Alex:
Estaba realmente apenado, es cierto que quería despedirme de forma correcta de Ethan pero no creí que el pensara lo mismo y que fuera tan directo para besarme de aquella forma, el caso es que estaba realmente feliz de que lo hiciera, con una sonrisa me dirigí a mi cuarto y me acosté en mi cama mientras pensaba en todo lo que había ocurrido durante ese día, fue definitivamente uno de los mejores días que había vivido en mi vida y de cierta manera había hecho que poco a poco los pensamientos tristes y de ansiedad que casi siempre me atormentaban fueran olvidados durante el día. Poco a poco y en medio de recuerdos felices con Ethan, me fui quedando dormido
Estaba por las calles de nueva york corriendo de aquellos hombres armados, mi padre me había ordenado entregar un cargamento pero no contó con que fueran unos estafadores y más encima estuvieran todos armados hasta por las orejas. Seguía corriendo tratando de perderme por los callejones, mis compañeros con los que iba estaban ya muertos o aún corriendo de esos tipos, mi respiración era entrecortada y sentía que el cansancio me consumía. Decidí correr hacia un callejón que se veía amplio pero fue muy mala idea ya que habían unos hombres por aquel sector esperándome, tomé mi arma con silecioador y comencé a señalar a los hombres, acertándo en partes no vitales haciendo que calleran y se retorcieran del dolor que les produje. En serio no me gustaba para nada tener que hacer sufrir a las personas pero si no cumplia con las tareas que me ponía mi padre luego sufriría hasta no poder más. Pasé en medio de los hombres a los que les había disparado y que se encontraban ya en el piso, corrí tan rápido como pude pero veía cada vez más hombres, de pronto, sin que me lo esperara, choqué contra un grandulón quien me sujetó del cuello y me hizo caer, muchos de los hombres comenzaron a rodearme hasta que se dio paso a un hombre calvo y con una gran cicatriz en el rostro
- Hasta que al fin pudimos dar contigo, pequeña sabandija, espero tu padre nos de una buena cantidad de dinero por tu cabeza
- Cállate, estúpido. No conocen a mi padre, él no les dará ni un dolar y terminará con ustedes tan pronto como se de cuenta de que he desaparecido
- jo jo, en serio crees que ese señor nos tocará un cabello - se rio de forma sarcástica aquel hombre - no nos conoces bien, jovencito
Los hombres comenzaron a sacar sus cuchillas y con unos rápidos movimientos comenzaron a lastimar todo mi cuerpo, yo sin mucho que pudiera hacer, comenzaba a gritar mientras lagrimas caían de mis mejillas.
Desperté completamente empapado en sudor de aquel horrible sueño, que más que sueño era como un recuerdo de todo lo que me había pasado en una de las tareas que me había puesto mi padre. Estaba demasiado asustado, sentía cómo temblaba a pesar de que no hacía mucho frío. Muchas lágrimas comenzaron a caer de mis mejillas y me hice bolita, algún que otro sollozo comenzó a salir de mi boca. Segundos después sentí cómo tocaron mi puerta po lo que nervioso comencé a secar mis lágrimas
- S... se puede? - dijo Ethan entrando por la habitación. Mierda, no me acordaba que Ethan se había quedado a dormir, con toda esta angustia solo pensaba en calmar un poco mis pensamientos
- Y... yo, lo siento si te desperté
- Estás bien? - se acercó preocupado y se sentó junto a mí - yo escuché algunos gritos y luego de un par de minutos unos sollozos fuertes por lo que sin duda quise venir a ver qué estaba ocurriendo - dijo mientras colocaba su mano en mi frente - pero si estás empapado. Seguro que estás bien, Alex? - me preguntó aún más preocupado que antes
- S... sí, estoy bien, solamente fue un mal sueño, algo que me colocó muy nervioso pero tranquilo, estoy bien, muchas gracias por preocuparte - dije algo apenado pues no quería despertarlo ni nada por el estilo
- Es... esta bien... Quieres hablar de lo que soñaste? no pareces estar nada bien, estás hasta pálido
- Y... yo no, todo esta bien. No quiero hablar de eso ahora
- Vale, no haré más presión entonces - se levantó mientras me veía con una expresión de preocupación - iré a dormir nuevamente - si necesitas algo, puedes llamarme, sin importar que sea, estaré pendiente
- Muchas gracias - me quedé unos segundos dudativo. Vi cómo Ethan comenzó a marcharse de la habitación por lo que me levanté rápido y lo sujeté de la muñeca - oye... lo que pasa es que... bueno, me preguntaba si ... - las palabras no querían salir de mi boca, estaba nervioso y algo apenado
- Te gustaría que te acompañe por esta noche? - me preguntó como si supiera lo que estaba pensando exactamente en ese momento
- Si no te causa mucha molestia... - dije viéndolo a los ojos con algo de pena
- No sería ninguna molestia, al contrario, me gustaría dormir a tu lado. Anda, vamos - me tomó de la mano y me sonrió de una forma muy tierna, te abrazaré para que no vuelvas a tener ninguna pesadilla como la que tuviste.
Nos acostamos en mi cama y él pasó un brazo por debajo de mi cabeza lo que hizo que pudiera sentir un poco del músculo que tenía. Me recosté un poco en su pecho y pude notar su tranquila respiración por lo que poco a poco me fui quedando dormido, no sin antes sentir un pequeño beso en mi frente, luego de eso, finalmente pude dormir plácidamente esa noche, sin ninguna pesadilla y con una gran sonrisa en mi rostro.
Desperté algo extrañado pues sentí un pequeño vulto detrás de mí y una leve presión en mi cadera, cuando ya volví en mí me di cuenta que estaba abrazado a Ethan, todo lo que ocurrió el día de ayer en la noche volvió a mi memoria. Decidí girarme de forma algo lenta para no despertar a Ethan y cuando por fin pude hacerlo me di cuenta de lo hermoso que se veía dormido, se podía notar una paz increible en su rostro al dormir, pude denotar una vez más esas fracciones tan finas pero masculinas de su rostro. Noté esa nariz algo respingada pero firme, sus labios rozados y algo gruesos, se sentían realmente bien mientras me besaba, sus ojos que estaban cerrados era bonitos, sus pestañas eran rubias y algo largas por lo que hacía que se vieran aún más llamativos sus ojos. Sus cejas eran un poco más oscuras a su cabello lo que hacía que resaltaran un poco más, era increíblemente guapo, aún no podía creer que alguien como el se fijara en mí. Con mucha cautela para que él no se diera cuenta ni se despertara, comencé lentamente a acariciar su rostro con las llemas de mis dedor, sentí los pequeños vellos que tenía en su menton indicando que le estaba creciendo un poco su barba, Sin pensarlo mucho avalancé mi rostro al suyo y le di un pequeño pero dulce beso en sus labios pero en el momento en el que me iba a alejar de su cara sentí cómo sus manos que se encontraban en mi cadera, me sujetaban firmemente e hizo que me acercara aún más a él, me comenzó a besar de una forma apasionada por lo que le seguí el ritmo, luego de un par de segundos nos separamos y me vio a la cara con una sonrisa muy linda
- Buenos días, me alegra saber que admiras mi belleza - dijo mientras hacía expresiones de superioridad
- Cállate, bobo - me reí y le di la espalda para que no notara mi rubor en las mejillas. Qué pena, no sabía que me estaba viendo en todo este tiempo
- Es mentira - se rio - me pone muy feliz de que me despertaras de esa forma - me abrazó por detrás, sentí su presión por mi espalda y colocó su mentón en mi cabeza - en serio estoy realmente contento de estar así contigo, gracias - me dio un ultimo beso en el cuello
Yo que estaba muy apenado, me reí un poco y me giré para verlo directamente a los ojos, le sonreí y lo besé nuevamente, esos labios defitiviamente se estaban volviendo en un iman para mí, besaba realemente bien. Luego de un par de minutos besándonos y demostrándo lo mucho que nos gustaba el otro, decidimos levantarnos para ir a desayunar. Nos dirigimos a la cocina y comenzamos a cocinar algo ligero para desayunar, mientras yo exprimia algunas naranjas para hacer un jugo, Ethan comenzaba a hacer algunos waffles. Luego de un par de minutos mientras cocinábamos y jugábamos ensuciándonos el rostro, todo estuvo listo y nos sentamos a comer por fin. Había quedado delicioso todo, definitivamente hacíamos una gran dupla en la cocina. Después de comer, Ethan comenzó a lavar la loza que habíamos ensuciado y yo fui a la sala a ver algo de tele
- Oye, Ethan... ¿Tienes que hacer algo hoy? - pregunté algo animado, quería pasar mucho más tiempo con él
- Em...Creo que no, ya he termindo todos los trabajos de la universidad por lo que creo que no tengo nada que hacer. Por qué lo preguntas? - dijo curioso mientras se acercaba a la sala y se sentaba al lado mío
- Pues... me preguntaba si te gustaría quedarte aquí conmigo el día de hoy y vemos películas o jugamos algún que otro juego de mesa que tengo por aquí - propuse con una sonrisa
- Me encantaría estar todo un día contigo - me sonrió y me abrazó fuertemente mientras besaba mi frente de una forma muy tienra
- Perfecto, entonces está decido, será domingo de películas y juegos - dije emocionado cual niño que le habían dado lo que quería
- Pero... tendrás por ahí algo de ropa que me prestes? no quiero estar sucio contigo, me daría pena - se rio y se coloró un poco
- Claro que sí, eres mucho más alto que yo pero creo que tengo algo de ropa grande que creo que te puede servir
- Si, espero que me quepa. Me podrías indicarme donde está para bañarme de una vez?
- Sí, vamos a mi cuarto y te la doy
Nos dirigimos a mi cuarto y comencé a buscar en mi armario algo de ropa que le pudiera servir. Luego de un par de minutos buscando la ropa más grande que tenía, por fin había encontrado algo
- Bingo! - exclamé victorioso - aquí hay algo que creo que podría quedarte bien
Le entregué un pantalón de sudadera n***o, una camiseta azul claro, y unas medias. Se lo entregué y este vio detalladamente la ropa
- Perfecto, seguramente me quedará, gracias
Dicho esto se dirigió al baño y luego de un par de minutos salió de allí con el cabello todo mojado y cayéndole por la frente, la camiseta se le veía algo pequeña pero creo que era perfecta pues así se le notaba un poco más ese cuerpo tan trabajado que tenía, pero claro, no se lo diría, me moriría de la pena si supiera que pensaba aquellas cosas de él. Luego de eso, y de que me agradeciera nuevamente, tomé algo de ropa del armario esta vez para mí y me dirigí al baño para ducharme también. Me demoré como unos diez minutos y salí también, decidimos que comenzaríamos con nuestra maratón de películas así que nos dirigimos a la sala y encendimos el televisor para buscar algo en netflix. Encontramos una película de comedia romántica por lo que nos quedamos viéndola durante unas buenas dos horas. En medio de la película traje una cobija y nos arropamos mientras nos abrazábamos para estar calientitos, luego de esa película decidimos jugar "UNO" por lo que fui hasta mi cuarto nuevamente y traje aquel famoso juego de cartas.
- No es justo, no podías colocar esas cartas de una sola vez! - dije algo enojado pues me había colocado esas cartas que te hacen tomar muchas cartas de la baraja
- Claro que sí, está en las reglas por si no lo sabías - me sacó la lengua mientras me veía de una forma algo traviesa
- Eres un mentiroso que no sabe jugar y recurre a las trampas para ganar - me crucé de brazos e hice pucheros
- Claro que sé jugar y soy bueno haciéndolo solo que... eres un pal pededor - me guiñó el ojo y comenzó a reirse a carcajadas
- Ay sí, eres un tramposo y punto - lo vi haciéndome el enojado pero luego me reí - si ganas ya saber que fue haciendo trampa
- Sí claro, acepta que soy el mejor jugando esto
- Lo aceptaré cuando dejes de hacer tanta trampa - dije mientras esta vez yo, sacaba la lengua y le sonreía
- Si gano, me tienes que dar 10 besitos, me oíste?
- No te daré nada por tramposo - me reí
Así continuamos jugando en medio de juegos, gruñidos y algunas peleas pues estaba seguro que no podía ganar de esa forma. La tarde junto a él era perfecta