Luego de salir del apartamento que vivía junto a sus padres, Charlotte se sentía muy emocionada porque iba a realizar tantas compras como nunca antes en su vida, eso sin hablar de lo costosas que iban a hacer. Aquella cara triste que solía tener en horas de la mañana se fue desvaneciendo rápidamente al ingresar en una tienda y en otra, se probó varios vestidos al igual que zapatos y diferentes bolsos. Aprovechó para ir a un fino restaurante y allí disfrutó de un buen plato de comida, el cual hacía mucho tiempo atrás no lo hacía; Charlotte sentía que su vida se había convertido en un sueño. Con sus brazos completamente rebozados en compras finalmente fue a la dirección que Liam le indicó, el lugar era bastante fino, tanto así que tuvo que mostrar la llave que le había dado para que le pe

