Habían pasado casi dos semanas desde ese incidente en la pizzería con Ethan, desde ese día no nos hablábamos, pero sí podía notar cómo en algunas clases me dedicaba una que otra mirada la cual yo intento evadir. Por otra parte, las cosas en la universidad y en el trabajo han ido bastante bien, ya soy mucho más amigo de Mia y descubrí que sí tengo una clase con ella por lo que de vez en cuando hablamos en clase y vamos juntos a almorzar, ha sido una chica estupenda.
Era viernes por fin, por lo que tendría este fin de semana para descansar y relajarme, estaba en la clase de cálculo por lo que Ethan también se encontraba en el salón, pero por fortuna mía se encontraba casi al otro lado del salón por lo que no me veía desde ahí. No sé por qué me ponía tan nervioso al estar cerca de él y al notar que estaba viéndome. El profesor estaba dando la clase cuando miró el reloj y detuvo de explicar
- Bueno chicos, hay un trabajo en pareja que quiero que tengan listo para el lunes de la otra semana. Pueden organizarse como deseen en estos 5 minutos faltantes
Rayos, yo no era muy bueno socializando por lo que no conocía a nadie prácticamente, solo a Ethan, más o menos, pero no me haría con él. Vi cómo todas las personas comenzaron a organizarse y hablar con sus amigos que tenían al lado, me acerqué a una chica que parecía buscar con la mirada, tal vez estuviera buscando pareja
- Hola, ¿qué tal? ¿Buscas pareja para el trabajo?
- Oh, no, ya tengo pareja – dijo con una sonrisa amable y señalando a otra chica que se encontraba al fondo del salón
Sin darme cuenta, ya todos habían organizado sus grupos por lo que algo cabizbajo y con algo de pena me dirigí hacia el profesor para preguntarle si podía hacer el trabajo solo
- Profesor, lo que pasa es que ya todos tienen grupo, me preguntaba si podía realizar el trabajo solo
- Entiendo, déjeme confirmar. ¿Alguien está sin grupo? – preguntó el profesor con una voz fuerte hacia el resto de la clase
Vi como en la parte trasera del salón alguien levantaba la mano ¡oh no, oh no! ¡Todos menos él, por favor!
- Yo, profesor. Aún no tengo pareja para el trabajo – vi cómo un contento Ethan me sonreía con una expresión traviesa – me llevé una mano a la frente y cerré los ojos, qué clase de karma estaré pagando
- Muy bien, joven, puede ir a sentarse al lado de su compañero para arreglar las cosas para el trabajo.
Yo completamente resignado y cabizbajo me dirigí hacía Ethan quien aún tenía esa sonrisa de victoria en su rostro.
- ¿Qué tal compañero? Por lo visto nos tocó a juntos hacer el trabajo, qué suerte ¿No? – preguntó con una gran sonrisa en su rostro – yo me quedé unos segundos detallando esa bonita sonrisa y sus rasgos masculinos, era demasiado guapo pero no podía dejarme llevar por eso, sacudí un poco mi cabeza y lo miré de mala gana
- Ni me lo digas, me tocó con el acosador número uno de California – respondí girando los ojos y haciéndome el desinteresado, pero en realidad sentía bastantes nervios
- Que no estaba acosándote, simplemente quería… conocerte – dijo el levantando los hombros y viéndome de forma traviesa
- Sí, sí. Como digas, más bien cuadremos cómo haremos este trabajo
- Esta bien. ¿Podemos en tu casa? – preguntó con curiosidad. Iba a responder que no había problema pero si realmente trabajaba con mi padre y todo esto era una mentira, era una malísima idea mostrarle por donde vivía así que negué rotundamente
- No, mis padres estarán haciendo unos proyectos ahí así que no se puede – respondí lo primero que se me vino a la cabeza, genial, mis padres
- Ya veo… - dijo llevándose una mano a su barbilla – bueno, si quieres puedes pasar a mi casa y allá hacemos el trabajo ¿Te parece?
- Esta bien, haremos el trabajo allá entonces
- Bien, si quieres mañana en la tarde hacemos eso. Pásame tu celular y anoto mi número por cualquier cosa
Lo pensé dos veces, no tenía que ser confiado con la gente desconocida pero bueno, supongo que no había otra opción. Le entregué mi celular y este anotó su número, me entregó el celular y comenzó a levantarse
- Bueno, te dejo, tengo que ir a mi siguiente clase. Nos vemos mañana – colocó su maleta en sus hombros, me guiñó un ojo coquetamente y salió del salón
Ugh, lo odio, por qué rayos tiene que ser así de prepotente y cansón. Resignado di un gran respiro y comencé a organizar mis cosas en la maleta para salir del salón. Era hora de ir al trabajo así que me dirigí a la salida de la universidad. Sentí de un momento a otro cómo vibraba mi celular, lo saqué de mi bolsillo izquierdo y vi quién era la persona que me había escrito
“nos vemos mañana, guapo”
Vi el mensaje y una expresión de rareza se formó en mi rostro hasta que vi de quién era. “Tu acosador secreto” me había enviado aquel mensaje, no sé por qué, pero me reí un poco al notar que Ethan se había guardado así. Dejé de pensar en él al notar que me había hecho sonreír y sin más, salí de la universidad rumbo a mi trabajo.