Alex:
Me levanté con algo de pereza pues era sábado así que pude dormir hasta tarde, me levanté e hice algo rápido para desayunar, revisé mi celular y Ethan ya me había escrito indicándome la dirección en la que vivía, giré mis ojos y recordé la mala suerte que tuve ayer, aunque bueno, esto sería una oportunidad también para ver quién es realmente él. Pasó la mañana en medio de quehaceres y algún que otro capítulo de una serie, estaba sentado en la sala, me giré y vi el reloj que se encontraba en la pared “2:34”. Rayos, ya era hora de alistarme para ir a hacer el trabajo, sin muchos ánimos me levanté, me dirigí al baño y comencé a alistarme
Salí del apartamento y tomé un autobús que me dejara cerca a la dirección que él me había dado, fueron casi 40 minutos pero por fin llegué, el vecindario era muy bonito, las casas eran gigantes y muy elegantes. Vaya, no creí que la familia de Ethan tuvieran tanto dinero. Me adentré en aquel vecindario y escribí a Ethan para que saliera, caminé buscando la dirección hasta que después de unos segundos, la encontré. Ethan salió de su casa y vino hasta donde me dirigía, mientras se acercaba podía observar una alegría algo singular en su rostro
- ¿Cómo estás, Alex? – me dio la mano y me invitó a pasar
- Muy bien, ¿Y tú qué tal?
Comenzamos a hablar de forma tranquila, lo cual era raro, era la primera vez que pasaba algo así. Atravesamos un bonito jardín lleno de varias flores de distintos colores y unos arbustos que tenían formas circulares. Llegamos hasta su puerta y la abrió para indicarme que pasara con un gesto de mano, le di las gracias y pasé. Cuando entré mi boca casi toca el suelo al notar lo gigante que era por dentro, era muy elegante, más que una casa creo que se podría llamar perfectamente una mansión, al apenas ingresar se podía observar un lindo recibidor que tenía una gran escalera en estilo caracol que daba al segundo piso, podía observar también desde ahí cómo un gran comedor se encontraba en el costado izquierdo de la casa, todo era blanco y muy pulcro
- Bien, podemos ir a mi cuarto, allí tengo la laptop lista para hacer el trabajo – colocó Ethan su mano en mi hombro por lo que me sobresalté, estaba concentrado admirando aquel bonito lugar
- Cl… claro, vamos
Subimos por esas escaleras y llegamos al segundo piso donde se podían observar varias puertas, caminamos hacia una que se encontraba casi al fondo e ingresamos. Su cuarto era enorme, tenía una bonita cama tipo King en el medio, varios estantes y un escritorio en el que habían algunas figuras de Marvel, libros y su laptop. En las paredes habían algunos cuadros y posters, más que todo superhéroes, con todo esto que estaba viendo ya podía quedar un poco más tranquilo sobre las intenciones de Ethan
- Veo que te encantan los superhéroes – dije riéndome y observando una pequeña figurita de spiderman que había en una repisa
- Así es, desde pequeño he sido gran fan de todo este mundo y tengo varios comics – me señaló con su pulgar una repisa en donde se podían observar varios comics apilados – pero bueno, ya que me estás conociendo y viendo un poco más de mi vida, sería bueno que yo también conociera un poco más de ti ¿No?
- Empecemos con el trabajo – me reí un poco nervioso y me dirigí a su escritorio
- Aburrido – hizo un gesto con su boca y se sentó conmigo para comenzar, abrió la laptop y comenzó a digitar un par de cosas en él
Estábamos casi terminando el trabajo, yo estaba revisando unas cosas en un libro que había traído y vi algo que no me cuadraba por lo que decidí preguntarle a Ethan si conocía un poco sobre el tema, subí mi rostro y antes de abrir mi boca para formular aquella pregunta, observé su rostro, estaba completamente concentrado y con una expresión seria. Así, sin una expresión coqueta hacia mí, podía apreciarlo de mejor forma, esos rasgos que tenía eran tan finos pero a la vez masculinos, sus cejas algo pobladas resaltaban de una forma muy atractiva en su rostro y bajo ellas se encontraban esos ojos verdes que cada que me veían tenía que evadirlos ya que causaban un tipo de nervios que nunca había sentido en mi vida. De pronto, oí cómo Ethan comenzaba a hablar pero sin despegar la vista de su computador
- Si sigues mirándome y babeando de esa forma, tendré que traer un pañuelo para limpiarte
Me enrojecí fuertemente y de una forma acelerada retiré mi mirada de su rostro
- Y… yo… Cállate, no te estaba viendo, simplemente tenía algo que preguntarte
- Ajá, como digas – me miró con su característica sonrisa coqueta – pero bueno, pretendamos que no te quedaste viéndome por una hora, así que dime ¿Qué pregunta tienes?
- N… Nada, ya terminamos el trabajo, creo yo
- Así es, solo faltan unos retoques pero creo que podemos hacerlos desde la nube – Cerró el computador y me vio fijamente a los ojos – bueno, estuvimos un buen par de horas trabajando en esto ¿Quieres ir por algo de comer?
Yo comencé a dudar e intenté sacar alguna excusa y cuando estaba a punto de responder, oí cómo alguien comenzó a tocar al otro lado de la puerta.