Carter.
En los pasillos solo se ven estudiantes repasando para los exámenes finales, hoy es un día de mucha tensión aquí, todos están nerviosos, molestos, cansados y algo entusiasmados, los promedios finales de estos exámenes determinarán quienes pueden aplicar para las becas y para la universidad, siéndoles totalmente honestos son pocos los estudiantes que no se preocupan tanto, entre ellos están Blair y sus amigas.
Tanto los deportistas, (incluyéndome) debemos preocuparnos el doble ya que debemos ser bueno en los deportes y buenos en las clases, lo bueno de las tutorías que tuve con Blair aparte del sexo fue aprender a manejar las matemáticas y aprender técnicas de estudio. A muchos, (incluyéndome) les sorprendía que una chica como ella fuese tan inteligente, ella es tan despiadada, manipuladora, fashionista, un futuro icono de la moda entre otras cosas que nos preguntábamos como diablos tenía tiempo para ser la mejor así que estando con ella casi todo el tiempo por las tutorías supe que tenía memoria fotográfica y que tenía unas excelentes técnicas de estudio así que aprendí un poco de ellas, esa es la razón por la cual no estoy tan asustado.
Por ser de último año no nos enfrentaremos con otro instituto ya que la mayoría estamos aplicando y guardando las energías para las becas universitarias y esa es de las razones principales por las cuales trató de no hacer fuerza brusca y mantenerme enfocado aunque a veces por pensar tanto en Blair lo pierda.
Si se preguntan porque estamos tomando los exámenes finales a principios de mes es porque en un par de días vendrán las universidades y debemos presentar nuestras solicitudes, por otro lado los deportistas debemos ir al campus y mostrar de que estamos hechos, nuestras solicitudes son diferentes a las de los demás ya que los entrenadores de otras universidades vienen a vernos jugar.
Mi sexy, hermosa, perfecta, única y hermosa, ¿Ya dije hermosa? Como sea, se acerca a mi, no lleva el uniforme escolar, más bien una falda negra con blanca de cuadros y una extraña camiseta sin mangas, obviamente no lleva sostén ya que puedo ver y apreciar sus pequeños pezones, lleva su cabello lacio y un maquillaje casual, sus uñas pintadas de rojo, unos tacones más o menos alto y maquillaje, que extraño, Blair no suele maquillarse, solo usa brillo labial aunque no les negare que maquillada se ve bastante hermosa. Al llegar a mi lado deposita un corto beso en mis labios, la miro sonriendo ya que acabo de recordar que ayer me dijo que me amaba.
—Estás hermosa.—Sonríe sin mostrar los dientes, bajo un poco la mirada y veo cómo sus manos tiemblan.—¿Estás bien?
—Si, excelente.—Responde en un tono frío.
—¿Por qué estás vestida así? ¿A donde vas?—Le pregunto un poco intrigado.
—Mmm, ¿Has visto a Smoky?—Frunzo el ceño, niego varias veces con la cabeza.—Está bien.
—¿Segura que estás bien?—Le pregunto algo inconforme con su respuesta.
—Si amor.—Siento como mis mejillas se acaloran poniéndose color tomate, me acaba de llamar amor.—¿Nunca te dije que el sexo contigo me ayudaba a calmar los nervios?—Niego con la cabeza.—Pues necesito tener sexo contigo, ahora.—Me ruega.
—¿Por qué estás nerviosa? Imagino que no es por los exámenes finales.
—En 15 minutos seré entrevistada por un representante de Princeton.—Abro los ojos sorprendido.
—Pero, pensé que ellos vendrían en un par de días.
—Lo mismo creí pero ellos están bastante sorprendidos por mi índice académico así que vinieron hoy, por mi.—Habla con rapidez.—Anoche no estudie mucho que digamos porque estuve muy ocupada durmiendo y tengo miedo a equivocarme, ¿Y si cometo un error y todos los años de esfuerzo se van a la basura? No lo soportaría.
—Okay, okay.—Le digo algo nervioso.—Trata de calmarte, ¿Si? Eres inteligente, no necesitas matarte estudiando como las personas normales, no eres una persona normal, todo está en tu cabeza, solo imagina que ese representante es tu enemigo y que debes destruirlo, a ti te gusta destruir personas, puedes hacerlo.—Ella me mira feliz y se lanza a mis brazos, rodeó su cintura con los míos atrayéndola más a mi.
—¿Podemos tener sexo igual?—Suelto una pequeña carcajada y ella una leve risita.—Es que te necesito dentro de mi, por favor.
—Aunque últimamente este amando tu insaciable deseo s****l el entrenador nos pidió a los chicos no tener sexo, no tener distracciones...
—¿Soy una distracción?—Se separa de mi, alza una ceja y se cruza de brazos.
—Si y una muy grande.—Rueda los ojos y río un poco.—Te prometo que después de presentarme ante los entrenadores te destrozaré los ovarios pero por estos días no.—Hace un pequeño puchero.
—Tu no puedes negarme sexo, solo yo puedo negarte sexo y justamente ahora estoy literalmente suplicándote que me folles.—Dice molesta, ruedo los ojos.
—Puedes masturbarte.—Me mira con cara de pocos amigos.
—Cárter, las chica como yo no nos tocamos a nosotras mismas, somos demasiado hermosas y por eso tenemos chicos que hagan esas cosas por nosotras.—Dice con total seriedad, la campana suena dándonos a entender que ya es momento de entrar a tomar los exámenes.
—Debo irme a tomar mi examen, chica hermosa.—Me acerco a ella para besar su frente pero da un par de pasos hacia atrás.
—Mi maquillaje.—Ruedo los ojos, me toma por el cuello dándome un corto beso en los labios.
—Te amo.—Le digo al separarme de ella, sonríe sin mostrar los dientes y comienza a caminar nuevamente, algo aturdido por no tener su respuesta me giro con intención de entrar al aula.
—Carter .—Llevo mi cabeza hacia la dirección por donde se fue, esta de pie a pocos centímetros de donde estoy.—También te amo.—Sonrió como un niño que acaba de recibir su caramelo preferido y entro a mi salón.
Sabría que lo diría.
Blair.
Casi meto la pata al no responder eso, aún debo acostumbrarme a decirlo y Carter al menos debe tratar de no decírmelo tan seguido y menos sino me he tomado una de las pastillas que me hacen sentir mucho amor por el. Y se que se están preguntando si me tome una de las pastillas hoy y la respuesta es no, es un día muy importante, el más importante de mi vida y no quiero cagarla por la culpa de unas simples pastillas aunque no les negaré que me la tomaré después de la entrevista.
Mis amigas están tomando sus exámenes ya que a diferencia de mi ellas si tienen todos los créditos del último año haciendo que esto sea más difícil, al presentarme para la beca primero que ellas eso me da más posibilidades de aprobarla que a ellas que se presentan como estudiantes normales. Nunca he dudado de mi inteligencia pero recordando que aún tengo residuos de éxtasis en mi sistema me pone nerviosa, esos residuos me dan escalofríos y unas ganas enfermizas de tomarme una de las pastillas.
Respiro profundo un par de veces antes de tomar el manubrio de la puerta, aprieto los ojos mientras me repito varias veces en la cabeza que yo puedo hacerlo, claro que puedo hacerlo. Totalmente decidida abro la puerta, con rapidez la mirada de mi padre y el representante, un hombre de algunos 30 años, con barba, apuesto y un hermoso traje se posan en mi, usando mis atributos físicos pongo mi mejor sonrisa y cierro la puerta detrás de mi.
—Buenos días.—Saludo con cordialidad, me acerco al hombre y le extiendo mi mano, con rapidez se levanta sacudiéndola un par de veces.
—¿Emma Blair Gray?—Asiento un par de veces, eres apuesto querido pero por favor, no me llames Emma.—Soy Roger Griffin, representante de la universidad de Princeton.—Me saluda con educación.—Hoy te entrevistaré y ayudaré a llenar tu solicitud de beca.
—¿Ayudar?—Asiente.
—Como podrás comprender es muy difícil encontrar a una estudiante con un índice tan perfecto como el tuyo así que si pasas la entrevista te ayudaré a completar tu solicitud de beca.—Abro los ojos sorprendida.—¿Nos dejaría solos?
—Claro.—Mi padre se levanta de la silla, sin mostrarme ningún tipo de cariño cruza por el lado.—Suerte señorita Gray.—Sonrió.
—Si formalismos director Gray, sabemos que es su hija.—Ríe levemente.
—Suerte cariño, tú puedes.—Levanta ambos pulgares y suelto una leve risita, cierra la puerta después de salir, me siento en la silla desocupada y Roger hace lo mismo, se queda mirándome fijamente unos segundos y después saca un montón de papeles de su maletín.
—¿Se lleva bien con su padre?
—Si, tenemos una buena relación.—Cruzó las piernas y colocó mi espalda dela forma más recta posible.
—Imagino que le tomó de sorpresa mi visita.
—Si, la esperaba para el jueves.—Comienza a escribir en una de las hojas.
—¿Y que piensa estudiar?—Joder, aún no he elegido que carrera tomaré, me quedo en silencio.—¿Aún no sabe que estudiar?
—Si, criminología.—Le digo una de las opciones que tenía en mente.
—Buena carrera para una chica con un índice como el suyo, imagino que tiene buena memoria.
—De hecho tengo memoria fotográfica.—El me mira alzando una ceja.
—¿En serio?—Asiento.—¿Puede decirme su vestuario y que hizo el último día de vacaciones?
—Si, me preparaba para tomar un avión, tenía unos jeans negros y una camiseta amarilla, llevaba unas vans y el pelo suelto.—Le respondo, asiente sonriendo.
—Yo ni siquiera recuerdo que desayuné ayer.—Sonríe.—¿Por qué eligió Princeton?
—Mi padre estudió allí, me gusta su estructura, la ubicación, sus ofertas académicas y la buena preparación que pueden ofrecerme.—Lo escribe en la hoja.
—¿Algún amigo o conocido irá a estudiar a Princeton?
—Mmm si.—Me mira fijamente.
—¿Tiene novio?
—Si.
—¿Y a que universidad ira su novio señorita Blair?
—Esta aplicando para una beca deportiva en la universidad George Washington.—Le respondo, ¿Cuando comenzarán las preguntas sobre la entrevista?
—¿Piensa unirse a alguna fraternidad?
—No, pienso mudarme con mis amigas en New York, a 15 minutos de la universidad.
—La mayoría de estudiantes suelen tener fraternidades.
—No soy como la mayoría de los estudiantes.—Me mira y le regalo una corta sonrisa.
—Me gustaría escuchar como seria su presentación si la solicitud de beca fuese audiovisual.—Alzo una ceja.
—Mi nombre es Emma Blair Gray, tengo 17 años, estoy aplicando para la beca ya que me siempre me ha gustado conseguir las cosas por mi misma, estudiaré criminología y...
—Bien, excelente.—Escribe en la hoja.—Eres tan inteligente que sabes que esa fue la entrevista y no preguntas para entrar en ambiente.
Espera, ¿Que?
—¿No quieres saber qué tal estuviste?—Me pregunta, me quedo en silencio.—Eres tan segura de ti que sientes que estuviste perfecta, ¿Cierto?—Asiento.—Así fue, estuviste perfecta, según el test sacaste 9.9 la cual ha sido la puntuación más alta en las solicitudes.
—Pero no me realizó ninguna pregunta de historia, lengua u algún otro crédito.
—Le realice una test de actitud, examine sus movimientos para ver si mentía con alguna respuesta, mantuvo un tono de voz firme, continuó y consistente, no se mostraba nerviosa y estuvo muy segura de usted en todo momento. La entrevista no trata sobre preguntas acerca de los créditos, trata acerca de usted, no actúe como que no sabe, es muy inteligente.
Al parecer no tanto.
—En dos días cuando los demás representantes vengan a entrevistar a los demás solicitantes y estudiantes interesados le entregarán una carta que dirá si gano la beca, no le desearé suerte ya que apuesto firmemente en que usted estará en Princeton a finales de abril, fue un gusto conocerla señorita Reeves y espero que cuando la vuelva a ver sea en nuestro campus.—Ambos nos levantamos para despedirnos sacudiendo nuestras manos.
—Gracias señor Griffin.—Digo con una enorme sonrisa a punto de llorar de felicidad.
—Por favor, llámeme Roger.—Me sonríe.
—Roger.—Le devuelvo la sonrisa.
Al menos algo bueno dentro de todo lo que me ha sucedido estos días.
Carter.
Mis exámenes no estuvieron tan difíciles como pensé, al parecer estudiar después de una larga jornada de besos con mi novia ayudo mucho a mi concentración y a hacerme recordar la mayoría de cosas que estudié. Después de los 4 primeros exámenes a los deportistas nos toca ir al campo a jugar un partido para poder aprobar educación física, para mi es algo fácil ya que el entrenador me pidió no jugar para que pueda tener energías para los reclutas de las universidades así que solo me pondré el uniforme y estaré en la banca todo el juego.
Una parte de mi está feliz porque no tendré que jugar y la otra triste ya que no se cuantas horas tendré que estar sentado en las bancas y me hubiese gustado ver a Blair hoy para saber cómo le fue en su entrevista. Algo que no le conté fue que el entrenador me pidió específicamente estar lejos de ella en todo sentido hasta que pase el día de las pruebas, obviamente la veré pero con ciertas restricciones.
Ya llegando al campo me siento en la banca, Frederick se sienta en mi lado izquierdo mientras que Nick en el derecho justo al lado de Owen, los tres nos quedamos mirando a los demás jugar mientras estamos en la banca haciendo absolutamente nada.
Vaya dream team.
—Oye Carter.—Me llama Owen, echo un poco el cuerpo hacia adelante para que me sea fácil verlo.—¿Has visto a Blair cerca de Smoky últimamente?—Frunzo el ceño.
—Pues está mañana me preguntó por el, parecía algo desesperada por encontrarlo.—El cierra los ojos y pasa ambas manos por su rostro como sino pudiese creer lo que le dije.—¿Qué sucedió?
—Cálmate Owen, aún no confirmamos si le está comprando.—Le dice Nick tratando de calmarlo.
—¿Comprando qué cosa?—Me levanto colocándome frente a ellos.—¿Por qué nadie me dice las cosas que se tratan de mi novia?
—Porque quizá tu "novia" no tiene la confianza de contártelas ella misma.—Frederick se encoge de hombros, lo miro molesto.—Solo fue un comentario.
—Frederick, Frederick, Frederick.—Y como si fuese arte de magia Smoky llega a las bancas, mi amigo traga en seco como si supiese lo que se avecina.
—¿Por qué Blair te buscaba esta mañana? ¿Qué te compra?—Hace el gesto de que guarde silencio y lo miro confundido.
—Mi dinero.—Extiende su mano hacia Frederick, el la mira unos segundos y después lo mira a los ojos.
—Mis padres aún no me levantan el castigo por la pelea con Owen, no tengo mesada.—Smoky alza una ceja.
—No es mi problema, quiero mi dinero.—Se encoge de hombros.
—Te dije que no lo tengo.—Le responde lentamente.
—Mmm, te dije que sucedería sino me pagabas hoy.—Sonríe y me mira.
—Prometo pagarte mañana.—Se levanta desesperado, los chicos y yo los miramos sin entender nada.
—Eso dijiste ayer, antes de ayer, la semana pasada, etc...—Niega varias veces con la cabeza.—Carter, ¿Quieres saber el motivo por el cual Owen golpeo a tu mejor amigo?—Me pregunta con una cara de maldad, asiento lentamente por la cabeza.
—No lo hagas Smoky.—Le responde Owen acercándose.
—Frederick no me pagó, estás son las consecuencias.
—Déjate de juegos y dime.—Le pido en un tono de voz alto.
Al parecer todos saben menos yo.
—Tu queridísimo mejor amigo escucho a tu novia hablar algo súper privado en los baños del instituto, la grabó y chantajeó con publicarlo sino tenia sexo con el.—Mi mandíbula cae al suelo, mis ojos se abren como si hubiese visto un fantasma, la ira se apodera de mi con rapidez mientras veo a Frederick bajar la mirada avergonzado.—Obviamente tu novia no se acostó con el, lo torturo esposado a una cama hasta el se rindió, le dio la contraseña de su celular y ella misma la borro.—Aprieto los puños y me quedo neutro en mi lugar.—Algunas veces las novias salen más reales que los mismos amigos.—Me guiña un ojo.
—¿Es cierto eso Owen?—Me giro un poco preguntándole, el rasca su nuca bajando la mirada y se queda en silencio.—¿Por eso me dijiste el otro día en la dirección que te lo agradecería con cojones?—Le preguntó.
—Hermano, no te alteres.—Nick coloca su mano en mi hombro, hago un movimiento brusco quitándola.
—Al parecer se lo contó a su hermanastro el cual no se resistió y le destrozó toda la cara.—Ríe sin gracia.—Si te preguntas como lo sé pues, uno de los requisitos que les pido a mis clientes fieles es contarme algo muy comprometedor de ellos, si no me pagan a tiempo reveló el secreto y los dejo con la soga atada al cuello, como a Freddy.—Se cruza de brazos.—Añadiéndole un plus, colocó el teléfono en un librero para grabarse teniendo sexo con ella y así seguir chantajeando.
Por eso Blair no quería contarme nada, porque no quería que supiera que mi maldito mejor amigo de toda la vida la estaba chantajeando, ella no quería que yo terminara mi amistad.
Mierda, el corazón me duele, la cauta se me nubla y la respiración se me dificulta, mi mejor amigo acaba de fallarme.
—¿Le vendes a Blair? Alguien te vió entrar con ella a una habitación el día de tu fiesta y esta mañana le pregunto a Carter por ti. Te juro que si le vendes alguna droga jamás volverás a batear una pelota porque te romperé los brazos.—Lo amenaza Owen, el lo mira alzando una ceja.
—Lo intente pero no, ella no quiso y yo no insistí.—Se encoge de hombros.—Probablemente me estuvo buscando para decirme unas cuantas verdades, ustedes saben cómo es.—Me guiña el ojo.—Bueno, ustedes tienen cosas de que hablar y yo personas a las cuales arruinarle el día, chaito.—Se despide con la mano y se aleja de nosotros.
—La única razón por la cual justamente ahora no estoy destrozando tu cara es que mi futuro está en juego y no lo arruinaré por una basura como tú, Nilsen.—Le digo casi en un susurro ya que el nudo en mi garganta me dificulta hablar.
—Hermano yo..
—¿Hermano?—Pongo cara de asco.—Yo no soy tu puto hermano y ya no soy tu mejor amigo, de las peores cosas que pudiste hacerme fue chantajear a mi novia, a la chica que tú sabes que amo, y que es el maldito amor de mi vida.—Me le acerco, Nick y Owen me sostienen.—Tranquilo chicos, no pelearé.
—No confiamos en ti cuando estás enojado.—Mi respiración se vuelve pesada, Frederick levanta la mirada y se queda fija en mi.—Sabemos que quieres matarlo pero tú mismo lo dijiste, no vale la pena.
—Mi novia, la chica que amo.—Le repito muy cerca de su rostro.—¿Como pudiste hacerme esto? Éramos mejores amigos, mejores amigos desde que éramos unos niños y me haces esto, ¿Es en serio Nilsen?—Le pregunto sin poder creerlo.—Jodiste nuestra amistad por querer follarte a mi novia.
—Tu la jodiste primero al ser su novio.—Me ataca, muerdo mi labio inferior.
—Cállate porque en serio me estoy controlando.—Le respondo molesto.—No te me acerques, no me hables, no me mires, no vayas a donde voy, no camines por donde camino, no respires el mismo aire que yo porque si lo haces te juro que te arrepentirás y que los golpes que te dio Owen no serán ni la mitad de los que propinaré yo.—Sin responderme se aleja de nosotros saliendo de las bancas, soltándome del agarre de los chicos con cuidado ya que estoy algo mareado me siento en la banca, recuesto mis codos de mis rodillas y tapo mi rostro con mis manos tratando de ocultar mis lagrimas.
Mi mejor amigo me ha fallado y mi novia me ha demostrado lo real, lo real que puede ser y aunque me haya ocultado eso se que lo hizo para que mi amistad con Frederick no termine, ya se porque no quiso esperarme el otro día, ya se porque dejo de acercarse a mi cuando estaba con ella.
—Owen yo...
—Tranquilo.—Me interrumpe.—Creo que es el momento en el que debes agradecerme con cojones.—Ambos soltamos una leve risita.
—Gracias, con cojones.—Limpio las lágrimas con la palma de mis dedos y vuelvo a levantar la mirada, ambos están sentados a cada lado de mi.—Aún sigo sin creerlo.
—Es normal, no te esperabas algo así.—Me responde Nick.—Y aún no estoy conforme con la respuesta de Smoky, algo me dice que Blair si le está comprando.
—Es muy tarde para averiguarlo.
—No aún, para nosotros.—Le respondo a Owen.—Aún nos queda el día de las solicitudes y las becas, podemos investigar un poco y tu que vives con ella trata de indagar.
—¿Que la acose dices?—Asiento.—Bien, haré lo mejor que pueda.
—Por el bien de Smoky espero que mi novia no esté comprándole pastillas porque no me importará perder la beca, lo acabaré.
Blair.
Smoky me toma fuerte del brazo y me introduce al armario del conserje, suelto un fuerte gemido cuando me suelta y acaricio mi brazo, mi cara cambia de dolor a molestia y le estampo una fuerte cachetada en la mejilla, el me mira sorprendido sin poder creer lo que yo acabo de hacer.
Ni yo misma puedo creer lo que acabo de hacer.
—¿Qué te ocurre? ¿Po qué me golpeaste?—Pregunta sorprendido.
—Me tomaste fuerte del brazo.—Le respondo como si fuese obvio.—Si me queda una marca, te castro.—Lo amenazo, rueda los ojos.—¿Que sucede?
—Tu novio ya sabe lo que te hizo Frederick, yo sé lo conté.—Lo miro confundida.—Si te preguntas que como se eso pues el mismo me lo contó para que yo siga vendiéndole Xánax.—Me doy un golpe en la frente, joder.—Y como no me ha pagado lo que me debe tuve que hacerlo, lo siento.—Se excusa.—Pero ese no es el motivo por el cual te busco. Tu novio, Owen y Nicholas están sospechando que soy tu dealer así que se menos obvia, amenazaron con hacerme daño si se enteraban que te vendo drogas, no quiero morir, me veo como el Pablo Escobar adolescente.—Ruedo los ojos.
—Bien.—Me cruzo de brazos.
—¿Para que me buscabas?
—Necesito un tip o algo para lidiar con los efectos secundarios, las ojeras, el desgaste facial, el sueño continuo y las ganas de tomarme una pastilla todo el tiempo.
—No hay tips, usa maquillaje, eres mujer ustedes son buenas con esas cosas, tómate un energizante seis horas después de haberte tomado la pastilla, trata de ser normal Blair es éxtasis, no cocaína.—Rueda los ojos.
—Bien.—Me mira unos segundos.—¿Qué? ¿Tengo mierda en la cara o algo?
—No, es solo que eres hermosa.—Lo miro con cara de pocos amigos.
—Sal de aquí Smoky.—Le señaló la puerta.
—Si, sería lo mejor.—Me responde saliendo del armario.
Suelto un suspiro tratando de organizar mis ideas.
No puedo creer que mi "amor" por Shawn me llevó a esto, no puedo creerlo pero esas pastillas son las únicas que me ayudan a no pensar en el, y a no pensar en que ya no lo tengo..