Alex:
Defitivamente era una de las mejores tardes que había vivido hacia mucho tiempo, era genial pasar momentos junto a Ethan, aunque hiciera trampa en uno difrutaba mucho jugar con él. Luego de aquel juego en el que solo hacía trampa decidimos ir a ver otras películas, esta vez dándole gusto a Ethan que parecía un niño, decidimos ver la película de "los vengadores". Ethan estaba completamente concentrado y no despegaba ni un sengundo sus ojos de la pantalla lo que me hacía mucha gracias. Viendo que ya se acercaba la noche, decidí dejarlo un rato viendo la película mientras que iba a la cocina a tomar el teléfono y llamar a la pizzería para poder cena
- Buenas noches, Pizzería, en qué podemos ayudarle?
- Buenas noches, me gustaría pedir una pizza napollitana con extra de queso, por favor
- Claro que sí, la desea de qué tamaño?
Le di las indicaciones a aquella chica que me había contestado y luego de un par de minutos fui a sentarme otra vez con Ethan para terminar de ver la película, en esta muchos de los superhéroes habían muerto en manos del titan morado que tenía un guante con algunas lucesitas. Me giré y vi cómo Ethan tenía unas lágrimas en los ojos
- ¿En serio lloraste por esto? - me reí no creyéndome cómo alguien tan "rudo" como Ethan comenzara a llorar con una película de acción
- Acaso no viste cómo el despiadado de Thanos ganó y desintegró a casi todos los superheroes? No ves la gravedad del asunto?! - me vio con los ojos completamente abiertos y sujetándome de los brazos
- Eres un exagerado, Ethan - me reí y giré los ojos
- Claro que no lo soy, es completamente justificable llorar por estas cosas - me vio con una expresión divertida
- Sí, sí. Como digas, yo... - no pude terminar lo que iba a decir ya que fui interrumpido por el sonido del timbre
- ¿Qué? esperas a alguien? - dijo extrañado Ethan
- Así es - me reí pues no creo que no me haya oído cuando fui a pedir la pizza, así de concentrado estaba supongo
Tomé mi billetera que se encontraba en el mezón y me dirigí a la puerta, el chico de la pizza me entregó esta y le pagué, cerré la puerta y me dirigí a la sala con una sonrisa
- ¡Tara! sorpresa - me reí - aunque no debía ser mucha sorpresa porque la pedí estando tu presenta
- ¿De qué hablas? en qué momento la pediste? - preguntó extrañado
- Eres un despistado definitivamente - me reí
- No es mi culpa, la película estaba muy buena - levantó los hombros y se rio junto a mí - de qué es la pizza? - preguntó curioso
- Napolitana, te gusta? - dije temiendo que dijera que no
- No - me vio con una mirada seria pero al ver que yo estaba algo asustado comenzó a reirse de forma sangona por lo que lo miré mal - mentiras, lindo. Me encanta esta pizza, muchas gracias
Se dirigió hacia donde me encontraba y me dio un tierno beso en la mejilla. Me sonrojée ante tan alco pero seguí su beso con gusto. Luego de terminar de comer la pasta nos pusimos a ver una última película para ver si nos cogía el sueño, yo le había comentado a Ethan que si quería, podía volver a quedarse durante la noche a dormir por lo que accedió con gusto, esta vez vimos una película de terror por lo que estuve asustado gran parte de la película y bueno... pude tener una excusa para poderme quedar abrazado a Ethan. Una vez terminó la película nos levantamos de aquel sofá
- Bueno, creo que entonces alistaré nuevamente el sofá - dijo mientras se giraba y tomaba las cobijas que le habia prestado el día de ayer
- ¿Qué? No, no - dije tomando las cobijas y quitándoselas de las manos - si quieres puedes dormir conmigo como la noche de ayer... digo, por si vuelvo a tener alguna pesadilla
- En serio? - dijo con una expresión de sorpresa en su rostro - Me encantaría acompañarte, verás que conmigo no tendrás ninguna pesadilla mientras duermes
- Yo sé que no - le sonreí y tomando la iniciativa, le di un tierno beso en los labios
Aquel beso duró más que los demás, era lento pero profundo, abrí mi boca para darle permiso a su lengua de ingresar, nuestras lenguas comenzaron a bailar coordinadamente, como si supieran exactamente lo que tenían que hacer. Coloqué mis manos en su cuello y me acerqué aún más a él. Ethan colocó sus manos en mi cadera mientras sonreía y con un rápido gesto, colocó me alzó colocando mis piernas en sus caderas. Parecía un koala abrazado de esa forma a Ethan. Seguíamos besándonos pero esta vez ese beso ya no era lento y tierno, ahora era mucho más acelerado y de cierta forma violento, nuestra respiración era muy agitada, la adrenalina comenzaba a subir poco a poco
- Bueno, creo que es hora de ir a tu cuarto. No lo crees? - preguntó Ethan mientras me miraba con ojos de deseo
- Creo que sería una muy buena idea - dije sonriéndole de forma algo pícara
- Que así sea entonces - me sonrió y besó nuevamente mientras comenzaba a caminar en dirección a mi cuarto que se encontraba al fondo del pasillo.
Abrió la puerta conmigo aún en sus brazos y fue caminando lentamente hacia donde se encontraba mi cama, me recostó de una forma algo delicada apesar de la temperatura creciente en la que se tornaba nuestros besos y caricias. De un momento a otro sentí que la ropa ya comenzaba a estorbarnos por lo que con algo de pena, le di una señal a Ethan de que quería quitarle la camiseta que llevaba puesta, quería sentirlo aún más. Él entendió y paró un momento, cogí la parte de abajo de la camiseta celeste y la llevé para arriba, dejando así su torso desnudo, pude darme cuenta de lo bien trabajado que era su cuerpo, a parte de tener un rostro de dioses, parecía que también tenía un cuerpo así. Llevé mis manos a su abdomen y pude sentir su piel suave, sentía los cuadritos que tenía, era realmente sexy. Ahora él con un rápido pero suave movimiento sacó de mí, la camiseta que llevaba puesta quedando también con el torso desnudo, mi cuerpo no era tan trabajado como el de él y hasta era mucho más blanquecino por lo que me daba algo de pena, llevé mis brazos a mi torso para tratar de tapar un poco mi cuerpo, él lo notó y me vio con una mirada extraña
- ¿Qué haces? por qué intentas cubrir de esa forma tu cuerpo? - me dijo mientras sonreía
- Y... yo, no tengo un cuerpo tan trabajado como el tuyo - dije apenado con las mejillas algo sonrojadas
- Tu cuerpo es perfecto - me contestó y comenzó a quitar mis brazos de mi torso, cogió mis muñecas y las llevó por encima de mi cabeza, dio un vistazo a mi cuerpo desnudo y volvió a subir su rostro a la altura del mio - Ves? Tienes un cuerpo hermoso, me gusta mucho
Yo me sonrojé a más no poder pues nunca antes alguien me había dicho esas palabras, es más, con nunca nadie había estado en una situación así como con la que estoy con Ethan. El rubio comenzó a besarme nuevamente de una forma apasionada, dejó mis muñecas arriba mientras las sostenía con una mano mientras que bajaba la otra hacia mi cintura en donde cogió el botón de mi pantalón y desabrochó este con gran agilidad, una vez lo hizo, comenzó a bajar mi pantalón suavemente dejándome así solo en ropa interior. Comenzó a acariciarme por todo mi cuerpo, sentía como su tacto quemaba un poco mi piel, me sentía realmente caliente.
Yo también quería sentirlo por lo que con una rápida maniobra hice que Ethan quedara ahora debajo de mí, Comencé a besarlo de forma apasionada y con mis dos manos llegué hasta su cadera, quité lentamente el pantalón de sudadera que llevaba puesto y comencé a acariciar su m*****o quien progresivamente fue creciendo, se sentía cada vez más duro y firme. Estaba muy caliente por lo que sin casi pensarlo dos beses, bajé su ropa interior dejando así su notable erección al aire, tomé su pene y comence a masturbarlo de una forma algo lenta para que sintiera placer lo que creo que estaba funcionando pues en su cara se podía observar una clara expresión de placer. Tenía los ojos cerrados y se mordía de una forma muy sexy su labio de abajo lo que hacía que mis ganas por él aumentaran, subí hasta su rostro y comencé a besarlo de una forma algo acelerada, me gustaba hacerlo sentir así. Comencé a besarlo por todas partes, bajé mis besos por todo su cuello, deposité caricias y besos por su pecho trabajado y fui bajando aún más hasta llegar a su abdomen y a su pelvis, tomé su m*****o y con mi lengua, lentamente comencé a hacerle un oral, subía y bajaba mi lengua por todo su pene. Finalemente lo metí entero en mi boca haciendo que Ethan soltara un fuerte suspiro lo que hizo que aumentara la velocidad, quería hacerlo sentir realmente bien, llevaba mi cabeza de arriba a abajo cada vez con más velocidad haciendo que Ethan se retorciera un poco en la cama y sujetara mi cabello con algo de fuerza
- Alex, lo estás haciendo realmente bien - dijo entre jadeos el ojiverde
- Me alegra saber eso - dije soltando su m*****o y viéndolo de una forma coqueta
Continue estimulando su m*****o de una forma algo acelerada pero observando que le gustara. De pronto sentí cómo sus manos llegaron a mis hombros e hicieron un poco de presión en ellos. Me giró de una forma agil y ahora era él quien tomó el control de los besos y caricias, me recostó nuevamente en el colchón y comenzó a repartir besos por todo mi cuerpo. Se sentía realmente bien, sentía que con cada toque y beso sobre mi cuerpo, este ardía en esa zona. Comenzó a bajar su besos por todo mi cuerpo, pasó por mis tetillas y las mordió de una forma un poco suave haciendo que arqueara un poco mi espalda debido al placer que aquel acto me producía. Llegó hasta mi cadera y tomó mi ropa interior que en esos momentos ya me estorbaba y comenzó a bajarla de una forma apresurada dejando así mi m*****o al aire también, tomó este con su mano y comenzó a masturbarme de una forma delicada, llevó su boca hacia esa zona e introdujo mi m*****o en su cavidad bucal, se sentía muy rico, yo tomaba las sábanas debido al placer que Ethan me estaba haciendo sentir en esos momentos.
- Quieres continuar con esto? - preguntó Ethan mientras sacaba mi m*****o de su boca y me veía con una sonrisa en el rostro
- Cla... Claro que sí, me encantaría - dije sin pensarlo dos veces
- Tienes condón? - preguntó
- Así es, está en la mesita de noche en el primer cajón que ves
Él siguió mis instrucciones y abrió la mesita de noche, buscó los condones y halló el sobre con ellos, los colocó a un lado de nosotros y siguió besándome de una forma acelerada, cada vez el beso se hacía mucho más intenso lo que Ethan comenzó a notar porque cogió uno de esos condones que había sacado y comenzó a colocárselo en su m*****o, alzó un poco mi cadera dejando una almohada debajo de esta y colocó mis piernas sobre sus hombros. Comenzó a cariciar mi entrada y acercó su rostro al mío, yo me tensé un poco pues no me habían tocado en aquella zona
- Tranquilo, tienes que relajarte un poco para que no te duela tanto
- Y... yo, lo sé, lo intentaré - dije con un notable sonrojo en mi rostro
Él siguió acariciando esa zona y comenzó a introducir de forma lenta un dedo por mi orificio haciendo que soltara un gruñido de dolor pues sentí que me ardió un poco, él llevó su boca a la mía y comenzó a besarme de una forma muy tierna. Poco a poco me fui acostumbrando a su dedo dentro de mí y con delicadeza comenzó a introducir otro por lo que hice un gesto de dolor, nuevamente él lo notó y comenzó a besar haciendo que me distrajera un poco de esa sensación de ardor que sentía en mi orificio. Luego de unos minutos en donde ya estaba acostumbrado a tener su dedos dentro de mí, llevó su m*****o a mi orificio y lentamente fue ingresando haciendo que mi espalda se arqueara un poco más, sentía un poco de dolor pero traté asimilarlo y relajarme como él me había dicho para que no me doliera más, él nuevaemente me besó mientras de forma lenta seguía ingresando en mí. Una vez ya estaba dentro, se quedó quieto unos segundos, comenzó a moverse mientras hacía que yo soltara unos pocos gemidos. Poco a poco comenzaba a sentir una excitación muy grande, cada vez más sentía que quería que aumentara la velocidad con la que estaba dando las estocadas
- M... más - dije entre jadeos y con algo de sudor en mi frente
Él siguió mi indicación y comenzó a moverse con una mayor velocidad, haciendo que dentro de mí sintiera cosas que nunca antes había sentido, todo mi cuerpo estaba completamente excitado, de su boca también comenzaron a salir pequeños gemidos que se mezclaban junto a los míos y hacían una hermosa melodia. Comenzó a dar estocadas aún con mayor velocidad, sentía que estaba en el mismísimo cielo, nuestras respiraciones eran muy aceleradas. De un momento a otro sentí que tocó un punto que hizo que vibrara todo mi cuerpo, él lo notó y comenzó a dar estocadas de ese modo haciendo que yo solo soltara gemidos de placer. Aumentó mucho más la fuerza y velocidad haciendo, tomó mi m*****o y comenzó a masturbarme de una forma acelerada haciendo que rápidamente llegara al c****x, arqueé mi espalda y con un fuerte gemido, me vine en mi torso, él dio unas estancadas más y al igual que yo, soltó un fuerte gemido. Salió lentamente de mi y sacó el preservativo de su m*****o. Me limpió con unos pañitos que tenía sobre la mesa y algo cansado, se acostó junto a mí
- Te quiero mucho, Alex
- Y yo a ti, Ethan.