Me embriaga la rabia por saber que Alexandro no está en la ciudad y peor aún, lo más seguro es que ande con Nydia para Venecia, a mí nunca me llevó allí. Debe estar demasiado interesado en agradarle y quedar bien con ella como para hacer eso. Carlos ha cumplido con su parte del plan, pero no salió como esperábamos, ahora resta esperar a que llegue el lunes para ver qué podemos hacer, mientras tanto él me ha convencido de irnos a cenar a mi restaurante, así que cuando cerremos hoy lo recibiré, serviré la cena y hablaremos un poco. —Ya me voy al trabajo, tienes la dirección ¿Seguro que puedes llegar? —Por supuesto, tomo un taxi y me llevará a las once de la noche. —Bien, a esa hora estará vacío el lugar, me quedaré para el cierre y te recibo, tal vez de tiempo hasta para comer postre. —

