Creí que era el final y el destino de miles de empresas la trajo aquí, como por arte de magia, cuando ya creía que jamás sabría de ella, que sólo sería un recuerdo desvaneciéndose en mi pensamiento con los días, justo aquí ha estado y en una entrevista laboral. Me estoy volviendo loco o tal vez es mi oportunidad para conocerle, mi segunda oportunidad, estoy ansioso por entrevistarle. —¿La llamas para que regrese mañana a primera hora? Debo entrevistarla. —Ale, me dijiste tantas veces que me encargara yo de las entrevistas y te mantuviste tan alejado que yo ya lo hice sin pensar que estarías interesado en ello. Camino de prisa, me acerco a pocos centímetros de Alonso con todo el deseo de pegarle. —¿Estás loco? Ella es otra cosa, le hubiera entrevistado ¡Por supuesto que sí! Debiste lla

