Dos día llevaba trabajando. Aron había notado lo que había estado haciendo y siempre preparaba la comida. Estaba sentada con el justo al frente de mí, ninguno decía nada. No habíamos hablado y tampoco habíamos podido relacionarnos más de la cuenta. El silencio fue roto cuando empezó a hablar con su voz ronca y sería. —Estos días he tenido mucho trabajo, Orson no ha aparecido. Y deseo que no lo haga. No sé si te había comentado —Dijo moviendo el tenedor de arriba a bajo—Pero conseguí una nueva secretaria. Es preciosa. Si la gente no pensara que estamos comprometidos hubiera follado con ella. «¿Eso debería importarme?». Aron no había dicho nada malo, sus palabras no me afectaban y sabía que lo estaba diciendo con buena intención, pero después de lo sucedido no quería saber nada de él

