Hacen unas semanas que trabajo con Alexandro, todavía siento nervios cada vez que le veo, o si nos topamos en el pasillo y cuando viene a verme con alguna excusa de “trabajo”, en pocos días ya me conocen todos en la fábrica y la verdad estoy encantada con la gente que trabaja aquí, llevamos un bonito ambiente de trabajo. En esta calle hay muchos negocios, Betty ha conseguido empleo cerca y nos da tiempo de chismear de vez en cuando y tomarnos algún café. Alonso no para de enviarle flores y todo parece ir de maravilla entre ellos. Esta noche finalmente saldremos a cenar los cuatro porque Alexandro dijo tener una noticia para todos y que como es personal lo mejor es tener una cita doble, siempre con excusas válidas para pasar tiempo conmigo. —Joven Nydia, su jefe le llama a su oficina, des

