29. Momentos difíciles

2634 Palabras
Shawn. Me detengo frente a la casa de Taylor, suelto un suspiro antes de apagar el motor del auto, me quedo mirando allá entrada unos segundos pensando si es lo correcto entrar o no. Desde el día de la actividad en su instituto no hemos hablado, ella me ha ignorado, no ha contestado mis mensajes y muchos menos mis llamadas, se que tuvimos una pequeña discusión pero no era para tanto, se que hice mal al mirar a Blair y también al casi cogermela en uno de los baños pero es totalmente inevitable no perder la cabeza cuando ella está cerca de mi. Con mucha fuerza de voluntad salgo del auto, le coloco el seguro y acomodo mi camiseta, comienzo a caminar hacia la casa, al llegar al pórtico subo los pocos escalones que me separan de la puerta, lamo mi labio inferior antes de tocarla con mis nudillos, escucho unos tacones chocar contra el suelo, segundos después la puerta se abre, la madre de Taylor me mira con una sonrisa algo alegre, le respondo de la misma forma. —Que gusto verte Shawn, pasa.—Se hace a un lado permitiéndome pasar, al entrar ella cierra la puerta, se coloca frente a mi jugando ambas manos.—El padre de Taylor llegara en una hora así que ya sabes... —Si, no duraré mucho de igual forma.—Me encojo de hombros.—Esta muy hermosa señora Adkins. —Gracias cariño.—Le sonrió, me dirijo hacia las escaleras, comienzo a prepararme mentalmente o mejor dicho comienzo a practicar las palabras de disculpa que le diré a Taylor. Su habitación es la segunda a mano derecha así que es fácil de llegar a diferencia de la de Blair la cual es la última al final del pasillo, un pasillo muy largo para ser honesto. Abro la puerta de la habitación, Taylor esta acostada en su cama abrazando uno de sus muñecos preferidos, al verme se gira dándome la espalda, suelto un suspiro y cierro la puerta detrás de mi, me acerco a ella y me acuesto en el espacio libre abrazándola por la espalda. Puedo escuchar como absorbe los mocos que caen por su nariz, dejó un corto beso en su cuello. —¿Por qué no me has hablado todos estos días? ¿Hice algo malo?—Le pregunto curioso. —Cuando conocí a Blair tenía 6 años, recuerdo bien que todos me adoraban en la primaria ya que era la única chica rubia de toda la clase y de pronto llegó ella con sus ojos color avellana, su cabello castaño y su tono de piel poco peculiar, ella era tan sombría y al mismo tiempo tan hermosa que todos comenzamos a alabarla a ella. Toda mi vida he sido su sombra, siempre debajo de ella, ella siempre gana todo, se lleva todo lo que quieren los demás, cuando le gané la presidencia creí que le había quitado algo importante pero después ella creó el maldito consejo estudiantil, hizo que yo perdiera prestigio y poder. —¿A donde quieres llegar?—Ella se gira y ambos quedamos frente a frente.—Te torturas al hablar de ella, te lastimas.—Le digo, me duele que Blair sea mala con Taylor, me duele que ella sea mala con todos. —Cuando fuiste a la actividad de recaudación de fondos me sentí feliz ya que tú me mirarías de la misma forma que todos la miraban a ella y eso que aún no se quitaba la camiseta pero de repente, se la quitó y hasta tus ojos se posaron en ella, me sentí horrible ya que tú eres lo único que tengo y que ella no tiene. Tus ojos me miran a mi, me alaban a mi, me vez como tú diosa y yo no quiero perder eso, no quiero perderte.—Sus manos acarician mi mejilla. ¿Es válido sentirme como la mierda ahora? Es imposible no captar tu atención en Blair, ella tiene una cara hermosa, un cuerpo hermoso y una forma de actuar poco peculiar pero Taylor, Taylor es una rubia linda de hermosos pechos, tiene un poco de curvas pero eso no es lo importante, lo importante es que Taylor fue la chica que me enamoro, que estuvo en algunos momentos difíciles y no se merece que yo mire a otra chica pero, ¿Por qué diablos la miro entonces? —Prométeme que no mirarás otra chica, prométeme que tus ojos me mirarán solo a mi.—Limpio las lagrimas de sus ojos con mis pulgares, tomo una bocanada enorme de aire y la beso para calmarla. No puedo prometerte eso porque mis ojos anhelan mirar a Blair Gray. —Eres hermosa, una chica muy hermosa, tienes lindos sentimientos, lindo cabello y lindo cuerpo, no te sientas menos por ella, todo el mundo es lindo de forma diferente, la belleza es relativa.—Le respondo.—Eres hermosa a tu manera. —Tienes razón, soy hermosa a mi manera.—Me abraza fuerte.—Te amo.—Acaricio su espalda en señal de respuesta. Yo no estoy tan seguro de amarte igual que antes, Taylor. —Le dije a tú madre que no duraría mucho.—Le respondo.—Y por favor no te desaparezcas de nuevo así, me asusté. —Prometo no hacerlo de nuevo.—La abrazo aún más fuerte. ¿Por que no digo o hago algo mejor? Algo dentro de mi no quiere hacer menos a Blair ya que sería bastante hipócrita de mi parte porque también me gusta, a ella también la deseo, la quiero follar, la quiero tocar, la quiero besar una y otra vez. Mi teléfono suena en mi bolsillo trasero, extiendo mi mano y me sorprendo al ver el nombre, Taylor parece percatarse así que se aleja permitiendo que me levante, contesto la llamada y la dura voz de Blair suena del otro lado de la línea. Llamada telefónica. —¿Como está chico misterioso? No me llamaste. —El trabajo me tiene ocupado, ¿Qué sucede? —Mmm nada, solo quería saber cómo estabas. —Bien, un poco ocupado. —Lo imagine, ¿Quieres que te llame luego?—Miró a Taylor observarme duramente. —Mmm no, ¿Tienes algo que decirme? —Compre algo de lencería ayer y me gustaría saber si quieres venir a mi casa para que digas cuál me queda mejor.—Dice con voz seductora. —No me parece buena idea, sabes lo que sucedió la última vez. —Estas cortando las oraciones, ¿Estas con tu novia? —Si, Taylor esta aquí. —Lo imagine, hablamos luego. —No, espera.—Respiro profundo.—Estaré allí en 20 minutos, ¿Bien? —De acuerdo. Fin de llamada. —¿Quien era? —Ryan, mi amigo del restaurante.—Le miento.—Debo ir, sucedió algo. —Esta bien, cualquier cosa que necesites me llamas.—Me acerco a ella dándole un beso en la frente, introduzco el teléfono en el bolsillo trasero y salgo con rapidez de la habitación. ¿Por qué lo haces Blair Gray? ¿Por qué me haces abandonar lo que supuestamente amo para verte modelarme lencería? Te estoy odiando ahora mismo y también me estoy odiando a mi. Owen. Nick se lanza sobre mi y comienza a besarme, no les negaré que estoy nervioso ya que es mi primera experiencia homosexual lejos de casa, le mentí a Blaif diciéndole que tenía novia cuando en realidad tenía novio y una de las razones principales por las cuales me uní al equipo fue Nick, algo dentro de mi me decía que el era gay pero no lo confirme hasta el día que nos quedamos solos en las duchas y comenzó a masturbarse frente a mi. Al sentir que no estoy siguiendo el beso se acuesta en la cama a mi lado, paso ambas manos por mi rostro algo distraído mientras que el suspira molesto. —¿Que tienes? Dijiste que no eras virgen.—Dice molesto. —Y no lo soy, es solo que es mi primera vez en esta ciudad.—Se levanta. —¿Blair no creerá que es extraño que estemos encerrados en tu habitación?—Niego con la cabeza. —Es Blair, a ella no le interesa nadie más que si misma y además, los chicos se encierran a jugar video juegos todo el tiempo.—También me levanto. —Nosotros no nos encerramos a jugar video juegos, nos encerramos para follar ya que eso es lo único que te interesa conmigo. —Y aquí vamos de nuevo, te dije que aún no termino mi antigua relación. —¿Por qué le das tantas largas a tu pasado con ese chico? ¿Por que es difícil terminar? —¿Nunca has tenido novio?—Niega con la cabeza.—Es difícil dejar ir, es todo.—Me encojo de hombros, el se acerca a mi besándome de nuevo. —Tomate tu tiempo, de igual manera en esta ciudad nadie sabe que soy Gay. —¿En serio?—Le preguntó sorprendido.—¿Por que? —Soy deportista, tengo una madre cristiana y un padrastro pastor, estudio en el instituto más prestigioso de la ciudad, ¿Que crees que pensarían los demás de mi? —¿En serio te preocupa lo que otros piensen de ti? —¿Tu madre sabe que eres Gay?—Me quedo en silencio.—Pues no me juzgues si tú también sigues en el closet y creo que deberías decirle a Blair que lo eres ya que ustedes son muy unidos. —Lo he pensado pero no he tenido la oportunidad.—Me siento sobre la cama. —A diferencia de mi tu tienes a una chica asombrosa como hermanastra, no conozco bien a Blair pero no dudo que te apoyara y aceptara tal cual eres, tú inténtalo cuando estes listo. —¿Y tu? ¿Cuando estarás listo? —Yo estoy listo, solo espero irme lejos de aquí para ser quien soy.—Se sienta a mi lado y toma mi mano.—Princeton nos espera, juntos. —Juntos.—Beso su mano. Pero para que ese juntos se cumpla primero tengo que terminar con Blake. —¿Lo retomamos donde nos quedamos?—Sonrió sin mostrar los dientes y vuelvo a besarlo nuevamente. Tus besos son mi nuevo cielo, Nick. —Le diré a Blair.—Me separo de el. —¿Ahora? —Si, ahora.—Le digo sonriendo, me levanto de la cama y abro la puerta de mi habitación, comienzo a caminar con rapidez y toco un par de veces su puerta.—Blair. —Estoy ocupada Owen.—Responde con rapidez. —¡Blair!—Escuchó como suelta un gruñido, la puerta se abre y alzo una ceja al verla con un lindo babydoll rojo, miró su cuerpo de arriba hacia abajo.—Que linda estás. —¿Qué sucede?—Se cruza de brazos, levantó un poco la cabeza y veo a Shawn sentado en la cama. —¿Tendrán sexo? ¿Podemos hacer un trío?—Blair ruedo los ojos algo enojada y comienzo a reír.—Soy Gay.—Abre los ojos sorprendida.—Bueno, bisexual. —¿Qué demonios? —No somos hermanos biológicos pero te considero mi hermana, ¿Me aceptas así? —¿Que demonios?—Vuelve a preguntar.—Eres mi primer amigo y mi primer hermano, te acepto como sea.—Se encoge de hombros, me acerco a ella abrazándola fuerte.—Además, estamos en el siglo 21 y ser Gay ya no es algo sorprendente. —Si como sea, suerte te amo.—La suelto alejándome feliz, rueda los ojos antes de cerrar su puerta nuevamente. La felicidad que trae que una de las personas que más amas te acepte se siente bien, se siente muy bien. Blair. Shawn comienza a reír y lo miro con cara de pocos amigos, ¿Por qué siempre que vamos a follar nos interrumpen? Me lanzo a mi cama y Shawn se acuesta a mi lado, ambos comenzamos a reír nuevamente y es que es que estoy sorprendida, mi hermanastro me acaba de decir que es Gay, ¿Owen Gay? Bueno es bisexual pero el punto es que. ¡Owen no es heterosexual! Le gustan los chicos, le gustan los p***s, le gustan las chicas, le gustan los coños. ¡Que buena vida tiene mi hermanastro! Tiene lo mejor de ambos mundos, imagino que se siente como Hanna Montana. —Vaya forma de interrumpir.—Suelta una leve risa.—¿Quieres hacerlo de igual forma? —Imaginar a mi hermanastro follar con un hombre me quito todas las ganas.—Le respondo riendo.—¿Cual lencería me queda mejor? —Te responderé cuando me digas, ¿Por qué compraste lencería y para que me pediste venir? —Necesitaba la aprobación de un hombre ya que modelarle lencería a mi hermanastro sería raro.—Reímos de nuevo.—No se, me gustaría experimentar cosas nuevas en el sexo. —¿Para cuando por fin tengamos sexo?—Me subo en su regazo, coloco mis piernas a ambos lados de su cuerpo y llevo mis manos a su abdomen.—¿Por qué me gustas tanto? —¿Yo te gusto?—Le pregunto sorprendida. —Mmm si, me traes totalmente loco el día de tu actividad te lo dije. —Creía que lo decías por la excitación.—Me encojo de hombros. —Esto está trayendo problemas a mi relación, estoy actuando diferente con Taylor y ella se está dando cuenta. —¿Y que tengo que ver con eso? —Nada, olvídalo.—Pasa ambas manos por su cara.—¿Esto es una aventura para ti? —No se que esto para mi.—Me encojo de hombros.—Somos amigos pero nos besamos, nos gustamos y queremos follar. —¿Y después del sexo que? No te veo como una amiga. —¿Y como me ves? —No se, tengo que descubrirlo pero mientras tanto...—Me agarra por el trasero, levanta un poco su cuerpo hasta que queda sentado y comienza a besarme.—Mientras tanto disfrutaré esto que tenemos, que no se que es pero me encanta.—Dice al separarse de mis labios. —Algún día me cansaré de ser tu segunda. —No eres mi segunda, no digas eso.—Llevo mis brazos a su cuello.—Te pienso 23 horas al día. —¿Y la hora restante? —Te sueño.—Miro sus hermosos ojos marrones, lamo mi labio inferior antes de darle un corto beso en los labios.—¿Por qué tu? —¿Por qué yo? No lo sé, me hago la misma pregunta.—Le respondo mirándolo a los ojos.—¿Por qué tu Shawn?—La punta de sus dedos comienzan a recorrer mi piel haciendo que sienta una electricidad extraña. —Solo no quiero dejar de sentir esto.—Susurra cerca de mis labios. —¿Que cosa?—Aún sigo mirándolo a los ojos. —Las cosas que siento por ti, ¿Por qué siento cosas por ti?—Lleva sus labios a mi cuello, cierro los ojos dejándome llevar de la deliciosa sensación que producen en mi cuerpo sus labios al chocar contra mi piel.—Son cosas diferentes, cosas diferentes al resto. Yo también siento cosas diferentes al resto, ¿Acaso este es nuestro momento romántico? Siento su lengua pasar por mi cuello hasta llegar a mi mandíbula y después a mis labios, sostiene fuerte mi cuello profundizando nuestro beso. No quiero sentir esto con nadie más que no sea el, que no seas tu Shawn Simons.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR