CAPÍTULO VEINTISIETE

1948 Palabras

CAPÍTULO VEINTISIETE Emelina estaba atada al poste de hierro, intentando no mostrar nada del pánico que sentía. No luchaba ni se lanzaba contra las cuerdas, pero solo porque notaba lo tensas que estaban y sabía que no serviría de nada. A su lado, Cora no estaba tan estoica ante ello. Ella tiraba violentamente de las cuerdas, como si pudiera liberarse; como si de repente pudiera abrirse camino a través de la multitud de aldeanos que se había reunido para mirar. La estrategia de Emelina era más sencilla: en su mente gritaba con toda la fuerza de su poder, lanzándolo al mundo con la esperanza de que allí habría alguien que lo escuchara. «¡Ayudadnos, por favor! ¡Van a quemarnos!». —Sois algo malvado —dijo la sacerdotisa que las había condenado mientras estaba delante de ellas—. Y debéis pu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR