Blair.
Siento el sol chocar contra mi cara y escondo mi cabeza debajo de la sábana, suelto un suspiro tratando de acomodarme sobre mi cama que al parecer está más dura que de costumbre e incluso se mueve como una persona...¡Como una persona respirando! Me quito la sábana de la cara, incorporó el cuerpo, abro los ojos sorprendida al verme sentada sobre el cuerpo de Shawn, ambos estamos desnudos en el asiento trastero de su auto en pleno lago...Mierda y como si fuese poco anoche hicimos el amor.
¡Shawn y yo hicimos el amor!
—Despierta.—Le doy leves golpecitos en la cara.—Shawn que te despiertes.—Le propinó una fuerte cachetada, se despierta asustado mirando a todos lados, frunce el ceño al verme sobre el y pasa ambas manos por su rostro.
—¿Qué hora es?—Pregunta aún medio dormido, me encojo de hombros. Extiendo mi cuerpo un poco hacia adelante y tomo su teléfono, abro los ojos sorprendida al ver que en media hora mi padre estará tocando a mi puerta para avisarme que ya Owen se va para la escuela.
—Joder.—Susurro, comienzo a buscar mi ropa en el desorden qué hay en el suelo del auto, con rapidez y sin ponerme mi ropa interior comienzo a vestirme aún sobre el cuerpo de Shawn.—Vístete y llévame a casa, ahora.
Salgo del auto y termino de subir mi pantalón, me acerco casi a la carretera y tomo mis carísimos zapatos que por cierto, recuérdenme jamás lanzarle mis costosos zapatos a alguien cuando esté enojada ya que si, son terrible te costosos, vuelvo a acercarme al auto nuevamente y veo a Shawn dormido.
—¡Te dije que te vistas!—Vuelvo a lanzarle el zapato, el se vuelve a sentar en el asiento trasero pasando su mano por su cara otra vez.—Yo conduciré, tu ve arreglándote.—Asiente tomando sus cosas.
Entro al auto, lo enciendo y con rapidez salgo de ahí, auto mentí la velocidad ya que estoy un poco lejos de casa y no quiero que me coja el tráfico y además ando sin celular, no puedo llamar a Owen y pedirle una pequeña distracción.
¡Mierda!
—Tu padre siempre te deja hacer lo que quieras, ¿Por qué las ganas de llegar tan pronto a casa?—Pregunta mientras se viste.
—Porque ahora nos llevamos bien.—Le respondo en un leve susurro.
—¿Sabes? Hubiese prefiero tener un poco de sexo mañanero, eso hubiera ayudado a que tengas buen humor.—Dice riendo.
—Muy chistoso Shawn.—Le respondo tratando de ser seria.
—Tengo este extraño sentimiento de querer estar pegado a ti todo el tiempo, ¿salimos hoy en la noche?
—¿Haremos el amor?—Le preguntó, comienza a reír.—No es un chiste, es una pregunta.
—Puede ser, aunque me gustaría hacerte la cena.—Alzo una ceja.
—En mi casa, a las 8.—Escucho su risa.—Le harás de cenar a mi padre.
—¿Es en serio? Pensaba hacer unos macarrones, ahora tendré que aprender a hacer langosta o algún platillo de gente con dinero.
—A mi papá le gustan los macarrones, de hecho.—Le respondo.
Al llegar a mi calle estacionó el auto en la entrada, extiendo mi cuerpo hacia atrás y tomo mi otro zapato, mi sostén y mis bragas, Bruno toma ambos lados de mi cara y me besa dulcemente, una de sus manos se dirige a mi cuello dándome un leve apretón haciéndome gemir.
—¿A las 8?—Asiento.
Me alejo de él con rapidez, salgo del auto con mis cosas en la mano y comienzo a correr a la parte trasera de la casa, al llegar camino pegada de la pared para que así si alguien esta despierto no me vea, al llegar a la parte trasera abro la puerta de la cocina con cuidado, al entrar la cierro con mucha discreción tratando de no hacer ruido.
Comienzo a caminar con las puntas de los pies, mirando cada esquina de la casa cubriéndome de ser vista por cualquier persona, al llegar a la escalera comienzo a subir escalón lo escalón lentamente.
—¿Eres James Bond?—Me sobresalto al escuchar la voz de Owen, giro mi cuerpo unos 90 grados y lo veo de pie frente a la escalera, trae su cabello despeinado, sus bóxers de Bob esponja y esos asquerosos calcetines rojos.—¿Donde estabas? ¿Dormiste aquí anoche?
—¿Mi padre está despierto?—Niega con la cabeza mientras sigue comiendo de su cereal.—Perfecto.—Vuelvo a girarme y sigo subiendo las escaleras.
Entro casi corriendo a mi habitación y cierro la puerta con seguro detrás de mi, con rapidez lanzo mi ropa interior a la cesta de ropa sucia y comienzo a desvestirme para entrar a la regadera.
—¿Cariño, ya estás despierta?—Escucho la voz de Gary del otro lado de la puerta.
—Si, me ducharé.—Le respondo.
—Esta bien, hablamos abajo.—Suelto un suspiro mientras paso ambas manos por mi cara, abro la puerta del baño y entro lo más rápido posible a la ducha.
Mientras me baño trato de procesar todo lo que sucedió anoche, ¿Por qué diablos la noche se siente tan larga? ¡Al fin tuve sexo con Shawn! ¡Vendrá a hacer la cena esta noche! Joder, ¿Como está mierda pasó tan rápido? Ni siquiera he tenido tiempo a procesar todo lo que está ocurriendo ni tiempo a pensar...Ni tiempo a pensar en Carter.
Mierda.
Carter.
Busco a Blair con la mirada por todo el instituto, hoy llegué algo tarde ya que tuve problemas en casa con papá así que no entre a las 3 primeras clases, el está enojado ya que he dejado de ir a mis terapias y de tomar mis medicamentos, le dije que me sentía mejor y que no necesitaba tomar nada de eso, aunque estando aquí buscándola a ella me he comenzado a desesperar, mis manos tiemblan y estoy sudando frío, siento escalofríos y una electricidad recorrer mi cuerpo, no sé si son los efectos secundarios de las pastillas o es la desesperación por encontrar a mi novia.
Me escondo detrás del final de los casilleros, veo como mi padre le extiende mis dos frascos de pastillas a Blair, muerdo mi labio inferior molesto ya que el la esta metiendo a ella en esto, ¿Qué parte de que ya me siento mejor aún no entiende? El se despide de ella con un beso en la mejilla y comienza a caminar hacia la dirección, por otro lado Blair guarda los frascos en sus bolsillos y comienza a caminar en dirección hacia donde estoy, trato de incorporarme nuevamente y salgo de mi pequeño escondite.
—Hola, ¿Te escondías de mi?—Me pregunta alzando una ceja.—Se que me viste charlar con tu padre.
—Te estaba buscando pero al ver eso se me fueron las ganas de hablar contigo.—Ella hace una pequeña mueca.—¿Qué hablabas con mi papá?
—Me sorprende que te interese saber ya que se te fueron las ganas de hablar conmigo.—Se encoge de hombros y comienza a caminar nuevamente, la tomo del brazo girándola con rapidez, las personas a nuestro alrededor se quedan mirándonos fijamente, ella pone la mirada dura y al parecer si, se molesto.
—Detesto que me dejes hablando solo.—Hace un movimiento brusco soltándose de mi agarre.
—Y yo detesto que me hagas esto siempre delante de todos los estudiantes.—Susurra enojada.
—¿Podemos hablar?—Le preguntó tratando de calmarme, se gira y entra a una de las aulas que para nuestra buena suerte está vacía, también entró detrás de ella cerrando la puerta detrás de mi.—¿Qué hablabas con mi padre? ¿Donde estabas anoche que no contestabas mis llamadas?
—¿Es un interrogatorio o que?—Se cruza de brazos.—La próxima vez que me tomes así del brazo en público te ignoraré hasta que dudes de tu propia existencia.—Amenaza, suelto un suspiro.
—Al menos dime que hablabas con mi padre.
—Me pregunto si te habías vuelto a tornar violento conmigo, me dijo que habías dejado los medicamentos y la terapia, que los efectos secundarios te golpearían más fuertes si abandonabas el tratamiento, me dijo que estaban peleados porque anoche te tornaste agresivo y me pidió convencerte de volver a tomarte los medicamentos.
—Me siento bien Blair, no los necesito.—Le respondo molesto.—Papá debería de tomárselo con calma.
—Aún no conoces la gravedad del asunto Carter.—Se acerca a mi acorralándome contra la pared.—Estás sudando frío, tienes escalofríos, tu pupila están dilatadas, estas temblando y anoche te enojaste con tu padre, ¿Por qué no quieres tomar tus medicamentos?
—Porque me siento como un enfermo, por eso.—Le respondo.
—No estás enfermo, ¿Okay? Solo necesitas medicamentos para controlar tu ira.
—¡Puedo controlarla sin eso!—Gritó, ella se sobresalta asustada.—Blair yo no...
—Sabes que no puedes.—Susurra calmada.—Carter me tomaste del cuello, sentí miedo, incluso el otro día cuando me tomaste del brazo pegándome fuerte de la pared me asusté tanto que no quise tenerte cerca, ¿Entiendes la gravedad del asunto? Me diste miedo y me darás más miedo si dejas de tomarte esos medicamentos y si vuelves a darme miedo me veré obligada a terminar contigo.—Dice lo último en un susurro.
—¿Me estás chantajeando?—Le pregunto y niega con la cabeza.
—Te estoy advirtiendo.—Lame sus labios.—Sino te tomas tus medicamentos esto acabará.
—Dame los frascos.—Le pido, ella sonríe sin mostrar los dientes, los saca de su chaqueta y me los da.—Tomaré la medicación y seguiré yendo a terapia.
—Pues seguiremos siendo novios.—Agarro ambos lados de su rostro y le doy un corto beso en la frente.
—Te amo.—Se queda en total silencio.—No quiero ser tóxico pero me aterra más perderte que volver a ser una persona violenta.
—¿Te aterra perderme?
—Eres lo único que realmente me aterra perder.—Le susurro, vuelvo a darle un beso en la frente.—¿Donde estabas anoche? Te llamé y no contestaste.
—Salí con mamá y luego dormí en casa de Lea.—Responde rápidamente, frunzo el ceño.—Volveré a buscar vestido, ¿Estás emocionado por el baile?
—Claro, un montón.—Sonrió.—Nos veremos perfectos.
—No lo dudo ni un poco.—Me devuelve la sonrisa.—Gracias por olvidar lo de Owen.
—Aún no lo olvido por completo.—Le recuerdo.—Y no olvido que sabes el motivo y no me lo quieres contar pero, no son mis asuntos y puedo vivir con eso.
—Bien.—Acaricia mis mejillas.
—¿Quieres que vaya a dormir a tu casa esta noche?
—Creo que dormiré en el hotel con mamá.
—Mmm, ¿Papá te menciono algo sobre la invitación del viernes a cenar?—Ella alza una ceja.
—¿Invitación?—Asiento.—¿A donde?
—Pues mi hermana regresa de su servicio militar y me gustaría que supieran ambos Bueno, que mi hermana supiera que tengo novia.
—¿No crees que es un poco exagerado?—Pregunta en un tono de voz burlón, la miro confundido.
—No, eres mi primera novia y para ti debería ser un honor que quiera presentarte ante mi familia, ¿No crees?—Lame su labio inferior.—Solo es una cena, ¿Qué tiene de malo? Podrás quedarte a dormir en mi casa y follaremos toda la noche.
—Nada de follar hasta después del baile.—Me amenaza.—Necesito guardar mis energías para ese día.
—¿En serio? Creí que follar conmigo te daba más energía, te ayudaba a pensar y esas cosas que me decías.
—Si, antes me ayudaban, después nos hicimos "novios" y ahora tengo que pensar las cosas por mi misma.—Se encoge de hombros alejándose de mi.—Iré a la cena, ¿Viernes en la noche?—Asiento, se acerca a la puerta abriéndola.—Toma tus medicamentos, ve a terapias hoy y compórtate.—Le regalo una corta sonrisa y sale dejándome solo.
¿Que te tramas Blair? Te conozco tanto que se cuando no sabes disimular.
Mientras que por otro lado estoy feliz de que mi hermana vuelva a la ciudad al menos por unos días, la extrañé mucho todos este año.
Casi estás de vuelta en casa Mabel.
Blair.
Comienzo a caminar a paso rápido hacia donde mis amigas, no puedo creer que la chica Hayes estará de vuelta en la ciudad, la verdad esa chica me odia, no es sorpresa ya que todo el mundo me odia y ama a la vez pero ella no me ama, solo me odia. ¿Yo cenando en la casa de Carter junto a su loca y para nada normal hermana ? Será una cena larga pero Carter tiene razón, debería ser un "honor para mi" que me presente como su novia ante su familia.
Ante Mabel Hayes.
Al llegar a donde las chicas ambas me miran preocupadas ya que si, mi mirada es de terror, llevo ambas manos al pecho tratando de recuperar el ritmo normal de mi respiración, recuesto mi espalda de los casilleros mientras veo como los pasillos se vacían poco a poco, paso ambas manos por mi cara tratando de calmarme y volver a la normalidad.
—Chicas.—Ambas me miran ansiosas esperando que hable.—Tengo un problema.
—Siempre tienes un problema.—Me responde Lea.
—Bueno, tengo dos.—Me miran asustadas.
—Okay, ahora si debemos preocuparnos. ¿Cuáles son?—Reacciona Venus.
—Mabel Hayes vuelve a la ciudad.—Ambas me miran asombradas.
—¿Mabel Hayes?—Pregunta Lea asombrada.—¿Esa Mabel Hayes?—Vuelvo a asentir.
—¿La hermana loca de tu actual novio que amenazó con cortarte la garganta?—Vuelvo a asentir.—¿No que estaba en Vietnam?
—Eso creía yo hasta que Carter me dijo que quería que cenara con el, su padre y su hermana el viernes para que ella me conozca como su novia.
—¿Estas bromeando?—Niego con la cabeza.—¿En serio no estás bromeando?—Vuelvo a negar.
—¿Y cuál es el segundo problema?—Me cruzo de brazos.
—Shawn quiere ir esta noche a mi casa pero debo planear como serán las cosas el viernes así que necesito una excusa para no verlo hasta ese día.
—¿Por qué?
—La hermana de Carter quiere acabar conmigo, no necesito que sepa mi venganza.—Ruedo los ojos.
—Mmm pero ella no sabe aún que son novios, ¿O si?—Me encojo de hombros.
—Supongo que no.
—Vamos, no creo que todavía quiera matarte digo...Ella y Ryan terminaron hace un año, creo que ya lo supero.
—¿Tu crees? Se fue a Vietnam porque su padre no le permitía estar con un agresor sexual.—Le responde Venus.
—Bueno, yo que se.—Lea se encoge de hombros molesta.—Deberías usar chaleco antibalas en esa cena.
—O Tal vez deberías llevar una manada de guardaespaldas para que te cuiden, seguro aprendió 75 formas de matarte con sus manos.—Golpeó a Venus en el hombro, ella suelta un gemido de dolor.
—No me asustes.—Le reprocho.—Carter no sabe que su hermana me odia porque él no sabe que Ryan trato de abusar de mi.
—Deberías decirle.
—¿Estás loca Lea?—Suelta un suspiro.—Le digo; Hey el hermano de mi mejor amiga trato de abusar de mi, tu hermana era su novia a escondidas, ese era su primer amor, tu padre le prohibió estar con el así que esa fue la razón por la cual ella se volvió rebelde, arruinó el matrimonio de tus padres y se largo a Vietnam a desatar toda su ira disparando rifles de alto calibre tal vez creyendo que me disparaba a la cabeza.—Le digo con rapidez.—Y también algo más, al Ryan contarle que yo lo denuncié y que por eso tu padre no les permitía estar juntos me dijo que me desgarraría la garganta con un cuchillo de cazar por haberla separado de su primer amor.
—Podrías comenzar con un; Hey tengo que hablar contigo.—Suelto un suspiro tratando de volver a la normalidad.—Okay, trata de calmarte, tenemos dos días para enseñarte defensa personal además, eres una buena boxeadora y sólo es una cena de un par de horas.
—¿Y si me rompe el cuello mientras ayudo a lavar los trastos?—Ambas comienzan a reír.—Chicas no se rían, por favor.
—Bueno, trata de no estar a solas con ella, ten tu mejor actitud de perra y siempre escóndete detrás de Cotton, tal vez ella cambió.
—Tal vez planeo como asesinarme.
—Tal vez se volvió lesbiana.—Lea y yo miramos a Venus.—Vamos.—Rueda los ojos.—Envíale un mensaje de texto a Shawn y dile que no se podrán ver esta noche, planearemos cómo será lo del viernes y trataremos de que no mueras.
—¡Harán que no muera!—Les gritó asustada.
—Bien, haremos que no mueras.—Ruedan los ojos.
Saco mi teléfono del bolsillo de mi chaqueta y busco el número de Shawn, suelto un suspiro antes de enviarle el mensaje.
Shawn.
Hey, se que quedamos en vernos el día de hoy pero tengo unos asuntos que resolver, ¿Qué tal si quedamos para el martes próximo antes del baile? Me gustaría verte y por cierto.
Gracias por lo de anoche.
Envió el mensaje y vuelvo a guardar mi celular, genial.
Ahora a buscar maneras de que no me asesine Mabel Hayes.