Me aferraba a él apretándolo por la cintura, mi cabeza descansaba sobre su pecho firme y sólido. Uno de sus brazos me rodeaba con ternura de la espalda, mientras lo otra sostenía mi cabeza. Deseé escuchar los latidos de su corazón, pero tan sólo percibía la prenda en terciopelo recubriendo su amplio pecho, estaba frío. Moví suavemente el rostro para verlo. —Es un poco desconcertante lo que se da Jon, aunque le confieso que ha sido muy emocionante. Sin embargo, el anfitrión de la celebración claramente indicó que se debía al Carnem Levare, indicó también que era un símbolo de alegría por la paz entre dos reinos. ¿Es posible que se trate del Reino de Jirel? —Cuestioné sin apartar la vista de donde podían estar sus ojos, seguía contemplando oscuridad o una lóbrega nada. —Sí, se debe en g

