Capítulo 4.1

2253 Palabras
Ethan: ¡Por fin! Por fin había tenido la valentía de besarlo y decirlo lo mucho que me gustaba, por fin pude sentir esos labios rosados con los que tantas veces me distraía y me preguntaba qué tan suaves eran, pues hoy me di cuenta que son sumamente suaves y delicados, fue hermoso poder besarlo y sentirlo tan cerca de mí. Pude decirle lo mucho que me gustaba y lo que sentía. Estaba realmente emocionado pues aquel chico que vi esa mañana sentado en esa clase también le gustaba, me parecía realmente atractivo y no podía creer que alguien como yo también le gustara, que correspondiera a mis sentimientos. No podía creer que este día al fin hubiera llegado Estábamos besándonos apasionadamente cuando oímos por el parlante que el señor volvía a hablar - Listo, todo solucionado chicos, daremos inicio nuevamente a la atracción así que prepárense – dicho esto, sentimos cómo la rueda de la fortuna volvió a moverse mientras nos mirábamos de una manera muy especial Luego de eso nos bajamos y nos dirigimos a nuestros amigos quienes nos esperaban al pie de la fila para entrar a la atracción. Mía se acercó hacía nosotros y nos vio alegre - ¿Cómo les fue chicos? Ustedes dos se quedaron atorados en la atracción, por suerte Oliver y yo pudimos bajarnos antes de que se averiara todo - Yo… - Alex no decía nada, seguía como en shock y algo colorado por lo que le di un pequeño golpe para que reaccionara de una buena vez – eh, eh. Todo bien – se rio de forma nerviosa - ¿Seguro? – Mia lo vio con una mirada sospechosa por lo que decidí que era momento de actuar - Así es, todo salió bien. El pequeño cobarde se asustó un poco cuando la rueda comenzó a quedarse quieta – me reí recordando su cara de susto – pero le dije que estuviera tranquilo, que estaba con él y no tenía que ponerse a llorar - ¡Hey! – me vio de mala forma Alex y se cruzó de brazos haciendo unos pequeños pucheros que se le veían hermosos en su rostro – no es cierto, no digas esa clase de cosas Ethan. Yo estaba bien, no pasó nada, sabía que dentro de nada iba a volver a funcionar la atracción - Ajá… Sí…  - dijo Mia no muy segura de lo que había dicho su amigo – bueno, vamos a comer palomitas que vi a unos puestos cerca de aquí, vamos a comer - ¡vamos! – exclamó Alex para cambiar un poco el tema y evitar más situaciones incómodas con su amiga – Ellos dos comenzaron a caminar en dirección donde Mia había indicado mientras que Oliver y yo nos quedamos hablando un momento detrás de ellos - No lo sé, Ethan, vi a Alex muy nervioso… ¿Qué pasó allá arriba? - ¿Qué? ¿De qué hablas amigo? – me reí de forma nerviosa también pues no me sentía listo para comentarle a mi amigo todo lo que había sucedido allá arriba en la rueda de la fortuna. - No te hagas el tonto, sé perfectamente por la reacción de Alex y ahora tu reacción, que algo intenso pasó arriba - ¿Intenso dices? Creo que te afectó un poco también la atracción que ya estás inventando cosas que no pasaron – me reí para evitar que pensara que estaba tensado – anda, vamos que nos dejarán atrás - No lo sé, esto huele a gato encerrado… Tarde o temprano me dirás qué es lo que ha pasado allá arriba en la rueda de la fortuna – se cruzó de brazos y me vio con una mirada seria que me asustó un poco pero me relajé una vez me dirigió una sonrisa Me sujetó de brazo y comenzamos a caminar en dirección a donde se habían dirigido nuestros amigos, llegamos y decidimos comprar algunas palomitas dulces y saladas para compartir entre nosotros. Luego de unas horas en las que terminamos de comer y de montarnos en las atracciones que nos hacían falta por montar, decidimos irnos a nuestros hogares y poder descansar. Oliver le ofreció a Mia llevarla a su hogar en su moto por lo que Mia algo apenada aceptó su ayuda - Bueno chicos, nosotros nos despedimos, nos vemos la otra semana en la universidad,  se cuidan - dijo Oliver subiédose en su moto mientras ingresaba la llave y prendía la moto - Me escribes cuando llegues a casa Alex, por favor - dijo Mia mientras abrazaba a su amigo y me daba un beso en la mejilla para despedirse también. Se colocó el casco al igual como lo había hecho Oliver y se subió en la moto junto a él. Luego de un par de segundos, la moto sonó y comenzaron a alejarse desde donde estábamos, comenzamos a verlos mientras se alejaban por la carretera y se hacían cada vez más pequeños.  - Bueno, creo que es todo por hoy, me iré a casa ya - dijo Alex rascándose la cabeza y viéndome de una forma algo sonrojada  - Sabes que te llevaré, verdad? - me reí pues veía sus intensiones de irse solo a su apartamento, algo que claramente no dejaría que pasara, no dejaría que se fuera solo, quién sabe que pudiera ocurrirle camino a su casa - Qué? cómo dices? claro que no, no tienes que molestarte Ethan, yo puedo irme solo a mi hogar. Voy a pedir un uber aquí en la aplicación, en serio no tienes que molestarte para nada - se rio de forma algo nerviosa  - déjame llevarte, quiero hacerlo, quiero aseguramente de que todo esté bien y llegues sano a casa. No descansaría bien al saber que no has llegado a tu casa, así que por favor, déjame llevarte y asegurarme de que todo ande bien, por favor  - Esta bien, muchas gracias, nuevamente, ya han sido como tres veces las que has tenido que llevarme a casa y en serio me apena mucho - Deja de hablar tonterías que lo hago con mucho gusto. Desde que te vea sano en tu casa, dormiré bien. Así que andando que el camino es un poco largo Nos dirigimos al apartamento de alex y mientras íbamos por el camino hablábamos de cualquier cosa que se nos ocurriera, hasta hablamos de qué tan buena pareja harían Mia y Oliver, algo que nos dio mucha risa pues tal vez sus dos personalidades si les permitiria hacer una linda pareja. Acordamos que desde la proxima vez en la universidad, trataríamos de hacer que esos dos tortolitos se unieran más y se conocieran, pues hasta donde sabía, mi amigo oliver no tenía pareja y si me había comentado unos días antes que le gustaría algun día establecer algo bonito con alguna chica y pues también me comentó Alex que a él le mencionó Mia hace un par de semanas que ella estaba soltera y que desde hace mucho tiempo ella no ha tenido pareja por lo que creíamos que sería una ocasion perfecta y una buena oportunidad de unir a dos chicos que harían una bonita relación. Por otra parte también nos pusimos a cantar algunas de las canciones que pasaban por las estaciones de radio, podía darme cuenta que Alex tenía una bonita voz y sabía llegar bien a las notas. Me comentó que él solía practicar en la ducha cuando se bañaba en las mañanas lo que me había causado tanta risa que desvié por un momento mi mirada del camino lo que ocasionó que Alex me diera un pequeño regaño porque quería llegar sano y salvo a su hogar, decidí ponerme un poco más serio y aceleré un poco para llegar más rápido a su hogar. Luego de casi media hora conduciendo por fin llegamos a su hogar, él se desbrochó el cinturon y me vio a los ojos aún con un leve sonrojo en sus mejillas. Abrió la boca tal vez pensando en algo pero no dijo nada y comenzó a bajarse del auto por lo que yo lo seguí, me desabroché el cinturón, abrí la puerta y me bajé para seguirlo - Hey, no te vas a despedir de la forma correcta? - forma correcta? de qué hablas? - se rio algo nervioso - Pues sí, con un beso, como los que me diste hoy en aquella feria cuando nos quedamos atrapados en la rueda de la fortuna y casi lloras como un bebé. En serio no puedo creer que no fueras valiente y aceptaras frente a los chicos que en serio estabas cagado del susto - me reí - Hey, no quería que lo supieran. No quería que nadie supiera de mi mayor miedo  - ¿En serio le temes tanto a las alturas?  - No es mi culpa, sufrí un pequeño trauma de pequeño - dijo con una mirada algo vacía en el rostro lo que me hizo extrañarme un poco - ¿de qué hablas? ¿de cuál trauma estás hablando amigo? - me pregunté algo extrañado pues parecía que ese miedo si tenía algún trasfondo que no quería contar - Em... algún día te contaré pero hoy no es buen momento, no quiero arruinar la noche que está siendo perfecta - ¿Perfecta? y eso por qué? - me reí - Qué? nada, nada. En serio muchas gracias por haberme traido a mi hogar, vuelvo a repetir, no te hubieras molestado - Cállate, quería hacerlo, quería verte sano y salvo en tu hogar - Gra... - lo miré mal pues volvería a repetir gracias - bueno, bueno, ya me callo - Gracias - agradecí yo esta vez - ¿No te despedirás? - pregunté con un puchero en el rostro - Yo... eh... bueno, de hecho - dijo colocándose rojo hasta las orejas y jugando un poco con sus dedos - bueno, de hecho quería invitarte a que pasaras, ya está algo tarde y también quiero que estes sano y salvo así que porque no te quedas a dormir. tengo un sofa cama por lo que creo que estarías comodo en el  - Claro, en el sofa cama - dije algo decepcionado pero a la vez emocionado - en serio me puedo quedar a dormir - dije algo animado  - Claro que sí, podrías quedarte a dormir aprovechando que mañana no hay que madrugar y puedes irte algo tarde - Me encantaría, muchas gracias, tomaré esa propuesta - Me acerqué rápidamente y sin que pudiera rechistar le di un dulce pero algo fugaz beso en la mejilla lo que hizo que se colocara rojo y colocara una mano en su trostro en la zona en donde dejé mi beso  - Es... esta bien, entonces le diré al vigilante que te deje aparcar dentro Este se fue algo apenado aún y me subí a mi auto para poder entrar el carro, me abroché nuevamente el cinturon y comencé a conducir dentro del edificio para estacionar mi auto allí. Una vez terminé, salí del auto y me dirigí hacia donde se encontraba Alex que me esperaba en las escaleras para poder subir a su apartamento. Comenzamos a subir estas escaleras y llegamos a la puerta, Alex abrió y dejó sus cosas en la mesita del recibidor, encendió el televisor para hacer algo más ameno el ambiente.  - Quieres algo de comer antes de ir a dormir? - me preguntó curioso mientras se dirigía a la cocina y sacaba algo de su nevera  - em... creo que me vendría bien algo de jugo antes de dormir - me reí ya que sí me encontraba algo sediento  - Esta bien, menos mal pues es lo que también me serviría - colocó dos vasos en el mostrador y comenzó a servir un poco de jugo que tenía en una jarra de color azul transparente   Tomamos el jugo mientras hablábamos de cosas triviales, hablamos sobre cómo nos había ido esa semmana en la universidad y lo mucho que habíamos sufrido con los exámenes. Luego de un par de minutos hablando y riéndonos decidimos que era un buen momento para ir a dormir así que apagamos la tele y Alex se fue a su cuarto volviendo minutos después con un par de cobijas en sus manos.  - Bien, aquí tengo un par de cobijas y una almohada, no creo que haga mucho frio pero si necesitas cualquier cosa puedes ir a mi cuarto que con gusto te doy lo que necesites - me sonrió de una forma muy tierna - Esta bien, muchas gracias por todo. Como dices tu, no era necesario que hicieras todo esto - me reí y le revolví tiernamente el cabello lo que a él le pareció avengonzarle pues hizo un puchero y colocó sus manos en su rostro  - Tranquilo, hoy eres mi invitado así que espero que descanses muy bien y la pases genial durmiendo aquí  - Eres genial  - le sonreí - Bien entonces ahora sí, a ir a dormir - Cogí las cobijas que me había dado y comencé a tender el bonito sofa cama de color verde oscuro Una vez terminé, lo vi ya que aún seguía ahí y lo vi algo sospechoso, pues creo que ya sé que es lo que trataba de hacer o lo que quería, me acerqué lentamente a él y sin decir nada o sin que él se lo esperase, le di un profundo beso - Ahora sí, buenas noches, lindo - me reí mientras lo veía todo colorado
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