Jon al notar el gesto que seguía en mi semblante, se dio media vuelta, girando suave, pero sin soltar mi mano volviéndose al frente. No noté en sus ojos incomodidad sino serenidad. Asídemes volvió a las sombras casi de inmediato, ocultándose y luego desapareciendo. Jirel con ese aspecto de un Rey con pasos largos y firmes avanzó hasta quedar con gesto templado y amable ante Jon. —Mis saludos Jon. —Mis saludos Jirel, debí ir primero a ti, pero como bien sabes estoy implícito en esto tanto como tú y no pude evitarlo. —Lo entiendo Jon. Al parecer llegó el momento en el que debían encontrarse. Jon movió la cabeza en señal de asentimiento. —No podríamos eludirlo ya por mucho. No fue mi intención que este encuentro pudiera generar algo que te… Jirel mostró una sonrisa y lo negó de i

