Scarlet De mis ojos no paran de salir lágrimas, el corazón me late con fuerza al ver a mí madre junto al hombre que amo, ambos se acercan con la mirada llena de iluminación. —¡Mamá!— llamo a mí madre quien al llegar junto a mí me abraza con cuidado de no lastimarme. Los médicos me pusieron en contexto, llevo una semana en ingresada con un transplante de pulmón, producto a las heridas de bala que recibí. —¡Mí niña!— mí madre me abraza fuerte y me deja respirar su fragancia, ese olor a su perfume que me recuerda a mí infancia. — Quiero ver a mis hijos- le digo. — El doctor dice que debes reposar primero, ellos se están recuperando bastante bien, en cuanto tu estés mejor, podrás verlos. Asiento algo triste, quería desde ya tomar a mis bebé y conocerlos, darles muchos besos y alimentarl

