El atentado

1376 Palabras
Magnus estaba tan concentrado en los movimientos de Izzy que no reaccionó cuando aquel sujeto la tomó por el cuello y la inmovilizó al apuntar un arma en su cabeza. Solo se sintió mareado cuando Alexander lo obligó a levantarse y fue colocado detrás de él. Lo vio agazaparse desplegando sus filosas garras y gruñendo con furia. —Estás violando uno de los principales acuerdos que se pactaron con Robert Lightwood —silbó otro tipo apuntando con un cuchillo en su dirección—. Se les dio el apoyo para que desarrollaran medicamentos solo en beneficio de la comunidad alfa. —Suelta a Isabelle, ella no tiene nada que ver con mis decisiones —gruñó Alexander manteniendo una mano sobre su brazo en clara señal de protección. —La soltaré solo si destruyes los avances que has hecho con esa fórmula para los omegas —espetó el tipo que tenía a Izzy inmovilizada. Izzy rio entre dientes, a lo cual Magnus solo jadeó sin creer lo tranquila que ella se veía. —Antes de atacar a alguien asegúrense de que sea una persona indefensa —comentó ella con burla. Magnus se congeló al ver que Izzy clavaba su tacón de aguja en uno de los zapatos del tipo y con su cabeza golpeaba la contraria. Al mismo tiempo que Alexander se apartaba de su lado para tirarse encima del tipo que lo amenazaba con un cuchillo. Con las garras desplegadas dio un zarpazo al otro que apenas se estaba levantando para atacar. De inmediato lo dejó inconsciente con un golpe sobre su nuca, así que aprovecho para salir corriendo y  pedirle a Lydia que le hablara a seguridad. Un disparo resonó en la estancia y sintió que su corazón se detenía. Regresó corriendo a la sala encontrando a Izzy tirada en el piso retorciéndose, mientras Alexander golpeaba sin parar al tipo que había empuñado la pistola unos momentos antes. Magnus se acercó a Izzy para tapar la herida sangrante de su abdomen y llevarla al laboratorio para atenderla. — ¡Alexander, ya basta! —Gritó Magnus mientras levantaba a Izzy con cuidado. Vio a su destinado congelarse y respirar con pesadez encima del cuerpo inconsciente del sujeto. Una vez estando seguro de que Alexander dejaría de golpear al tipo y no correr el riesgo de que lo matara; se apuró para llevar a Izzy al laboratorio y curar sus heridas. Al llegar, la puso con cuidado sobre la camilla que acondicionaron para los sujetos de prueba. — ¿Magnus, qué sucedió? ¿Qué fue todo ese ruido? —Preguntó una palidecida Cat. —Traicionaron a Alexander y le dispararon a Izzy, tenemos que sacarle la bala y sanar su herida —indicó concentrado en buscar sus herramientas. —Aquí tienes —dijo Ragnor extendiendo una charola con todo tipo de artefactos metálicos—. Busca la bala, nosotros nos encargamos de mantenerla quieta. —No se preocupen, no será necesario —jadeó Izzy aferrándose a la camilla—. Permaneceré quieta, solo apúrate a sacarla. Magnus palpó el abdomen mientras ella mordía su labio inferior con fuerza. Era una chica ruda como su hermano, así que supo que aguantaría el dolor. Para su fortuna la bala no estaba tan encajada en su cuerpo, tomó las pinzas y la retiró con mucho cuidado para no rasgar más el tejido. Un escuadrón de policías entró en el piso dirigiéndose con rapidez a la sala que apuntaba Lydia. —Ve con Alec —pidió Izzy con voz entrecortada empujando sus manos—, estaré bien con tu equipo. Magnus le dirigió una rápida mirada a Ragnor, el cual, asintió con formalidad. Se echó a correr de nuevo a la sala donde los policías ya estaban esposando a los tres atacantes que todavía se encontraban inconscientes. Vio con disgusto que Lydia estaba encima de Alexander limpiando su rostro ensangrentado mientras él la empujaba diciendo que todo estaba bien. Magnus no pudo evitar meterse entre ellos, lo que fue demasiado fácil, porque Alexander lo abrazó con su cola por la cintura tan pronto como estuvo cerca de él. — ¿Estás bien? —Preguntó su destinado tomándolo por los hombros y recorriendo una mirada preocupada sobre su cuerpo. —Sí, no te preocupes —respondió sacando un pañuelo para limpiar la sangre de su cara. Cuando vio que no era su sangre se tranquilizó un poco, aunque la expresión alerta de Alexander lo agitaba un poco. —Izzy… ¿Dónde está? —Inquirió su novio abriendo los ojos de par en par y mirando para todos lados. —No te preocupes —respondió acariciándole el pecho. El corazón bajo su toque latía desbocado, necesitaba calmarlo, así que su garganta se cerró y comenzó a hablar en ese suave tono relajante—. Le quité la bala y mi equipo ya está curándola, Izzy va a estar bien. Los ojos de Alexander se clavaron en él, al mismo tiempo que la furia y el miedo se desvanecían de su semblante con lentitud. —Sigue hablando —pidió Alexander en un susurro echando sus orejas para atrás. La cola alrededor de su cintura se apretó un poco. —Fueron muy valientes para enfrentar a esos tipos —continuó con esa voz sedante a la vez que Alexander cerraba los ojos y su respiración se normalizaba—. Creo que deberían tener un poco más de vigilancia en el edificio, inclusive sería bueno que contrataran guardaespaldas. —Señor Lightwood —interrumpió un oficial. Alexander abrió los ojos mostrando un semblante tranquilo, casi soñoliento. —El reporte del ataque ya está listo para que lo firme. Lo vio tomar la carpeta que le fue extendida y escribir la elegante firma sobre el papel. Magnus palmeó la cola negra para que lo soltara, aunque solo logró que se apretara más a su cintura. —Nosotros llevaremos el informe. Con permiso —se despidió el hombre y se retiró con su gente y los tres tipos arrestados. —Necesito ver cómo está tu hermana —comentó en un intento de sacudirse la cola negra. —Vamos, pero mantente a mi lado —casi ordenó su destinado caminando en dirección al laboratorio.     ***** Sintió a Magnus de cerca rozando su mano, todavía se sentía un poco alerta a pesar de que Lydia ya había solicitado que parte de la vigilancia se trasladara a ese piso. Cuando entraron, vio a Izzy saludarlos con la mano. —Lo siento, hermano, me descuidé por un segundo —se lamentó ella llevándose una mano a la frente. —Solo ten más cuidado para la próxima —comentó acariciando la mejilla de su hermana. De reojo vio la expresión pálida de Magnus cambiando su mirada entre él e Izzy con rapidez, parecía muy confundido. —Mi familia entrena contra este tipo de ataques —explicó con su mirada fija en Magnus—. Somos una familia poderosa, muchos se ven amenazados por nuestra fuerza, así que nos entrenan para que podamos defendernos. Magnus entornó los ojos, tal vez sin creerle. —Pero no te preocupes, cuñado —dijo Izzy viéndose un poco adormilada—. Alec te cuidará de cualquier peligro. —Claro —respondió Magnus palmeando el tobillo de Izzy—, es algo bastante tranquilizante —dijo con sarcasmo. Alec sabía que Magnus estaba fingiendo estar tranquilo, todavía se le veía erizado y un poco agitado. Así que, sin importar quien mirara, lo atrajo de nuevo a él con su cola para abrazarlo. De inmediato Magnus lo abrazó con fuerza dejando descansar la cabeza sobre su hombro. Acarició su espalda para tranquilizarlo, él mismo se sintió mejor cuando la respiración de su novio se normalizaba. Siempre supo que el desarrollo de la fórmula para la comunidad omega iba a causar problemas, pero jamás creyó que Magnus se vería involucrado en ellos. Pensaba que él sería suficiente para protegerlo de cualquier peligro. Aunque estando en este punto no estaba muy seguro de poder mantenerlo a salvo por sí mismo, ni siquiera en el apartamento estaría seguro por mucho que Ragnor lo acompañara. Sentía la necesidad de protegerlo y de mantenerlo a su lado, tenía que empezar a idear un plan para cuidar del hombre que se había convertido en su todo.
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