y dirigirse al comedor, imito lo mismo que hizo y llego a su lado. Desde el día que mamá se fue de casa no he comido en este comedor, la verdad me trae recuerdos de cuando era niña, no comíamos como una familia pero al menos si pasábamos algo de tiempo juntos. Lo bueno es que esta tortura de "familia" sólo durará hasta que me marche a la universidad ya que desde que me haga independiente no volveré a pisar esta casa nunca más. El comedor tiene doce sillas así que me siento en la del centro que está lejos de ambos, mi padre y Baylee se sientan frente a frente mientras que Owen se sienta frente a mi, al parecer tuvo el mismo pensamiento que yo. Ni muy cerca ni muy lejos de ellos. Sobre la mesa hay pollo horneado, pie, ensalada, papa cocida, vino y una jarra con soda, desde que mamá se fue no había visto tanta comida junta, recuerdo que ella cocinaba, guardaba la cena y muchas veces es me guardaba el almuerzo, no les negaré que extraño la comida de mamá. Todos comienzan a servirse la comida a excepción de mi, no tengo hambre en estos momentos, solo quiero comunicarme con mis amigas y pedirles que traigan mis cosas. —¿No comerás, B?—Pregunta papá, lo miro alzando una ceja. —Para ti soy Blair.—Lo corrijo.—Y no, no tengo hambre. —¿Segura? Baylee cocina delicioso.—Pongo mi típica cara de asco. —Si, segura.—Me cruzo de brazos, me quedo viendo fijamente como Owen come, al parecer si tiene algo de educación, no tiene los codos sobre la mesa y se colocó correctamente la servilleta.—Me iré a mi habitación. —No, espera.—Ruedo los ojos.—Blair estoy tratando de que nos conozcamos ya que viviremos juntos, ¿Te cuesta tanto poner de tu parte? —¿Terminaste?—Me levanto, deja caer el tenedor sobre el plato. —Al menos quédate a escuchar las noticas que tengo que dar. —¿Noticias? ¿Qué noticias?—Le preguntó frunciendo el ceño. —Pues la primera es que Owen estudiara en South Side, al igual que tu esta cursando su ultimo año así que aparte de vivir juntos serán compañeros de curso.—Alzo una ceja.—¿Qué opinas? —Hace muchos años dejaron de importarte mis opiniones.—Le respondo sonriendo, suelta un suspiro.—¿Alguna otra notica? —Bueno, esta la daremos ambos.—Sonríe Baylee, se levanta colocándose al lado de mi papá.—Estamos embarazados.—Dicen al mismo tiempo. No puede ser. Primero se mudan con nosotros y ahora ella está esperando un bebé, ¿Qué sigue? ¿Adoptar un gato? ¿Mudarnos de vecindario? —Esto tiene que ser una broma.—Ruedo los ojos, ambos se abrazan felices. —¿Es en serio?—Pregunta Owen sin poder creerlo, antes de su mamá pudiera responder salen de la sala. La sonrisa de ella se borra de su rostro al verlo marcharse. —¿Algo que decir Blair?—Pregunta preocupado esperando mi reacción. —¿Quieres que diga algo?—Lo piensa unos segundos y asiente.—Cuando mi mamá se fue y comenzaste a salir con chicas más menores que tú lo tome bien, más de lo que imaginaba ya que no eran mis asuntos y pasa lo mismo con esto, son tus asuntos no míos. —Blair pero tendrás un hermano o hermana, ¿Eso no te pone feliz?—Alzo una ceja. —¿Por qué tendría que ponerme feliz esa noticia? Baylee no se cuánto tiempo llevan saliendo tu y mi padre, tampoco se como volvieron a encontrarse y no me interesa saber las circunstancias ni mucho menos, ustedes no me interesan ni un poco en lo absoluto. ¿No te ha quedado claro papá? No me interesas incluso si te ganaras la lotería en estos momentos tampoco te prestaría atención. Detente, no sigas intentando añadirme a tu vida o a los planes que tienes con ella, ¿Tanto te cuesta dejarme fuera? Que mi madre me haya técnicamente abandonado contigo no significa que debamos ser tú y yo contra el mundo. —Blair... Sin muchos preámbulos también salgo de la sala pero en vez de irme a la habitación camino hacia el jardín, para mi sorpresa al salir me encuentro al mismo Owen, esta sentado en la orilla de la piscina con sus pies dentro del agua, lo pienso unos segundos antes de acércame a él y sentarse a su lado, me quito las pantuflas para imitar lo que está haciendo. Suelto un suspiro enorme tratando de entender, ¿Por qué? O sea, ¿En serio están esperado un bebe? ¿En serio se van a casar? No me interesa en lo absoluto lo que mi padre haga con su vida pero no puedo evitar enojarme cuando me incluye en ella, y es que. ¿Por que diablos me incluye en su vida? Si nunca le he dado señales de querer formar parte de ella. —Soy Blair.—Me presento tratando de romper el hielo. —Y yo Owen.—Me responde.—No sabia que Gary tuviese una hija. —Y yo no sabia que Baylee tuviese un hijo.—Le respondo.—Estamos a mano.—Me extiende su mano y la sacudo varias veces. —En verdad no quiero estar aquí. —No te lo tomes a mal pero yo tampoco quiero que lo estés.—Comienza a reír.—¿Qué sucede? —Mamá dijo que eras como una rosa llena de espinas pero a mi me pareces agradable. —Wow.—Digo sorprendida.—Nadie nunca me había descrito así. —Lo siento. —¿Y eso por que? Me llamo rosa llena de espinas, me gusta.—Ambos reímos.—Tu también eres agradable. —¿En serio? Primera chica que me dice eso. —¿Y eso por que? —Tienden a llamarme arrogante, engreído, entre otras cosas. —Vaya, a mi también me describen así. —¿En serio?—Asiento.—Ya verás cuando entres al instituto. —No se si quería estudiar ahí. —¿Por qué? —Mis amigos y eso. —Tranquilo, llegaste casi a inicios de año escolar. Encontraras nuevos. —Gracias, Blair.—Ambos sonreímos.—¿Amigos?—Me extiende la mano otra vez, la miro unos segundos y la sacudo. —Amigos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR