Logan Mi madre no dejaba de gritarme. El tono de su voz se elevaba con cada palabra, mientras me lanzaba reproches. Podía ver la ira en su rostro, esa expresión tan familiar cuando las cosas no salían según lo planeado. —¡Por Dios, Logan! ¿Por qué no mantienes tus amoríos en privado? Ahora están diciendo que compras a niñas a cambio de negocios. ¡Esto es un escándalo, una mancha para la familia! Su indignación era palpable, y aunque intentaba mantenerme firme, las palabras de mi madre calaban hondo. La familia Chrysler siempre se había mantenido al margen de los escándalos, siempre había sido el ejemplo de pulcritud y poder. Ahora, con una foto como la que había salido en los medios, todo eso podría derrumbarse en un instante. Respiré profundamente, reuniendo la paciencia que me quedab

