Blair.
Después de haber durado casi todo el fin de semana encerrada en casa me alegra que la nueva semana haya comenzado y me alegra aún más estar de vuelta en el instituto. Le dije a papá que me encargaría de que Owen conozca todo el instituto pero dijo que ese era un deber de la presidenta estudiantil así que debo encargárselo a Taylor no sin antes darle algunos tips y decirle dónde encontrarme cuando termine su recorrido, el fin de semana al lado de Owen fue entretenido y en parte divertido. Me contó que en vez de venir aquí quería quedarse con su padre pero su madre no lo permitió, también me contó sobre sus amigos y que prometieron venir a visitarlo en navidad, lo que él aún no sabe es que en navidad nos vamos a un campamento por casi una semana, le diré eso más adelante al menos que Taylor se lo diga primero.
Frunzo el ceño al ver a Taylor y su dúo acercarse a nosotros, pongo la mirada dura, ella alza una ceja mientras que Dianne trata de esconderse en si misma y Pearl sonríe de forma victoriosa. ¿Por qué sonríe así? O sea, ¿En serio creen que me destruyeron por haberme quitado a Carter?
—Recuerda lo que te dije, solo acata informaciones sobre el instituto y cualquier cosa que no entiendas yo te ayudo, ¿Bien?—Asiente.—De seguro nos veremos en almuerzo, ella te llevará al comedor y allí me verás...No caigas en sus garras.
—No caer en sus garras.—Repite después de mi y comenzamos a reír.
—Tú debes ser Owen.—Taylor le extiende la mano y el la sacude.—Soy Taylor, ella es Dianne y ella es Pearl. Me acompañarán a darte el recorrido.
—Esta bien.—Se encoge de hombros.
—¿Blair, como te sientes?
—¿Yo? De maravilla.—Sonrió sin mostrar los dientes.
—¿Aún después de lo qué pasó?—Dianne le toma la mano a Owen.
—Ven, iré mostrándote algunas cosas.—El me mira alzando una ceja y asiento.
—¿Que pasó?
—Dianne te quitó a Carter, eso pasó.—Responde Pearl.
—¿En serio creen que me quitó gran cosa?—Comiendo a reír a carcajadas.—Taylor, Pearl.—Sonrió.—Carter para mi no significa nada, era un chico que tenía el placer de comerme el coño y pónganse a pensar cuál de los dos fue que en verdad perdió algo.
Me alejo de ella chocando con su hombro, suelto un fuerte suspiro al percatarme de que estoy algo lejos. Sin mentirles el asunto de Carter me duele, y mucho, el fin de semana me ayudo a aceptar que me gustaba de verdad, aunque yo no era ni soy muy buena para entender el amor estos días si pude entender eso, pude entender que verlo besarse con Dianne rompió mi corazón, al menos un poco.
Carter esta de pie frente a mi, las ojeras debajo de sus ojos parecen paraguas de lo grandes que son, cuando las chicas me llevaron el teléfono ayer tenia casi 20 llamadas perdidas suyas, también tenía un montón de mensajes pidiéndome hablar pero yo siento que no hay nada que hablar, los dos no tenemos nada que hablar. Comienza a caminar acercándose a mi y adelantó el paso a una dirección diferente, una parte de mi quiere herirlo para que se sienta al igual que yo pero otra no se siente lista para hablar con el aún, no se porque ya queda la hora de destruir siempre tengo mi mente lista para la acción.
Siento una mano rodear mi brazo y suelto un pequeño gemido de dolor, al girarme me percato de que Carter me ha tomado por el mismo sitio que la última vez haciendo que duela ya que tengo un fuerte moretón en esa zona. Abre una de las puertas y me introduce, al levantar la mirada me percato de que estamos en una de las aulas que a esta hora están vacías, la de biología.
—Tenemos que hablar.—Muevo mi brazo y suelta su agarre.—Lo siento.—Levanto ambas manos en forma de rendición, coloco mi mano en el cerrojo pero con rapidez Carter la quita, pega mi cuerpo de la puerta y acerca el suyo al mío.—No te vas hasta que hablemos.
—¿Hablemos? ¿De que hablaremos?—Le preguntó alzando una ceja.
—De lo que sucedió el viernes, de mi beso con Dianne.—Siento una leve presión en la garganta.—Solo fue un beso Blair, además nosotros no somos nada y no debes alejarte u enojarte por eso.
—¿Terminaste?—Asiente.—¿Puedo irme?
—Blair.
—¿Qué?
—Me gustas, me gusta tu sonrisa y la forma en la que destruyes a las personas, adoro tu cara de victoria siempre que logras algo, me encanta verte participar en clase, eres tan inteligente y dependiente que hasta me excita el simple hecho de verte caminar, desde que comenzamos a tener sexo me interesaste y siempre que intente demostrártelo me detenías, me decías que era solo sexo y ahora que viste que me bese con Dianne quieres que acabe todo lo nuestro.
—¿Nuestro?—Lo interrumpo.—Nunca existió un nuestro ni un nosotros.—Comienzo a respirar forzadamente para no llorar.—Me importa una mierda tu beso con Dianne, me importa una mierda tus supuestos sentimientos por mi. Rompiste nuestro trato de no estar con nadie más y como lo rompiste dejaremos de follar, simple.
—¿Solo te importa el maldito trato? Acabo de confesarte que me gustas y no te importa un carajo.—Se aleja de mi.—Mierda Blair, creí que te gustaba también.
—¿Tú gustarme a mi? Déjame y te explico; Solo adoraba la manera en que mi mente funcionaba cuando me follabas, solo adoraba tu polla dentro de mi, no a ti.—Mi corazón se rompe un poco con las palabras que acabo de decir.—Nunca fuiste nada importante para mi ni lo serás tampoco, no eres irreemplazable, con un poco de coqueteo encontrare a otro como tu o tal vez mejor que tu, nadie sabe, me costará investigar.—Vuelvo a tomar el pómulo de la puerta en mi mano.—Olvídate de mi Carter, olvídate de que algunas vez cruzamos más de una palabra.
Sin esperar respuesta salgo del aula, cierro con cuidado la puerta detrás de mi y comienzo a caminar con prisa en dirección al baño, trato de volver a respirar con normalidad y de contener las lágrimas dentro de mis ojos, no puedo llorar y menos aquí en el instituto. Quito los mechones que caen por mi frente, entro al baño y para mi suerte no hay nadie, me miro frente al espejo, suelto un suspiro.
Giro mi cabeza, Lea y Venus están de pie en la puerta, ambas me miran alzando una ceja como si supieran o sospecharan lo que sucedió hace pocos minutos en aquella aula vacía.
—¿Hablaste con Carter?
—No.—Lea rueda los ojos.—Bueno, si.
—¿Y entonces?—Pregunta Venus exaltada.—¿Que le dijiste?
—¿Que crees que le dije, Venus?—La ataco.—No más Blair y Carter.
—¿Qué?—Ambas preguntan sin poder creerlo.—O sea que le dije todo a Carter en vano.—Lea lleva ambas manos a su boca.
—¿Todo? ¿Qué todo?—Me acerco a ella con mi típica mirada asesina.—Lea..
—Me contó que lloraste y le dije qué tal vez gustabas de él entonces me dijo que iría detrás de tu después de que le dije que no lo hiciera y al parecer si lo hizo.
—¿Le dijiste eso en serio?—Le pregunto sin poder creerlo.—¿En vez de defenderme le dijiste que tal vez gustaba de él?
—Es que quiero que seas feliz y tal vez el...
—Tal vez el nada.—La interrumpo.—Creería eso de Venus pero, ¿De ti? Eres mi mejor amiga Lea, se supone que debes de estar de mi lado pero en vez de eso te empeñas en querer que sea feliz con el.
Salgo del baño dejándolas a ambas solas,¿En serio ella hizo eso? En vez de responderle que a mi no me interesa nada le dijo qué tal vez yo sentía cosas por el, creía que Lea me conocía, creía que ella era mi maldita mejor amiga e hizo eso.
No se porque siento que mis amigas quieren que sea novia de Carter obligatoriamente, ¿Acaso no saben que se besó con Dianne? ¿Acaso no recuerdan que me dolió y duele un demonio?
¡Aún me duele! ¡Carajo! Me duele que a Carter se haya besado con ella, me duele sentir cosas por el me duele haber llorado por el y me duele aún más haberle dicho lo que le dije hace poco, ¿Por qué le dije eso? ¿Por qué esa parte de mi lo quiere lejos?
Carter.
Entro a la cafetería, a lo lejos visualizo a Blair con un pelirrojo ambos sentados solos en una mesa, frunzo el ceño al no saber quien es, no lo había visto anteriormente aquí. Dirijo mi mirada hacia mi mesa y allí están las chicas sentadas con mis amigos, a paso rápido me acerco a la mesa, ambas me miran con una cara de tristeza mientras que los chicos ignoran que llegue, que extraño que no están con Blair.
Me siento al lado de ellas, Frederick y Nick me regalan una corta sonrisa, me limito a guiñarles el ojo, aún no olvido que alguno de los dos tuvo que ver con que Blair me viera besar a Dianne. Disimuladamente dirijo mi mirada hacia Blair, está riendo mientras habla con aquel pelirrojo que actualmente me cae mal por el simple hecho de estar al lado de ella, ambos se levantan de la mesa en dirección hacia la salida, intento levantarme con intención de acercarme a ella pero Lea coloca su mano en mi rodilla, la miro a los ojos y gira su cabeza a ambos lados en señal de negación.
Lentamente vuelvo a sentarme en su lugar mientras que ellos dos salen definitivamente de la cafetería.
—¿Por qué no me dejaste hablar con ella? ¿Quién es el chico?
—Ya hablaste esta mañana con ella, fue suficiente por hoy.—Me responde Venus.
—¿Y el chico quien es?
—El hijo de la prometida de su padre.—Alzó una ceja.—Si, Baylee tiene un hijo.
—Vaya.
—¿Qué hablaron esta mañana?—Pregunta Lea.—Nos juntamos con ella en el baño y técnicamente dijo que no estuve de su lado y que esperaba eso más de Venus que de mi.
—Tiene sentido.—Dice Venus.—Siento que los papeles se invirtieron ya que nunca estuve de acuerdo en que el hablara con ella después del beso.
—Yo tampoco.
—Como sea.—Venus se levanta tomando sus cosas, imita lo mismo que hizo Blair, irse. Lea suelta un suspiro y pasa ambas manos por su rostro.
—Lea, ¿Qué debo hacer?
—La última vez que me entrometí en eso mi mejor amiga se enojo contigo.—Muerdo mi labio inferior.—¿Que te dijo?
—Que nunca fui nada para ella, que soy reemplazable y que se acabo todo entre nosotros, recalcando que no hubo ni habrá un nosotros.
—Tal vez ya deberías de hacerle caso.—Dice Nick.—Hermano, mira a Dianne.—Señala la mesa frente a nosotros.—Ese beso fue el inicio de la qué posiblemente sea una relación entre ustedes, olvida a Blair y date la oportunidad de ser feliz.
—Nadie pidió tu opinión en esto, Nick.—Dice Lea, el alza una ceja.—¿Ya le contaste a Carter que fuiste tú que le dijo a Blair que el estaba en la segunda planta?—Me giro, la mirada de Nick se torna dura como si hubiese visto un fantasma.—Ups, al parecer no.—Lea vuelve a mirarme, aprieto los puños con intención de golpearlo.—Apuesto todo lo que tengo a que tu planeaste eso junto con las demás víboras y tengo las de ganar ya que nunca te agrado Blair aunque lo disimulabas.
—¿Es en serio Nicholas?—Mi voz es dura, el también se levanta.—¿Tú le dijiste a Blair que estaba en la segunda planta?—El traga en seco:—¿Tuviste que ver con que Dianne me besara?—La mayoría parece percatarse de lo que sucede.
—Hermano..
—¡Responde maldita sea!
Si, definitivamente la mirada de todos están sobre nosotros.
—Solo quería que fueses feliz y esa perra no es tu felicidad, lo mejor era que estuviese lejos de ti.—Le soy media vuelta a la mesa llegando a su lado, lo agarro de la camiseta y golpeó fuerte mi puño contra su ojo haciéndolo caer, todos se levantan de sus asientos y comienzan a gritar, me siento gone rapidez sobre el y vuelvo a darle otro puñetazo pero esta vez en la boca.
—¡Carter! ¿Qué diablos sucede contigo?—Haciéndole caso omiso a la voz de Frederick sigo golpeando el rostro de Nick, su puño golpea mi mejilla haciendo que mi fuerza se debilite un poco, puedo sentir varios brazos rodeándome y obligándome a levantar, intento zafarme pero es imposible.
Mi respiración es agitada y estoy enojado, muy enojado.
—¡Suéltenme!—Les gritó molesto.—¿Por qué diablos te metes en mis malditos asuntos? ¡Te importa un carajo con quien diablos salgo! ¡Te importa un carajo quien diablos me gusta!
—¿En serio perderás nuestra amistad por ella? ¡Por esa maldita y estúpida perra!—Me grita molesto.
—¡Ella vale mucho más que esta mierda que llamas amistad!—Su mirada se torna de asombro.
—¡Carter y Nicholas a mi oficina, ahora!—Escuchó la voz del director, los chicos me sueltan, Nicholas se da la vuelta caminando hacia la salida y yo hago lo mismo mientras siento los pasos del director detrás de mi, con mi abrigo limpio la sangre que sale de mis labios.
Genial, ahora se hinchará toda mi boca y estoy en problemas, nada mas y nada menos que por Blair Gray.
Blair.
Estaba en la oficina de papá haciendo unos cuantos deberes y de repente Carter comienza a pelear en la cafetería con Nick, mi padre me pidió marcharme antes de que ellos llegaran pero prefiero ver a Carter, me sorprende que ambos hayan peleado ya que literalmente ellos son los mejores amigos, una parte de mi quiere creer que es un mal entendido pero otra tiene la intuición de que no.
Mi padre le señala a Carter los asientos que están un poco cerca de mi mientras que Nick entra con el a la oficina, ambos están un poco golpeados pero Nick más que Carter ya que tiene dos y el solamente uno, suelto un suspiro levantándome de mi lugar y me acerco a él.
Del bolsillo de mi chaqueta tomo mi pequeño pañuelo blanco, me coloco de cuclillas con cuidado y comienzo a limpiar la sangre que rodea parte de sus labios, está respirando agitadamente mientras sus puños están apretados a cada lado de su cuerpo.
—¿Por qué pelearon?—Trato de romper la tensión.
—El y Dianne planearon lo que viste, el te dijo que subieras a la segunda planta porque sabía que ella estaría ahí besándome, ellos planearon todo Blair.—Me responde.
—¿Y por eso lo golpeaste?
—¿Te parece poco?
—Me parece innecesario.—Me levanto dejando el pequeño pañuelo en su rodilla, el lo toma y continúa limpiando su sangre.—Te besó y le seguiste el beso.
—Es que no entiendo porque diablos discutimos sobre esto si se supone que no éramos nada concreto.
—Teníamos un trato.
—Al diablo tú trato.—Me escupe.—Después de que llevábamos casi tres meses comencé a sentir pequeñas cosas por ti y nunca me diste el chance de demostrarte amor. ¿A que se debía eso? No lo sé, solo me usabas cuando necesitabas y creo que me equivoqué al pensar que yo también te gustaba ya que solamente te gustaba el control que tenías sobre mi y si, tienes razón, fue muy innecesario pelear en plena cafetería con Nick ya que no se equivocaba al decir que no eras la chica correcta para mi.
Tengo ganas de gritarle y decirle como me siento y todo lo que siento pero no, no vale la pena.
—¿Ya no follaremos más? Perfecto, así al fin podré olvidarme de ti y tratar de entender porque casi medio instituto te odia.—Mis ojos vuelven a llenarse de lagrimas.—Al fin no tendré que llenar tus absurdas expectativas y dejare de sentirme afortunado por ser el único idiota que se dejó manipular de una perra mimada como tú.—Mi mano se acerca a su mejilla dándole una fuerte cachetada, lentamente gira su cabeza y me mira fijamente a los ojos, abro los ojos sorprendida ante mi acción.
—¿Gustarte yo? ¿Por qué razón? No me conoces Carter, no conoces ni una quinta parte de mi y menos sabes quién diablos soy yo, ¿Sabes por qué? Porque nunca te lo demostré. ¿Amor? ¿Qué diablos es eso? A diferencia de ti yo crecí carente de ese sentimiento en todo maldito sentido de la palabra, me importaba una mierda el trato, me gustabas maldita sea y no sabia que me gustabas porque nunca me gustó nadie y nunca sentí amor. ¿Logras entenderlo? No te quiero cerca de mi y no por tu maldito beso con aquella perra sino por las malditas palabras que dices cuando estás enojado. Ya no hay un nosotros y tampoco lo habrá nunca, ¿No querías una explicación? Ahí la tienes pero, por favor, no te me acerques jamás.
Me giro y comienzo a caminar a paso rápido, con las mangas de mi chaqueta limpio las lágrimas que caen por mis ojos, respiro profundo y vuelvo a incorporarme como lo que soy. Aquí no, soy Blair Gray y yo no lloro, no tengo sentimientos y mucho menos siento amor.
Carter.
El papá de Blair nos mira a mi y a Nick fijamente, aún está esperando que ambos le demos una repuesta de lo que sucedió en la cafetería pero mi mente no genera bien mis pensamientos ya que ella dijo que yo le gustaba, se preocupó por mi, me dio su pañuelo y limpio la sangre que salía de mis labios. ¿Por qué lo hizo? Porque le gusto, maldita sea yo le gusto a Blair Gray pero ella me pidió no buscarla nunca mas y tal vez debería hacer eso al menos por unos cuantos días, creo que ambos necesitamos estar lejos uno del otro.
Así ella aclara sus ideas y yo refresco las mías.
—Aún espero una respuesta.
—Pelea de amigos director Gray, los mejores amigos tienen diferencias.
—¿Es cierto eso Carter?
—Si.
—Dejaré de hablarles como director y les hablaré como padre de la estudiante Blair Gray.—Alzo una ceja.—Algo me dice que mi hija tiene algo que ver en este pequeño incidente y se que ambos no me lo van a decir y ella tampoco. No quiero meterla en esto porque lo que menos necesito es tenerla cerca perturbando mi paz así que fingiré que nada de esto paso, pueden seguir normalmente con sus prácticas pero les advierto que si otra pelea llega a ocurrir entre ustedes dos me veré obligado a expulsarlos indefinidamente. ¿Entendido?—Ambos asentimos.—A sus prácticas, ahora.
Nos levantamos, tomo el pómulo de la puerta en mis manos, la abro y salgo de la oficina, trato de caminar un poco más rápido para separarme de Nick, en este momento no quiero hablar con el ni tenerlo cerca.
Lo mejor para Blair y para mi es estar lejos unos días, ella tiene mucho que pensar ya que siente o sentía cosas por mi y puede ser que mi insistencia la perturbe en vez de aclarar sus ideas.