Isabella - David cariño, necesito helado - él me mira extrañado con cara de circunstancias. Olvide que la casa no había sido habitada en mucho tiempo y aquí no hay nada en la despensa para comer - un enorme bote de helado de melocotón. Además de hacer las compras para pasar esta semana. - estábamos tan ensimismados en nuestra burbuja que olvide por completo eso, y necesito alimentar al bebé, a mi querido esposo y al personal de seguridad. - ah, sí por supuesto. ¿hay algún supermercado cerca? - sí. Vamos... Jim Miren a quien me vengo a encontrar aquí, en Santa Clara donde vine a pasar mi descanso, la maldita pareja feliz. Trató con todas mis fuerzas de no pensar en Isabella con ese mal nacido y justamente ellos se aparecen en mi campo de visión. Ella se sigue viendo hermosa aun esta

