Lentamente abrió los ojos, los párpados le pesaban, la cabeza le dolía como si hubiera recibido un fuerte golpe, la garganta le ardía y se encontraba reseca. Le costó un tiempo ubicarse ya que sufría un poco de mareo, cuando consiguió mirar a su alrededor fue consciente de todo lo que había ocurrido, una lluvia de recuerdos perturbaron su mente, y fue ahí que entendió que el príncipe finalmente había mostrado su verdadero rostro, la había traicionado, ahora sí estaba segura de que las profecías eran ciertas, de que realmente su muerte estaba cerca. No sentía miedo porque finalmente se reuniría en el cielo, con sus padres y ancestros, ya había gobernado durante muchísimos años, ahora solo necesitaba descansar y estar en paz. Miró a cada lado y divisó las cadenas que se encontraban en sus b

